viernes, 16 de diciembre de 2011

El dedo acusador

Los que no tenemos superpoderes como tantos superhéroes (destructivos, se entiende) tendemos a utilizar la maravillosa herramienta que es el dedo acusador. Este mecanismo consiste, básicamente, en apuntar con el dedo índice a alguien y utilizarlo a modo de pistola, como si un rayo especial surgiera de su punta y actuara de diversas maneras en el objetivo.
Aparte del efecto terriblemente desmoralizante (léase con la debida ironia) de sentirse señalado, la utilidad de dicho dedo queda relegada en la mayoría de los casos a su utilización en pantallas táctiles de móviles o tablets.

Como usuario de Blackberry (y antes de otros smartphones con teclado) estoy acostumbrado a utilizar mis morcillas dedos con teclas muy pequeñas. El otro día que volví a tener en mi mano mi Treo 600 resulta casi de super héroe el poder escribir tan rápido.

Con mis dedos de superhéroe me he encontrado con terribles problemas de precisión en las pantallas táctiles (así no hay manera de pasar el nivel 10 del bejeweled...)  pero una de las cosas que más me molesta es la falta de transparencia de los mismos, efecto muy reducido con el stylus.
Más allá de aquel dicho que reza que 'la carne de burro no es transparente', el pinchar con el dedo en según qué lugares de la pantalla te tapa un porcentaje demasiado alto de la misma, dándote una mala impresión.
El dedo acusador, además de acusar y deslizar, tapa (para) que no veas (qué bien traído, sí señor...).

En un PC o en un móvil con teclado, lo habitual es que veas toda la pantalla. Eso es cómodo. Probad a poner un postit en una esquina de la pantalla a ver lo que os molesta.
- Eso son manías tuyas, hombre...

No digo que no, pero creo que debe reconocerse la incomodidad visual de este método cuando tienes unas manos como las del señor de la imagen. Al final, lo más cómodo es verlo todo y salvo que se incluya una pantalla táctil en los riñones del móvil para poder tocarlo por detrás (cosa que no es intuitiva pero que con un poco de entrenamiento sería lo mejor) volvemos a esa frase tan bonita de:
- The simpler, the better

Y lo más simple es mirar. Existen herramientas en el mercado como HeadMouse que permiten 'dirigir' un ratón con los ojos mediante una webcam. ¿Para cuándo esta funcionalidad en los smartphones utilizando la cámara frontal? Sería una auténtica revolución y el dedo acusador pasaría a considerarse un arma desfasada como es la cachiporra mientras miraríamos a nuestros enemigos intensamente y les haríamos doble click con las cejas.

Eso sí, tendría que tener horario de utilización, porque no me veo utilizando un móvil visual (¿visual u óptico?) con mis entrecerrados ojos matinales.

viernes, 25 de noviembre de 2011

En las nubes

Haría falta estar muy desconectado del mundo de la informática en general y de la corporativa en particular para no estar al tanto de las tendencias en cuanto a arquitectura de sistemas basados en 'la nube'.

Literalmente y de forma paradójica, se estaría en las nubes.

La autoridad al respecto de los chistes malos (ARCM) acaba de retirarle el carnet de chistoso por una buena temporada.

Resulta curioso que muchas de las representaciones esquemáticas de internet antes de la moda del cloud computing fuesen precisamente nubes. Pero al final, como todo, es un concepto que estaba inventado y que se ha puesto más de moda hoy en día por la facilidad en cuanto a comunicaciones de banda ancha se refiere que cada vez más permite símiles de arquitecturas cliente-servidor geográficamente muy distantes.

Las grandes compañías de software de gestión (Sap, Oracle, etc) están apostando fuertemente por el cloud computing. De hecho, su apuesta es muy clara: en lugar de tener tus aplicaciones en tu casa, las tienes en la mía, de manera que te puedes olvidar totalmente de los problemas que representa la gestión del hardware, la microinformática y los temas de software por un precio módico.

