miércoles, 31 de agosto de 2016

Hotas

No, no me he equivocado. No, no me refiero a diversas y diferentes letras jotas.
- Si fuesen varias jotas serían iguales...
- Touché

... Ya salió el que todo lo sabe. Pero no, me temo que no me refiero a letras ni parecidos... Os voy a contar una historia.

Corría el año 1999 y un servidor se había aficionado a un par de videojuegos de simulación espacial. En este caso hablamos de Freespace 2 y de I-war, auténticos abanderados de las andanzas espaciales en navecitas tras haber hecho lo propio con la saga X-Wing.
- Cuando cuentas batallitas pareces muy viejo...
- ¡Pero son batallas de naves!
- Batallitas virtuales
- Te lo compro...

Y como resultaba que el uso del ratón era cuanto menos complicado y poco realista, me dio por comprarme un joystick. Un joystick, sí. Y al ir a mirar me encontré con una gran cantidad de modelos, más y menos caros, decidiéndome al final por un Logitech Wingman Extreme Digital 3D.
- ... Turbo 16v con Ziritione
- No te pases
- Es que no veas el nombrecito...

El joystick que me compré me permitió (después de mucho trabajo para configurarlo) jugar y disfrutar de esos dos juegos en una situación de inmersión muy diferente a la de jugar con el ratón (aunque los 7 botones del joystick se quedasen cortos). Tiempo después y por motivos que no vienen a cuento mi joystick pasó a mejor vida tras haber liberado galaxias, viajado a la velocidad de la luz...
- ...Y atacado naves en llamas más allá de Orión
- Ostras, estás pesadito hoy, ¿eh?
- Es que se han acabado las vacaciones...
- Di lo de la puerta de Tannhäuser, anda
- ...He visto rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser...

Pues el tiempo ha pasado... Y mucho desde aquellos días de frenesí galáctico. Y ha llegado el día en que gracias a GOG vuelvo a tener en mi haber Frespace 2 e I-War en versión compatible con Windows 10. Y al ir a probarlos y jugar la decepción del dolor fantasma... Mi mano agarrando el aire donde debería haber un joystick y un sentimiento de decepción astronómico...

Así que, ni corto ni perezoso, volví a mirar el catálogo de posibles joysticks para deleitarme de nuevo, década y más de y media después, de aquellos juegos legendarios... Y de otros más modernos como X3 o Elite Dangerous...
Y cuál sería mi sorpresa al encontrarme con una decepcionante cantidad de joysticks en el mercado a precios asequibles y con acelerador... Eso que se llama HOTAS (Hands on Throttle and Stick). Los pads consoleros se han llevado el mercado y muy pocos modelos por debajo de los 60€ (y no tantos por encima de los 100€) existen hoy en día.

Así que mi historia continúa por Wallapop y por una tienda de segunda mano de Aluche en el que encontré por 5€ un Logitech Wingman Force, exactamente igual que el que tenía pero con Force Feedback. Un joystick tan viejo como los juegos a los que yo quería jugar y que necesitó que lo desmontase, limpiase, engrasase, calibrase, ajustase y otras cosas acabadas en ase.
- Hola, k ase
- Roja directa, macho
- Pero estaba a huevo
- No merece ni réplica
- Pero...
- Fus, fus...

Pero al final funciona y te trae recuerdos de otros tiempos de simulación galáctica... Y te hace preguntarte qué le ha pasado al mundo del joystick desde aquellos tan simples de la consola Atari con un mando y un botón al modelo de consumo actual Thrustmaster Hotas X... Pasando después (con la Visa) por los Saitek X52 y superiores, auténticas réplicas de aviones sólo para jugadores profesionales y con posibles.

¿Ya no molan los simuladores de vuelo, ya sean galácticos o aéreos a pesar de lo espectacular de los mismos? ¿Ya no tenemos tiempo para ellos? ¿Requieren demasiado esfuerzo de aprendizaje ante la simplicidad de los juegos actuales? ¿O tal vez no tenemos sitio para guardar un joystick en algún sitio? ¿Cómo puede ser que prefiera, más allá de la melancolía romántica y de que me costase 5€, un joystick de hace 17 años que uno actual? ¿Me regalaréis un joystick Hotas de nivel para mi cumpleaños?

Todas estas preguntas (menos las dos últimas) te hacen pensar cuando tienes cierta edad y responsabilidades hacia el cambio que experimentas en tus vicios videojueguiles, transformándose en más oportunísticos, más cortos, menos frecuentes... No puedes dedicarte 3 horas a hacer una misión...
- Hay que ser malo para dedicarle 3 horas a una misión de juegos galácticos...
- Ya... Pero es que a veces cuestan de pasar
- Te matan cada 10 minutos
- O antes...
- Y eso con el joystick...
- Ya ves...

¡Buscad la inmersión en los juegos! ¡Da igual si son de finales del siglo pasado mientras os desconecten de vuestro día a día y os refresquen! No olvidéis nunca que el objetivo de los juegos es divertirse... Y no olvidéis que mi cumple es en octubre y que podéis regalarme un Hotas...

Mucha diversión ahí fuera.




No hay comentarios:

Publicar un comentario