miércoles, 24 de octubre de 2012

PowerPaint

Por mucho que el corrector se ha empeñado en decirme que no es PowerPaint, que es PowerPoint, yo, que soy bastante más cabezón que él me he acabado saliendo con la mía.
Hay una máxima en la informática que ya he usado otras veces pero que no está mal que repita que reza tal que así: 'El PowerPoint lo aguanta todo'.
Esta frase que hace referencia a lo fácil que son las cosas en las presentaciones cuando luego a nivel técnico tienen su miga tiene una aplicación un tanto diferente si os planteáis Powerpoint como herramienta de diseño.
Yendo un poco más allá, planteémosla como herramienta de dibujo: PowerPaint.

Estos días que ando metido en un proyecto personal de diseño me he encontrado, como tantas otras veces, con el problema del pixelado al trabajar con imágenes ampliadas. Esto hace que si quieres utilizar imágenes de internet de 400x600 para un poster tamaño A1 o A0 no acaben de quedar todo lo bien que uno quiere.

- Eso es fácil, diséñalas tú mismo.

Claro, claro, ya habló el que todo lo sabe. Pero sí, en esta ocasión tiene la razón. Lo más fácil para tener una imagen tamaño A0 es dibujarla, pintarla y trabajarla a ese tamaño. Lo malo es que mi scanner no me admite ese tamaño. Por lo tanto, hay que pasar a la opción B: dibujos vectoriales.

Ante esta nueva palabra que a muchos les sonará a chino diré que un dibujo vectorial viene a ser un dibujo hecho con formas básicas que puede ampliarse hasta el infinito y luego convertirse en una imagen estándar porque no guarda la información pixel a pixel en un proceso que se llama rasterización (hala, otra palabrota).

Lo habitual para realizar dibujos vectoriales es utilizar una herramienta para tal fin como Adobe Illustrator pero como a un servidor le da pereza y tiene muchísimo más dominio con el PowerPoint, procede a realizar el siguiente procedimiento:
- Haces un dibujo en papel a mano alzada y le haces una foto con el móvil:
- Coges esa foto y la utilizas de base para realizar mediante objetos básicos de PowerPoint las diferentes formas:




- Finalmente la pasas a imagen en el tamaño que requieras:



Et voilà!

Sí, lo sé... Debería utilizar otros medios. ¿Pero y lo bien que me lo paso? ¿Y a que no se os había ocurrido dibujar así?

miércoles, 17 de octubre de 2012

TI-ndependencia.cat?

Aunque no suelo meterme demasiado en temas políticos (toda persona tiene en su interior un entrenador de fútbol profesional y un presidente en funciones con soluciones para todo), quería hacer una reflexión acerca del tan últimamente traído y llevado independentismo catalán.

No voy a hablar de si nos iría mejor o peor como estado federal dentro de España, Europa o la unión mediterránea. Para ello ya hay muchos expertos (proclamados y autoproclamados) que opinan de ello hasta el punto de resultar cansinos. Yo quiero que hablemos de informática.

No sé cómo de pequeños o dónde os cogió el año 2000. El 'efecto 2000' fue un boom en todo lo que se refería a servicios informáticos relacionados con la gestión empresarial:

- ¿Dígame?
- Hola, soy el gerente de una empresa de servicios informáticos. ¿Está usted preparado para el año 2000?
- Pues... Es que aún estamos en 1998, así que si me compro ahora las uvas se van a echar a perder.
- ¿No sabe usted que si sus sistemas no están preparados puede tener un gran problema el 1 de enero de 2000?
- ¿Cómo de grande?
- (léase con Carmina Burana de fondo) ¡Se abrirán los cielos y una mano enorme aparecerá para señalarle a usted y sólo a usted por no haber querido adaptarse al año 2000! ¡Y Dios con su estruendosa voz proclamará a los cuatro vientos: Tú no quisiste celebrar el nacimiento de mi hijo y de mi era y por tanto serás castigado! ¡Y el consejo de dirección se transformará en demonios alados que le llevarán a la puerta del infierno! ¡Y en la puerta del infierno se tropezará y se romperá el dedo meñique del pie!
- ¡Nooo! ¡El meñique no! ¡Por favor! ¡Tenga mi dinero!

