sábado, 10 de septiembre de 2016

Soy mediocre

Hoy os quiero presentar a Paco. Pero no es el Paco habitual de Informatría Aplicada. Paco es el mejor del mundo.
- Soy el mejor del mundo.
- Gracias Paco
- El mejor del mundo he dicho.
- Sí, tranquilo, reposa.
- El mejor del mundo, el mejor del mundo...

Bueno, mientras dejamos a Paco con su mantra, que debe repetir frecuentemente para convencerse a sí mismo de ello, quiero hablaros de lo que me ha llevado a bautizar este artículo con el nombre que tiene.

Desde hace un tiempo 'colecciono' imágenes que aparecen en LinkedIn con contenido motivacional o frases célebres de personajes famosos (y otras simplemente asociadas a personajes conocidos). Además, hay un cada vez mayor número de artículos y pensamientos relacionados con lo bien que hacen las cosas los que triunfan y el ejemplo que tenemos que tomar todos los demás mortales para intentar llegar al Olimpo de la fama y el triunfo.

Y entonces un día te paras a revisar las imágenes y te das cuenta que, por mucho que trates de hacer todo lo que pone en ellas (y que encima más de una vez se niegan unas a otras), no te da tiempo. Acabas llegando a la conclusión de que con tanto curso, filosofías varias y planteamientos personales no trabajarías.
- Soy el mejor, soy el mejor...
- Paco, ¿si te contrato para hacer un trabajo me cobras mucho?
- El dinero no importa, sólo ser el mejor
- Vale, pero algo tendré que pagarte...
- La pasión de los mejores es pago suficiente
- Bueno, mejor... ¿Pero me harás el trabajo?
- Soy el mejor, ¿no te vale con eso?
- ¿Pero tú trabajas, no?
- El trabajo es un concepto abstracto... Ser el mejor es un trabajo en sí mismo.
- ¿Y sí te digo que me piques unas funciones y tal?
- El planteamiento es lo más importante, hay que seguir la metodología y verlo todo con la perspectiva adecuada.
- ¿Eh? ¿Pero picas o no picas?
- Hay que trascender más allá del código, ponerle alma a las cosas para que formen parte de tu yo cósmico y del triunfo de tu espíritu. Eso es ser el mejor.
- Paco, ¿tú que fumas?

El caso es que comparados con Paco todos somos mediocres. Yo soy mediocre. No me puedo dedicar a tratar de darle salida a las N pasiones que debo tener y a los 25000 consejos que tengo almacenados para ser el triunfador que me temo no soy (comparado con Bill Gates, Morgan Freeman o Richard Branson). Pido perdón por ello, pero me tengo que acabar pasando esos consejos por el arco del triunfo.
- ¡Los triunfadores tienen arco del triunfo! ¡Son todo triunfo! ¡Por el arco se empieza!
- Sí, todo muy motivador

Y luego me temo que a la primera de cambio yo (y supongo que por extensión muchos otros) no tenemos la mano izquierda o la templanza de espíritu para hacer lo que nos recomiendan y nos dejamos llevar por esas pasiones que suelen ser contraproducentes para el triunfo.
- ¡La pasión conlleva el triunfo en sí misma! Negarla es un error. Todo lo que haces es arte.
- Sí, de hecho lo que tú haces también es arte. Hartarte.
- ¿A ti?
- Exacto.
- Pero soy el mejor... Los mejores no hartan: educan y divierten. Su esencia destila conocimiento y experiencia.
- Ainsssss...

¿Es posible seguir a rajatabla los pensamientos y recomendaciones de los 'triunfadores'? ¿Se puede aplicar su realidad fantambulosa a la realidad de cada uno de nosotros (ya no digo de sus empresas multimillonarias)? ¿Realmente dijeron esas personas esas frases o es puro márketing? ¿Puedo inventarme yo frases también y triunfar en LinkedIn? ¿No es mejor usar el sentido común ?

Oí hoy una gran frase de una persona que decía que tenía que recluirse a sí mismo cada día un rato para pensar como una mala persona de manera que el resto de malas personas no le tomasen el pelo. Y no le iba mal al hombre, no...

Al final, la circunstancia es que, si te comparas con esos grandes triunfadores en la situación en la que están ahora seguramente seas tan mediocre como te sientes al lado de Paco.
- Elemental. Pero tu mediocridad es de diamante en bruto, igual que lo fue la mía antes de convertirme en el mejor.
- Mira, Paco, una puerta por la que puedes pasar y salir a la calle.
- Salgo porque quiero, no porque tú me lo sugieras
- Claro, claro...

Pero no puedes compararte más que contigo mismo y con tu propia moral y éticas. El sentido común y tu estómago son lo que deben conducirte y te llevarán al éxito pasión mediante. Y sólo tú puedes valorar ese éxito. Y a todos los que veas entonces que no hayan triunfado sobre tus estándares los considerarás mediocres.Todo un problema de percepción al final. No hay nadie peor para juzgarnos que nosotros mismos, ¿verdad? 

Muchos ánimos que al final el triunfo es simplemente una actitud... Y la música muchísimo más motivadora que cualquier frasecita de Michael Jordan. Me voy a buscar a Paco que ha salido a la calle y la estará liando...

Mucho cuidado ahí fuera.