viernes, 25 de septiembre de 2015

El software maligno de Volkswagen

Estos días que están con tanto revuelo con el tema del software de VW que hacía pasar las pruebas de homologación de emisiones en diferentes países no he podido evitar imaginarme al Doctor Maligno en más de una ocasión en la junta del grupo VW.
Para la correcta lectura de algunos de estos diálogos, las cursivas representan el gesto de comillas habitual del archimalvadísimo.

-Mini Yo, necesitamos un arma para poder vender más y mejor
-...
-Mini Yo, no me ayudas nada... ¿Esbirros?
-Podríamos hacer coches que consuman menos y por ende serían más ecológicos.
-Esa idea me parece fantástica. Ya tenemos un plan.

Lo que el Doctor Maligno no sabe es que el Austin Powers de turno le va a chafar el plan. Porque hablamos de requerimientos. Y hablamos de software.

Lamentablemente, muchas veces te encuentras que los grandes proyectos en informática se trocean en tareas y subtareas que, de forma unitaria, hacen perder la perspectiva. Y además, como los informáticos somos raritos explicando y entendiendo, da lugar a errores. Veamos un caso:
Idea original: conseguir mediante mejoras en el software de inyección la reducción de consumo, la mejora de combustión y el aceleramiento en la catalización de los gases resultantes para conseguir tanto una mejora de cumplimiento de normas de contaminación como para dar una perspectiva comercial de motor ecológico.
Reducción informática: modificar el software para que reduzca los gases de escape.

Sí, los informáticos somos simples. Me imagino al ingeniero Hans Müller discutiendo con su jefe.
-Hans, haz la tarea
-Vale

... Porque los alemanes además son pelín cuadriculados a veces.

Y no me extrañaría que, para reducir costes, esta tarea fuese subcontratada a una software factory  india, china o hasta española.
-Te voy a poner a un experto en diseño de firmware.
-No me digas que tienes becarios nuevos
-Sí, becarios

Y efectivamente además el equipo de trabajo supersenior al que se le encarga hace lo que puede con las premisas dadas.

Ya de vuelta a la junta de dirección, se vende como un triunfo.
-Doctor Maligno, el nuevo software de inyección reduce las emisiones un 95%
-Magnífico. Mini Yo, ¿quieres que papi te compre un coche?
-(Asiente repetidamente con la cabeza y una sonrisa forzada)

Y supongo que alguien en todo este entramado lo sabía y no lo trasladó a sus superiores... Hasta que la EPA lo descubrió. El pobre Doctor Maligno se vería obligado a dimitir por algo que seguramente no sabía aunque su idea original era buena y el software, en cierta manera, tenía una misión correcta con una visión equivocada.
-Dimito. Vámonos, Mini Yo.

En todas las empresas, grandes, medianas y pequeñas hay miserias. Miserias que son del tamaño de la empresa y tienen una repercusión acorde a tal tamaño. El caso de VW seguro que traerá cola y seguro que muchos doctores Malignos de otras empresas están lanzando a los cocodrilos a sus esbirros por sus softwares de inyección en un intento de no ser otro Volkswagen.
Lo que pasaba con los bancos y los activos tóxicos antes de ser rescatados, vaya... Que al final ninguno tenía, ¿verdad?

Mucho cuidado ahí fuera.

domingo, 20 de septiembre de 2015

La tira aplicada: Innovaciones en apple

Ya decía hace mucho tiempo que no hay que inventar lo que ya está inventado... Pero estos de apple a veces se pasan un poco con la fanfarria...


jueves, 17 de septiembre de 2015

Skype y tu batería no son buenos amigos

Sabéis de sobra (porque lo sabéis) que tengo una enfermiza obsesión por economizar la batería en el móvil. Siempre en 2G si no hace falta más, sin bluetooth, sin gps, sin muchos programas en segundo plano... Y consigo que la batería usualmente me dure todo el día y un poquito más.

-Eso es que usas poco el teléfono
-Mi mujer no opina lo mismo
-Ya será menos
-Que sí, que me lo dijo por whatsapp mientras cenábamos
-...