El caso es que durante un par de años todos los que hubiesen visto de lejos un ordenador tenían trabajo ajustando y adaptando sistemas para evitar la catástrofe del año 2000. Eso en todas y cada una de las empresas informatizadas del mundo. Fue una burbuja de narices.
Después, como suele pasar, ya no había trabajo para tanta gente y se generó una pequeña debacle en el mundo consultoril especialmente acusada tras el 11-S.

Ahora, algo más tarde, la debacle consultoril está ahí fuera. Vamos, que si barres la tienes que apartar para acabar de limpiar. ¿Sabéis lo que costaría a las empresas adaptarse a estar en un nuevo país? Nueva fiscalidad, nuevos procedimientos, tal vez nueva moneda, paralelos con los sistemas actuales... ¿Y al nuevo gobierno? Nueva hacienda, seguridad social, sistemas de gestión propios, ministerios... La verdad es que Catalunya iba a convertirse, temporalmente eso sí, en el paraíso de las consultoras en una nueva burbuja que acabaría reimportando a aquellos que se han exportado a otros países. Incluso, si me apuras, vendrían a trabajar alemanes aquí porque faltaría mano de obra.

- ¿Y quién va a pagar eso?

Bueno, supongo que es una de las razones que impulsan a los empresarios a posicionarse hacia el sí o hacia el no dependiendo del negocio de cada uno. Lo que está claro es que no sería gratis y habría mucho gerente frotándose las manos ante la idea de reinformatizar un país. En los tiempos que corren sería un excelente bálsamo para una maltrecha economía consultoril (que no empresarial, que el resto de empresas tendrían que afrontar un nuevo coste).

- ¿Y luego?

Pues sí... Una vez esté todo hecho, ¿qué pasará? ¿Habrá que volver a exportar todo el personal que se importó? ¿Podría mantener Catalunya una estructura de empresas de consultoría fuertes o quedaría como le pasa muchas veces a Portugal bajo el paraguas de Empresa de Consultoría X Iberia?

El tiempo lo dirá. En cualquier caso, tened cuidado con vuestros meñiques.

jueves, 4 de octubre de 2012

Cara de poker

Clint Eastwood debe ser, seguramente, el adalid de las caras de poker de la gran pantalla con su típica expresión de ojos entrecerrados y mueca cigarrera que hace que sospeches que está pensando en pegarte un tiro con su Magnum 44 o bien realizando raíces cuadradas de cabeza.

Aunque yo personalmente prefiero el helado de frigo (con almendras), últimamente son demasiadas las historias que me cuentan o vivo en mis propias carnes laborales que hacen que se te quede cara de poker (bonito eufemismo para cara de idiota (que es también un bonito eufemismo para cara de gilip...)).

Os voy a proponer un símil para que veáis a qué me refiero (y no será cinematográfico ni automovilístico, que hay que innovar):

- Señor, los nobles están en el salón del trono.
- Perfecto, chambelán, pasemos lista.
- Señor, soy el Conde de Capranegra y os he traído 50 hombres curtidos en varias batallas y con armamento de primera.
- Señor, soy el Barón de Beltenebros y os he traído 25 hombres de mi guardia personal, que sirvieron a mi padre antes que a mí y son de mi absoluta confianza.
- Señor, soy el Duque de Dehesaplana y os he traído 5 pastorcillos que he reclutado por el camino.
- Duque, ¿vos no sois el que más tierras tiene en el reino?
- En efecto, pero soldados tengo pocos y se dedican a otros menesteres.
- No se hable más, me quedaré con los pastorcillos del duque, que como es rico y poderoso seguro que defienden adecuadamente la ciudadela.
- Mi señor, será un placer ponerlos a su disposición.

