martes, 24 de marzo de 2015

Polvo eres y en algún ventilador acabarás

-Polvo eres y en polvo te convertirás
-No sabes lo mal que me caes, spiderman...
-Es que no puedo ir al club de la comedia
-Pobrecito, qué lástima...

Entre la multitud de enemigos de spiderman hay uno al que le cae que ni pintado el hecho de ser polvo. Hablamos, obviamente del hombre de arena.

Curiosamente, siempre que pienso en arena pienso en la basta arena de obra, no en finas y suaves arenas de playa caribeña o en la arena extrafina de Roland Garros. Sea como fuere, la arena es un gran generador de polvo.

-Nos llevamos muy mal, creo que tenemos que cementar un poco nuestra relación
-Te voy a cementar las narices...

Hay muy pocas partes móviles en un ordenador.
-Pues mi ordenador tiene multitud de partes móviles
-Es que lo has roto
-Ah
-Y además eso que tienes ahí es un puzzle...
-Ah
-Santa paciencia...

Como decíamos, hay pocas partes móviles en un ordenador y generalmente se limitan a los ventiladores. Pero componentes electrónicos hay barbaridades. Los ventiladores de refrigeración soplan aire fresco del exterior de la carcasa al interior para tratar de contener el calor disipado por los procesadores, que en casos no tan poco frecuentes rondan los 80 graditos.

Y son estos mismos ventiladores los que, al carecer de filtro antipartículas, introducen suciedad en el interior del pc cubriéndolo todo de una suave y homogénea capa de polvo extrafino.

-Creo que le tengo alergia a los ordenadores
-Será al polvo de dentro
-¿Es que el reloj del ordenador es de arena o qué?
-...

Y el polvo tiene tres problemas:
1) que no permite disipar bien el calor
2) que se introduce en rodamientos y ejes de partes móviles reduciendo su eficacia.
3) que te permite ir a urgencias el día que te da por abrir el pc con la casa limpia y tu mujer / madre ve el diorama de marte que hay dentro.

Pero bueno, sucios o no, los ordenadores suelen funcionar. Y yo recomiendo además no limpiarlos si no se sabe cómo.
-¿KH7 me has dicho?
-KH7 te tienes que echar en los oídos... Dije cachalote
-¿Vas a limpiar con una ballena?
-...

Y la mejor forma de limpiar el interior de un pc es con agua... Con refrigeración por agua y una torre hermética que no deje entrar aire ni polvo alguno.
Pero claro, si ya se ha llegado tarde a ese momento, el agua es contraproducente para los componentes electrónicos... Así que lo mejor de nuevo es usar aire... En concreto aire a baja presión que no esparza todo el polvo por todos los recovecos de tu casa (y tu cara).

Y ante la ausencia de un compresor de aire, utilizad un pincel de maquillaje, que son más suaves y no dañarán (si se hace con cuidado) esos sensibles circuitos.
-Me ha dicho Paco que llevas un pincel de colorete
-Sí, para los polvos
-No sabía que eras dragqueen...
-Es para el ordenador...
-¿Le pintas colorete al ordenador?
-Sí, con el paint...
-Uala, ¿eso puede hacerse?
-...

Luego entraríamos en temas de limpieza de teclados y las raras y extrañas civilizaciones que aparecen en ellos... Pero eso ya es otra historia que da para varios capítulos del National Geographic y por el momento el teclado virtual no acumula suciedad... Creo.

Os dejo, que esta entrada me ha dejado hecho polvo...

lunes, 9 de marzo de 2015

Cliente final no final

Dentro de lo que son servicios informáticos siempre existe lo que se llama cliente final. ¿Que qué es un cliente final?

-Gutiérrez, defíname cliente final.
-Cliente final, en el mundo de la informática, es aquel cuyos servicios informáticos se los presta a sí mismo.
-Gracias, Gutiérrez.
-A mandar.

Como decía Gutiérrez, un cliente final es aquel que dispone de un departamento de informática propio que realiza algunos/pocos/muchos de los servicios que necesita el día a día de la compañía y cuyos técnicos tiene en nómina. No significa que no recurra a servicios de terceros, como una consultora, sino que hay ciertos informáticos trabajando directamente para la compañía.

La dualidad interno-externo existe desde hace mucho pero es un estándar con el que te encuentras cuando eres consultor. Hay empresas que diferencian poco el estatus de uno dentro de los proyectos y otras en que ser externo representa estar a la altura del plancton en la cadena alimentaria.

Y por esta diferenciación, muchos consultores aspiran a estar en un cliente final, con una intensidad supuestamente menor que en una consultora, con un entorno con menos cambios y unas circunstancias técnicas más estables. Vamos, sin el intríngulis de que mañana se acaba el proyecto y lo echan a uno o lo mandan a un proyecto en la Conchinchina de váyase usted a saber qué tecnología.

-Gutiérrez, hemos visto que su empeño y capacidades son excepcionales y por eso nos gustaría ofrecerle un puesto en nuestra compañía
-¿Y cuánto voy a cobrar?
-Gutiérrez, no me esperaba de usted esa pregunta.

El amigo Gutiérrez, como tantos otros, recibe una oferta del cliente en el que ha desarrollado el proyecto. Esto pasa porque las empresas a veces no disponen de líderes tecnológicos para los proyectos nuevos con tecnologías nuevas, así que quién mejor que el que ha desarrollado el mismo...

-Creo que me lo voy a pensar...
-Piense usted que dejaría la consultoría para integrarse en un equipo mejor y multidisciplinar que le llevará a conseguir su máximo potencial.
-¿Y cuánto voy a cobrar?
-Gutiérrez, no nos estamos entendiendo...

