martes, 21 de mayo de 2013

Física de portátiles

Hora de aventuras llegó, coge tus amigos y vámonos... Ah, que ya estáis ahí... Me reí mucho en el capítulo de Hora de aventuras en el que Finn y Jake se adentran en un jardín de pasteles custodiado por una bruja requeterejorobada que acaba quitándole sus poderes a Jake y transformando su cuerpo de perro en un cuerpo de niño gordo cuando asaltan la despensa de pastas arborescentes.

Seguramente por ser dibujos animados exageran un poco (No! En serio?) y esta mujer con marcada desviación espinal nunca habrá cargado con un portátil pero estos días que sufro de lumbalgia (es lo que tiene hacer la cabra con los perros cuando comienzas a tener una edad) y estoy espinalmente más sensible te das cuenta del esfuerzo al que sometes a tu espalda por cargar con él.

Atrás quedan los tiempos en que el portátil pesaba 5 kilogramos y pico (más maletín, cargador, libretas, accesorios...) y ahora el mío en particular (un Acer S3) pesa menos de 2... Incluso hay días que me cuestiono al coger la maleta si está dentro o no... Y normalmente está.

Los ultrabooks revolucionan el mercado a la vez que alivian espaldas doloridas de consultores cargados de trabajo aunque siguen sin ser el dispositivo definitivo y acusar una miniaturización de ciertos componentes que no acaba de llegar... Y con esa falta llegan los calores y los ruidos. Mi espalda es la única que agradece el ultrabook. Mis sensibles oídos escuchan música como alternativa al fuuuu fuuuu del ventilador, mis dedos se pelean con el teclado mejorable, mis piernas se hacen en sus propios jugos al calor del procesador... Y encima la batería no es escamoteable y el touchpad un asco. Un ultrabook sigue casi el mismo criterio que un móvil (en cuanto que a los dos años queda para el arrastre), pero incluso en éstos la batería puede sacarse.

Dentro de poco contaremos con móviles con sistemas operativos totalmente funcionales (ubuntu para móviles es  futuro) que 'crecerán' al conectarlos a una base portátil o a un teclado y monitor.
Así con llevar el móvil es suficiente. Nunca sabrás si en tu mochila llevas el 'portátil' pero estarás seguro que sus accesorios sí. Tu espalda estará encantada con tu portátil umpc-que-te-pasas pero no con sus complementos...

Pero para eso ya tendremos a Google y sus gafas... O la conexión via USB a tu cerebro... O el cibercerebro de Ghost in the shell... O una desviación de columna de bruja guarda donuts porque todo eso de momento es ciencia ficción y tu portátil sigue pesando.

Seguiremos  enfermando... Informando, quería decir.

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