El tema del precio módico es flagrante y realmente es terriblemente competitivo si lo comparas con el coste de comprar licencias. ¿Cómo le sale a cuenta a un fabricante todo esto? Pasemos a la sección telefónica:

El CPD
- ¿Dígame?
- Hola, soy el señor SAP
- A sus pies, eminencia. ¿En que puede este humilde vasallo de vuecencia serviros?
- Necesitaría montar un CPD grande.
- ¿Cómo de grande?
- Alemán. Como para 500 implantaciones de ERP. Y quiero pagar poco.
- ¿Cómo de poco?
- ¿Tú eres el nuevo?

La oferta
- ¿Dígame?
- Hola, soy el señor SAP y tengo una propuesta que hacerte que no podrás rechazar.
- Sorpréndeme...
- Poner tu SAP en nuestra arquitectura cloud, de manera que sólo nos pagas el alquiler de máquina y de licencias. En lugar de costarte medio millón de euros te costará 2500 al mes.
(música del 1,2,3)
Medio millón dividido por 2500€ suponen 200 meses para amortizar.
- Dentro de 200 meses estaré ya jubilado casi
- ¿Qué decías?
- Que claro

La trampa
- ¿Dígame?
- Hola, no soy el señor SAP.
- No, el señor SAP soy yo.
- Mira, que me estaba planteando instalar un CRM que se conecte contra mi ERP de forma sencilla, pero como mi ERP es tuyo y está en tus instalaciones...
- Sin problemas, te instalamos el CRM y entonces pasas a pagarnos 5000€ al mes. Oferta de amigo.
- Sí, pero es que resulta que tu CRM no me va todo lo bien que querría y me he planteado coger uno específico para nuestro negocio y claro, hay que integrarlo, hay volumen de datos por el medio...
- ... es que la disponibilidad de los servicios informáticos básicos del sistema cloud de nuestro cpd debe direccionarse adecuadamente a través del firewall de manera que cuando te conectes no salte e impida de forma continuada el acceso por políticas de seguridad espartanas...
- Ufff, qué mal me lo pones
- No, si estaba leyendo en voz alta un prospecto de un medicamento
- Pues ha sonado fatal. 5000 al mes, ¿no?
- Muchas gracias por su interés.

Plantear un sistema cloud tiene sus ventajas e inconvenientes. Lo que está claro es que nadie vende euros a 90 céntimos. Mucho cuidado con vuestras implantaciones al respecto.

viernes, 18 de noviembre de 2011

201X (rellenar la X): Año del BI (cómo no...)

Cuando se acerca finales de año suelen surgir, aparte de los habituales anuncios de que ya es Navidad en El Corte Inglés (¡no os compréis relojes allí, que adelantan dos meses las fechas!) multitud de informes de lo bien o mal que nos van a ir las cosas el año siguiente.
Con unas elecciones generales por el medio, la crisis de deuda Europea, un paro galopante y una confianza en la economía más que baja, cuesta creerse que el año que viene vaya a ser mejor que el 2010 y el 2011 (al menos en lo que a BI se refiere).

A principios de año, en el grupo de Profesionales del BI de Linkedin, se debatía acerca de si 2011 iba a ser, finalmente, el año del BI (como año en que iba a haber un incremento importante de los servicios)... Pero es que en el 2010 también se hizo y en el 2009... Todos los años van a ser el año del BI.

Y sí, es cierto, el mercado va banalizándose y el tema BI ya no es tan desconocido como antes y muchas empresas lo ven como algo imprescindible, pero de ahí a que haya un estallido importante en la adopción de estos sistemas... No deja de ser una tendencia que poco a poco se va imponiendo en ámbitos de pyme cuando antes, por temas tecnológicos y económicos, sólo estaba disponible para las grandes empresas.

Bueno, en este sentido, hoy me toca meterme con IDC. Esta empresa, como Gartner, se encarga de realizar estudios de mercado de temas tecnológicos (que luego vende a unos cuantos miles de euros el ejemplar) y que predicen inventan analizan el posicionamiento y las tendencias de los mercados de cara a que las empresas se vayan preparando.