El caso es que hoy me he encontrado con la circunstancia de ir a un evento, así que antes de salir de casa he cargado un poco el móvil y he iniciado sesión en Skype, por lo que pudiese pasar. Luego he cogido la moto, he llegado al lugar del evento y en un determinado momento me he percatado de que la batería estaba curiosamente baja para lo que había visto al salir de casa.

-¡Miércoles! ¡Sí que gasta!
-Sí, la moto engaña un montón...
-No, leches, el móvil...
-Eso es de ir en moto
-Ya...

Tras mirar el histórico de batería, me encuentro con que un programita, Skype, había consumido lo mismo en media hora que la media de consumo de la pantalla en varios días.


-¡Rrrrretuercas!
-¿Estás volviendo a ver Cars todos los días, eh?
-Tengo niños pequeños...
-Ya ya ya...

Impresionante.

Total, como buen ahorrador de batería, cierro la sesión de Skype y aparece un señor muy simpático con gesto compungido diciéndome que no cierre la sesión, que se seguiría ejecutando en segundo plano SIN afectar a mi batería.



-Pues si llega a afectarla...

A pesar de los ojillos de Gato con Botas del señor, cierro la sesión implacablemente y acto seguido busco en google lo siguiente: android skype battery high
Lo que me aparece, podéis ver las tres entradas primeras, es un poco triste:
-Skype causes battery drain (7 de febrero de 2015)
-Battery drain after last update (9 de junio de 2015)
-New Skype for android promises not to drain your battery (18 de marzo de 2014)


Sintetizando: Skype lleva años vampirizando las baterías de los móviles y no parece que quieran o que sean capaces de solucionarlo. No me meto con sus funcionalidades, que están muy bien, pero no es una aplicación para tener en el móvil salvo para el momento en que la vayas a usar activamente.

Y esto nos recuerda que al final Skype es (ahora) un producto de Microsoft y si algo caracteriza a esta empresa es dormirse en los laureles siempre que está en una posición dominante, hundirse miserablemente ante la aparición de un competidor y finalmente resurgir con el doble de fuerza de sus cenizas.

-¡Necesitamos que Skype sea mejor!
-Eh, eh, con la calma... Que aún estamos pendientes de hundirnos...
-La vida del producto en esta empresa es muy particular...
-Cuando los saiyans morían y resucitaban más fuertes no te parecía tan raro...
-¿Qué tiene que ver Goku con todo esto?
-Es la parte friki del artículo
-No sabías cómo meterla, ¿eh?
-Ya ves...

Seguiremos informando.

PD: Hoy no he tenido que hacer yo los dibujitos :-)



miércoles, 9 de septiembre de 2015

Entre pillos anda el juego

La película que da nombre a este artículo es tal vez uno de mis cuentos de navidad preferidos. Basada en la fábula de El príncipe y el mendigo, explica como dos ruines hombres juegan con las vidas de dos personitas en el mundo de la bolsa. Pero como comedia que es, acaba estupendamente para estas personitas.

El nombre original de esta película es Trading Places, que es un juego de palabras genial dado que puede traducirse de dos maneras muy interesantes: Lugares donde se comercia (muy aplicable por el tema de la bolsa) y cambiando lugares (también por ser representar el argumento de la película).

En castellano, el traductor de nombres de películas tenía muy pocas ganas de trabajar aquel día...
- Hay que ponerle nombre a esta peli
- ¿Cómo se llama en inglés?
- Trading places
- Mmmmm... Entre pillos anda el juego
- Ostras
- Ya ves
- Te veo futuro en unos años como guionista de anuncios de Mixta
- Ni lo dudes

Supongo que de haberla traducido de manera un poco más literal no se podría aplicar a la historia que os quiero explicar hoy. Voy a hablaros de subcontratación. Y de pillos.

La RAE define pillo como 'persona pícara que no tiene crianza ni buenos modales'. La parte de pícara no sé si aplicará mucho, la de crianza tampoco... Ahora, la de modales ya os digo yo que sí.