Y es cierto lo que le pasa a Gutiérrez, que en virtud de un entorno más tranquilo y controlado, los sueldos de los clientes finales al principio suelen ser más bajos que sus homónimos en las consultoras.

-O sea, que una parte del sueldo me la pagan en tranquilidad...
-Sí, y en ticket restaurant
-Uala, con el hambre que tengo

Total, que como Gutiérrez ya tenía ganas de trabajar en un cliente final acaba fichando por él, pensando en trienios, quinquenios, pluses y formación y en la posibilidad de acabar sus días de trabajador activo en esa empresa.

-He conseguido salir de las consultoras y acabar en cliente final... No quiero saber más de consultoras en mi vida.
-Nunca digas que de este agua no beberás
-De momento lo voy a celebrar con una cerveza...

Los años pasan y Gutiérrez desarrolla brillantemente su labor en la empresa hasta que un día recibe una circular que dice:

Estimados colaboradores,
El comité de dirección ha decidido escindir el departamento de TI en una nueva compañía.
Esto permitirá que esta nueva compañía sintetice estándares de las diferentes empresas del grupo y les dé servicio a todas ahorrando costes y recursos.

Esta operación es habitual en las empresas dado que la parte informática se pasa de inversión a amortizar a coste operativo, cosa que hace que si cotiza en bolsa mole mucho más. Para Gutiérrez significa pertenecer a otra empresa cuyos únicos clientes son empresas del grupo.

-Pero nosotros también somos del grupo
-Es como ser consultores pero dentro del grupo
-¿Qué opinas Gutiérrez?
-Que volvemos a ser externos...

Y a Gutiérrez no le falta razón, porque poco tiempo después la matriz considera que los servicios informáticos no forman parte de su negocio y pone en venta la empresa de sistemas... Empresa que compra (bien la empresa, bien el personal) una consultora con la que habían tenido negocios en un contrato que asegura unos años de servicio de la consultora a la empresa.

-Qué razón tenías, Gutiérrez
-Más que un santo

El caso es que Gutiérrez y sus compañeros se acaban encontrando, si nada lo remedia, en una consultora que comienza dando servicio a la empresa en la que estaban antes para, al cabo del tiempo, volver a la consultoría estándar con sus proyectos y circunstancias.

-Creo que me voy a montar un bar y dejar la consultoría
-Di que sí, Gutiérrez

Uno nunca sabe muy bien dónde va a acabar y en qué circunstancias, pero ni los clientes finales son el paraíso ni las consultoras el infierno. Y siempre uno puede convertirse en el otro...

Sed buenos y no tendréis problemas en ninguno de ellos.

Mucho cuidado ahí fuera.

lunes, 2 de marzo de 2015

Estrategia y/o táctica

Seguro que a muchos de vosotros os suena El arte de la guerra. Es un tratado que se le atribuye al general Sun Tzu y que se escribió hace 2500 años en el que se exponen muchas circunstancias, estrategias, recomendaciones, tácticas y pensamientos filosóficos para que el lector, obviamente influenciado por su lectura, esté más preparado ante la contienda bélica.

-Me dijiste que tu marido era artista
-Y lo es
-Pero lleva uniforme de soldado
-Qué poco leemos los clásicos, qué poco...

El caso es que no hace mucho me apareció un anuncio para unas charlas en las que se discutiría la aplicabilidad del arte de la guerra al márketing y a la informática.

-¡El cliente es el enemigo!
-¡Señor, sí señor!
-¡No hay que concederle nada!
-¡Señor, no señor!
-¡Y a la primera de cambio, abrid fuego!
-¡Señor, nos estamos pasando, señor!

Aunque seguramente más de uno se batiría en duelo de ametralladora con algún cliente y aunque seguro que hay aplicabilidad de las enseñanzas de Sun Tzu en el ámbito laboral, el arte de la guerra sirve de pretexto o justificación para hablar de estrategias y tácticas.

En el título de esta entrada hay un par de conjunciones copulativas que paso a describir programáticamente:
-Y: And
-O: Xor

Los viejos del lugar sabréis que la Xor es la or exclusiva (o uno o lo otro pero no los dos a la vez) y aquí es donde quería llegar.

En los últimos 6 meses he visto un auge espectacular en lo que a herramientas 'tácticas' se refiere en detrimento de las estratégicas. Y, obviamente, los planteamientos de las empresas han variado girando hacia la táctica en lugar de la estrategia, llegando incluso al práctico desuso o desmantelamiento de este tipo de aplicaciones y herramientas.

En los tiempos de Sun Tzu, enviar un correo y recibir respuesta del otro lado del mundo era algo que, de haberse hecho, tardaría años. Ahora es cuestión de segundos (más el cambio de hora para encontrar al receptor despierto).

¿Son estas velocidades en los tiempos de respuesta los que han vuelto a tantas empresas cortoplacistas en sus operaciones antaño estratégicas? ¿Una buena cartera de tácticas es suficiente para solventar la falta de estrategia?

-Aún no hemos perdido ninguna batalla, maestro
-Pero no sabes qué guerra estás luchando
-Maestro, eso es muy profundo
-¿Quieres tirar los dados de una vez?

Esto te hace pensar si es algo relacionado con la crisis. Igual que al principio de ella hubo un parón en las inversiones en proyectos y después los que se hacían eran aquellos que permitían escudriñar en la reducción del gasto, ¿es ahora el momento de los proyectos tácticos que permitan asegurar a corto victorias para ir con un buen historial a la guerra que se elija más tarde?

Dicen que los que no conocen la historia están condenados a repetirla (que supongo que se refiere sólo a las cosas malas) y tal vez conocer las andanzas y enseñanzas de Sun Tzu nos pongan en una situación mejor para enfrentarnos a nuestros enemigos...

Aunque sea en el Call of Duty...