Echad un ojo a esta imagen (del blog de outsourceando):
Podéis ver en ella que la crisis no nos va a afectar nada de nada. Los consultores de BI podemos estar tranquilos. Es más, vamos a tener cada vez más trabajo.
Bien. Pasemos a las matemáticas:
(música del 1,2,3...)
- Por 137,4 millones de eeeeuros en el 2011, dígame cuántos técnicos de BI pueden trabajar.
Asumamos una facturación (facturación, no sueldo) de 60000€ anuales (algo bastante normalito tirando a bajo para lo que se estila hoy en día) y dividamos esos millones por esta producción:
- ¡2.290!
- ¡Campana y se acabó!

¿Creéis realmente que en España sólo hay 2300 profesionales del mundo del BI? ¿Sólo? ¿Y que además su media de facturación mensual sea sólo de algo más de 5000€? Señores de IDC, ruego un poco más de rigor a la hora de presentar un gráfico con esta información, que luego se descontextualiza y mal vamos.
- Eso es un error, IDC es una empresa que contrasta sus informaciones y seguramente tú las has descontextualizado y luego pasa lo que pasa...

Puede ser, no digo que no, pero no soy yo quien se vende como analista independiente y metódico (al menos en mi blog por el que, de momento, no cobro) y que luego me pillen en un renuncio como aparece en esta muy bien traída entrada del foro de BI Fácil cuestionando con datos incuestionables mi credibilidad.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Some Kind of Monster

Si os gusta el heavy metal en general y Metallica en particular os recomiendo que le echéis un ojo al documental que da nombre a este artículo en el que se explica el proceso creativo de la banda para el disco St. Anger, con sus momentos felices y no tanto entre el fin de la gira de Reload y el primer concierto de la nueva gira, pasando por la selección de Robert Trujillo como nuevo bajista y haciendo las paces con Dave Mustaine.

El documental como tal (premio nacional de poesía) no tiene nada que ver con la informática salvo en el fondo: un entorno informático no deja de ser algún tipo de monstruo. Me explicaré con mis habituales parábolas (Abel educa y divierte):

- ¿Sí, dígame?
- ¿Informática? Tengo una duda. Hay un dato que en mi cuadro de mandos no me cuadra con lo que estoy sacando del SAP.
- ¿De cuándo es el dato de SAP?
- De esta mañana
- Entonces no estará en el cuadro de mandos hasta mañana o pasado.
- Pero eso no puede ser...
- Poder sí que puede... Otra cosa es que debiera ser así o no.

Esta situación se repite con más frecuencia de la que sería deseable y todo por la complejidad de los mecanismos que llevan ese dato desde su origen al punto en que el usuario acaba 'disfrutando' de él:
- Salida: Terminal punto de venta
- Paso 1: Cargar en ERP
- Paso 1b: reprocesar ERP (¡opcional!)

- Paso 2: Extraer del ERP mediante extractor a fichero plano
- Paso 3: Cargar en ODS mediante proceso ETL estándar
- Paso 4: Cargar en DWH mediante proceso ETL complejo (integración)
- Paso 4b: Cuadrar (¡recomendable!)  y si posible: automáticamente
- Paso 5: Cargar en Datamart específico mediante proceso ETL
- Paso 6: Generar cubo específico de análisis
- Paso 6b: Actualizar la metadata del sistema de reporting/cuadro de mando
- Paso 6c: Recargar caché/base de datos específica/módulo especial chachiguay del sistema de reporting
- Paso 7: Obtener el dato mediante el sistema de reporting/cuadro de mando

Con suerte, el ticket de compra del pantalón de turno acabará en el maremagnum de datos del cuadro de mandos al día siguiente (tal vez incluso a primera hora) pero tras pasar por varios sistemas, varias transformaciones y multitud de cálculos, tiempo de proceso, posibilidad de descuadres, etc.
Vamos, que a veces obtener el dato correcto al final del proceso parece cosa de suerte teniendo en cuenta la cantidad de transformaciones que experimenta (que ni el Dr. Jekyll en sus malos tiempos). Y todo porque, como decía antes, los sistemas decisionales en concreto y la informática de gestión en general se han convertido en alguna clase de monstruo que coarta (o puede hacerlo) el crecimiento y la escalabilidad de los sistemas y de la compañía por la terrible complejidad de trabajar con N entornos, M tecnologías y Ñ interfícies.