Era un día de otoño cerca de Navidad (como deben ser estas cosas). Nuestro amigo Paco llevaba un tiempo trabajando subcontratado por una empresa grande (que no Gran Empresa) y se encontraba muy bien.
- Hola, Paco. ¿Cómo estás?
- Pues estoy muy bien

Como podéis ver, efectivamente estaba muy bien. Como llevaba un tiempo trabajando ya con el mismo sueldo, su responsable decidió que estaría bien subírselo un poco y dado que los márgenes de subcontratación muchas veces / normalmente / casi seguro siempre son pequeños, le planteó a la empresa grande una subida de tarifa del 10% de manera que pudiese subir en consonancia el sueldo a Paco.

Obviamente, la empresa grande se negó y lo hizo de una manera muy particular: con un mail en el que se informaba a la empresa de Paco que iban a internalizarle.

- ¿Perdón?
- Sí, que pasará a formar parte de nuestra empresa
- Pero eso lo prohíbe expresamente el contrato de colaboración
- Os lo prohíbe a vosotros, nosotros somos guays
- Ya veo, ya...

Total, que los responsables de Paco se reunieron con el departamento de compras de la gran empresa para discutir del tema y dado que en el proyecto en el que estaba Paco faltaba personal, hicieron una propuesta para compensar tal acción.

- Mira, nosotros necesitamos más personal, así que internalizamos a Paco pero vosotros nos traéis a dos personas que encajen en el proyecto y os las subcontratamos.
- Ah, eso no está mal del todo... Aunque ya fastidia porque es un buen profesional.
- Sí, pero por lo menos así tampoco perdéis el negocio. Se pondrá en contacto con vosotros uno de mis técnicos de selección para llevar el proceso.
(...)
- Qué majo este de compras, ¿no?
- Sí, me ha sorprendido gratamente.

Y es aquí donde encontramos al primer pillo...

- Hola, soy el técnico de selección
- Hola
- Necesito los currículums mañana como muy tarde
- ¿Perdón? Pero si la noticia de la internalización es de ayer y hoy nos hemos reunido con compras...
- Ya, pero es que si no me los dais mañana tengo que abrir la oferta a más proveedores
- Pues sí que estamos bien...
- Es lo que hay

Efectivamente, no hay piedad en estas cosas. El caso es que se contaba, parecía ser, con un día de margen de cierta exclusividad para presentar candidatos. Tras un arduo esfuerzo y muchas prisas, la empresa de Paco presentó a tres candidatos en la fecha límite.

Y aquí empieza la parte de los modales que os decía, porque tras presentar dichas candidaturas y hasta la finalización del proceso de selección la empresa de Paco pidió y repidió y rerepidió feedback de los candidatos... Y no se le dio.
Durante el proceso, además, una de las cadenas de mails que habían enviado como contestación antes del límite dado a la empresa de Paco contenía un dato muy particular: no había tal exclusividad dado que la oferta estaba abierta a todo el mundo desde el principio.

- ¡Qué cabr...!
- Pillos, se dice pillos...
- Ya, lo pillo, lo pillo...

Finalmente, dado que el departamento de la gran empresa no daba feedback de los candidatos, no pedía candidatos nuevos ni era posible que el técnico de selección contestase a mail o teléfono, la empresa de Paco optó por la elegancia que la gran empresa no había tenido. Y se retiró del medio para que Paco no sufriese en su internalización por los negocios de ambas compañías.

Los procesos de subcontratación son algo normal en nuestro negocio. Y a veces son fáciles de realizar y otras veces no tanto. Pero independientemente de dicha dificultad, resulta lamentablemente lamentable que una empresa de tamaño opte por el silencio administrativo ante una situación particular como la que os he descrito. Y no sé si se trata de algo específico de la compañía o bien de las personas particulares que participaron en el proceso de selección.

Creo entonces que queda claro en este caso cuál es la gran empresa y cuál la Gran Empresa. Siempre hay que tener un poco de clase, creo...

Mucho mucho mucho cuidado ahí fuera.