Efectivamente, la decisión del rey es ilógica cuando el duque, por poderoso económicamente que sea, no puede competir en número o especialización y experiencia con el conde y el barón. Ahora, obviamente, cambiemos estos títulos nobiliarios por empresas de consultoría y el rey por un cliente (de hecho por el consejo de dirección de un cliente) y encontrémonos patidifusos y sorprendidos ante la, desde nuestro punto de vista, equivocada decisión. Cara de poker en toda regla.

Como empresa especialista, tenemos equipos mucho más grandes y expertos de lo que pueden tener a nivel local consultoras más generalistas. Aún así, se toman decisiones políticas que van a todas luces contra la lógica y que se sabe cómo empieza pero nunca cómo acaba (aunque eso tiende a no ser verdad y las cosas acaban como acaban...). Y eso cada vez está pasando con más frecuencia y no deja de ser preocupante que se tomen decisiones por el bien del partido y no por el bien del país. Espera, que no estaba hablando de política... ¿o sí?

miércoles, 3 de octubre de 2012

Stress social

No sé vosotros pero yo estoy estresado (siempre que digo esto me acuerdo de aquel anuncio de Malibú que tanto había hecho por el idioma y su acento).
Estoy estresado de las redes sociales en lo laboral. Parece que para que una persona individual tenga presencia en las redes sociales deba tener, si no está en paro, un asistente virtual que se encargue de promocionar y hacer presencia en linkedins, facebooks y twitters... Un community manager que le dicen.

Desde luego si echo un ojo a gente con la que tengo contacto en twitter y en linkedin (Facebook no tengo por suerte para mis horas de sueño) llego a esa extraña conclusión interrogativa que reza tal que así:

- ¿Y éste cuándo duerme?

Y en muchos otros casos, llego también a la siguiente:

- ¿Y éste cuándo trabaja?

Porque sí, ahora con un smartphone (que le dure la batería) puedes estar online de forma continuada pero tanto a la producción de nuevo material (como los excelentes artículos de este blog) como a los 'Me gustan' o retwitteos de otros twits (por eso son retwitteos...) hay que dedicarle tiempo.
En el primer caso, especialmente, además tienes que estar inspirado porque los artículos y otras producciones cinematográficas no salen solos salvo que seas un genio de la improvisación literaria o que te dediques a dar opiniones de las noticias.

Y entonces llegamos a la conclusión de que hay gente que ya ha trascendido su trabajo habitual y se dedica a ser 'recopilador' o broadcaster o generador de opinión. Rollo 'sígueme que te diré lo que es bueno y tienes que leer' al igual que un técnico informático, con el tiempo y la experiencia, pasa a una labor más administrativa porque no se puede estar en misa y repicando. Y eso al final vale dinero.

El caso es: ¿se convertirá el tema de las redes sociales en una versión individualizada de la burbuja y posterior crisis de las puntocom? ¿Estamos ante una despersonalización de manera que al igual que es necesario el dni y el mail sea necesario estar fichado en N redes sociales? ¿Se dejará de considerar 'arreglar incidencias del facebook en horario laboral' como algo negativo en virtud de un mejor posicionamiento laboral y empresarial?  ¿Será necesario tener un perfil profesional y uno personal? ¿Se considerará que uno es mal informático por tener un perfil pobre o no actualizado?

Si a todo esto le unimos el hecho de que internet no olvida nunca, ¿que te cuelguen un San Benito te estigmatizará virtualmente de por vida?

Supongo que el hecho de ser medio asperger influye en mi presencia social virtual (y mi agenda ni os cuento) pero por lo menos creo que (de momento) puedo decir que he tratado de ser original en mi producción de contenidos... Aunque no me haya servido de mucho. Calidad por encima de cantidad, señores, para evitar:

- 7:25: Buenos días, mundo!
- 7:27: Con el colacao
- 7:29: Salgo de casa
- 7:45: En el tren
- 8:15: Me gusta el video de los gatitos de la página http://...
- 8:25: RT: El mundo está muy mal y va a ir a peor http://...
- 8:45: Me bajo del tren... No veas cómo va el metro
- ...