Es en este momento cuando:
- Informática, ¿dígame?
- Oye, que necesitaría que se incluyera en el cuadro de mando un nuevo indicador de SAP.
- ¡Uf! Pues eso va a tardar, hay que tocar 4 ETLs mínimo, recuadrar todos los sistemas, hacer pruebas... Por lo menos hasta dentro de un par de semanas no lo vas a tener.
- Pues es una pena, porque es el indicador de prima por productividad para este año...
- Nada, hombre, eso lo tienes mañana casi... Ya me esforzaré...

Si contamos con que el 80% del tiempo de un proyecto (mínimo) es por razones relacionadas con las ETL, ¿no puede ser que nos estemos equivocando mucho (¡muchísimo!) en cómo trabajamos los datos? ¿Sería posible realizar una organización escalable con una estructura fija como el modelo estrella recursiva que hiciera innecesario tener que meter mano a un DWH?
Las herramientas de BI han simplificado (en cierta manera) el acceso a la información, pero la elaboración y preparación de esta información, a pesar de que hay ETLs excelentes, sigue siendo el talón de Aquiles de cualquier proyecto, pudiendo llevarlo al traste. ¿No opináis que debería ser mucho más simple?

viernes, 11 de noviembre de 2011

The simpler, the better

Si un día tenéis una conversación con un director de una compañía, especialmente si es dueño de la compañía, podéis hacerle la siguiente pregunta:

- ¿Y usted qué querría poder analizar?

Y si lo que responde es diferente a 'todo' os invito a una cerveza (aportando las pruebas adecuadas).

Vivimos un momento complicado en la analítica de información en las empresas. Antaño el concepto 'silo de información datos' era algo que las best practices del análisis trataban de evitar: datos almacenados, muchas veces olvidados, que sólo ocupan espacio y que se utilizan lo justo en la analítica de negocio, llegando en ocasiones al petabyte (pocas, por el momento).

Un petabyte (8 petabits) es un montón de información. Una burrada. Ante tamaños tan grandes es imposible que con nuestra capacidad humana nos hagamos la idea del a cantidad de información de la que estamos hablando.
Es como cuando se habla del fondo de rescate europeo. La cifra de un billón de euros se dice pronto pero representa 166 billones de pesetas... Que yo hay meses (y seguramente vidas con sus reencarnaciones) que no los cobro.


Actualmente el volumen de información que permiten los sistemas actuales por la reducción de precio hace que la unidad del terabyte sea algo casi doméstico y los sistemas de bases de datos almacenan cada vez más información. ¿Es realmente necesaria tanta información?

En el artículo anterior me preguntaba hacia dónde se dirigiría la próxima revolución en temas analíticos (no dejaba de ser una introducción a este artículo, para preparar el terreno...). Y parece que el próximo paso son los entornos 'In Memory'. SAP Hana o Qlikview son un par de buenos ejemplos (cada uno a su escala) de soluciones de almacenamiento columnar que permiten una reducción importante del volumen de información que se utiliza.

Cuando hablaba, hace tiempo, del procesador cuántico decía que ante una capacidad de proceso ilimitada, las optimizaciones serían las justas porque al final no importaba. La nube, el análisis InMemory y todas las nuevas tecnologías que comienzan a mostrar las orejas parecen predecir un aumento importantísimo de la capacidad de análisis de información, tanto en velocidad como en cantidad. Nos faltaría poder deglutirla sin atragantarnos ni empacharnos con ella.