Pero claro, al final parece que por dos cosas importantes que hayas dicho tienes que estar siempre en el escaparate. 'Ladran, luego cabalgamos' que decía Alonso Quijano.

lunes, 1 de octubre de 2012

Telepatía artificial

Ir en el metro y pensar 'sé que puedes oír lo que pienso' por si alguien fuera telépata es un juego que se ve que practica más de uno. Llegar a comunicarse a distancia de forma privada, instantánea y natural es algo que podría hacer que las operadoras de telefonía se tirasen de los pelos si no fuera por la existencia de los N-cientos clientes de mensajería instantánea móvil multiplataforma, liderados al menos de momento por Whatsapp, que inevitablemente hacen uso de un servicio de datos por el que estas operadoras de telefonía cobran y que hacen más agradable el trabajo de sus peluqueros.

Decía en el artículo anterior que los diferentes dispositivos, por ahora externos, permiten esa comunicación entre individuos geográficamente distantes. También permiten que, de forma privada, se transmita un mensaje al que tienes delante de ti en la mesa poniendo verde o de otro color a alguien presente. Pero esos dispositivos tienden a integrarse de forma cada vez más natural en nuestras vidas de manera que somos cyborgs desmontables con capacidades de comunicación via servicios de terceros. Pero sí, somos telépatas tecnológicos.

Como con todo, hay que mirar al futuro y ya decía yo también en el artículo anterior que veo la integración hombre-máquina algo (sólo algo) más cercana, de manera que te implanten el microchip cerebral y tengas un 'móvil' smartphone (lo de smart dependerá de cada cerebro) que no tengas que llevar en la mano y que se cargará via bioelectricidad corporal.

- ¿Dígame?
- Hola, somos de brain-phone. ¿Está interesado en venirse con nosotros? Utilizamos un móvil poco invasivo ubicado en el parietal...
- Es que aún tengo los puntos de mi último móvil...
- O sea, que tiene permanencia...
- Sí, la cicatriz es permanente.
- Pues si se lo piensa sólo piense en el 1500 y luego piense en llamar y tendrá un bote de aspirinas de regalo.

Esta comunicación 'cerebral' me lleva a plantearme diferentes escenarios futuros a cada cual más escalofriante, que diría Iker Jiménez:
1) Un escenario en que poco a poco las personitas nos iríamos fundiendo en una conciencia colectiva para acabar deshumanizados y colectivizados en algo parecido a un cúmulo Borg de Star Trek, cosa que seguramente le encantaría a nuestros gobernantes.
2) Un mundo en que equivocarse de pensamiento y de persona a la que se lo quieres enviar (por esas veces que el cerebro se comporta como un auténtico descerebrado pensando en lo que no quieres pensar) puede liarla parda. Si ya ha habido un escándalo porque una concejal enviara (o no) un vídeo erótico a su marido (o no) y acabara en internet... ¿Qué sería de todos los 'vídeos', 'fantasías' (no necesariamente eróticas), 'noticias', 'ocurrencias' y demás? ¿Acabarían en internet también?
3) Al igual que ha habido robo de contraseñas en grandes redes sociales como Facebook o Linkedin, ¿quién nos dice que un aparato implantado quirúrgicamente en nuestro cerebro iba a ser más seguro e íbamos a tener bajo llave todos nuestros pensamientos?

Miedo me da hacia dónde nos conduce la tecnología pero estoy (casi) seguro de que no llegaré a ver tales avances o seré demasiado mayor para que me los implanen cuando toque, quedándome en mi 'natural' condición de hombre humano estándar sin llegar a ser un cyborg superheroico... Aunque este último punto me suscite cierto interés friki.