Hay una serie de premisas que creo que aplican para este caso en concreto y que me gusta repetir de tanto en tanto:
1) The simpler, the better
2) The sooner, the better
y si los puntos 1 y 2 no son posibles:
3) Don't forget the butter

Seguiremos informando.

domingo, 23 de octubre de 2011

Lleno, por favor

Un hombre muy sabio dijo una vez que hay que ver el vaso medio lleno en lugar de verlo medio vacío. La imagen que adorna este artículo nos especifica que por mucho que lo intentemos, en una situación estándar, el vaso siempre estará lleno de algo, como mínimo de aire.

El problema es la utilidad de dicho contenido. Lo que está claro es que aunque el vaso esté medio lleno o lleno completamente, si no lo está de lo que queremos nos sirve de bien poco. Pongamos un ejemplo amparado por la obviedad:

- Tengo sed.
- Aquí tienes un vaso relleno de... ¡hala! ¡relleno de aire! ¡hasta los topes!
- (mirada de odio profundo imposible de explicar con palabras)

Este planteamiento pasa cuando el que está lleno no es el vaso. Veamos otro obvio ejemplo:
- Amigorl, creo que no voyrl a beberl máshhh...
- Sí, hombre, una copita más
- No que me conozcorl y despuesh ya me olvido hasta de mi nombreeeeh

Bien, quitando lo riguroso de mis ejemplos de hoy y tras mi habitual introducción, esta situación del vaso lleno y el cliente aún más es la que se traslada al mercado de licencias de software (en concreto de herramientas de BI) actual.
La mayoría de los clientes grandes (esos que se decía que tenían dinero) tienen ya resuelta la papeleta tecnológica en todos los ámbitos del BI (y algunos previos), por lo que un fabricante que se plantee venderles licencias lo tiene muy muy muy (y algunos muys más) difícil salvo que, por razones políticas, se decida un cambio de plataforma completo (cosa que tampoco pasa todos los días).

Y he aquí el problema. El mercado de hardware ya se dio una buena torta hace un par de años con los portátiles. Todo el mundo tenía, el mercado se había saturado y las ventas cayeron una barbaridad porque al final tampoco compensa cambiarse de portátil cada año casi ni en el caso de los profesionales de la informática. Luego se 'reinventaron' con el tema de los tablets, a los que auguro un futuro efímero con su consiguiente batacazo, pero bueno, el mundo del hardware tiene una velocidad de crucero mucho más alta que el de las aplicaciones.

No obstante, ante una situación de saturación del mercado como la actual, en que sólo se venden licencias a empresas más pequeñas y muchas veces con descuentos antaño escandalosos, ¿cuándo se reinventarán los fabricantes y en qué sentido se reinventarán? ¿Habrá alguien capaz de reinventar la rueda de una forma similar a lo que hizo Apple con los smartphones? ¿El siguiente paso en la evolución del BI pasa por tener entornos de realidad virtual o de realidad aumentada? ¿Cuándo llegará el 3D en su versión directX/OpenGL en condiciones a una herramienta de BI?

Creo firmemente que estamos al final de un episodio tecnológico de un mercado que, ayudado por la crisis económica, tiene que reinventarse con una serie de ideas simples y cabales para dar un valor añadido que últimamente se añade muy poco.

jueves, 13 de octubre de 2011

Síndromes informátricos: Asperger (I)

Por una vez y sin que sirva (mucho) de precedente, voy a escribir un artículo medianamente serio sobre algo que en los últimos tiempos me viene afectando.
Se trata del síndrome de Asperger.

Seguramente para la mayoría de vosotros, informáticos, que leéis mi blog el síndrome de Asperger os sonará tanto como la fuerza Van der Vaals pero, aunque no lo sepáis, muchos lo padecéis.

- Para nada, yo soy una persona absolutamente normal y mis rarezas son absolutamente normales.

¿Seguro que, estimado lector, eres normal? Primero deberíamos definir qué es la normalidad, pero entraríamos en una vertiente filosófica que no aplica en mi blog. Definamos pues las bases del síndrome de Asperger:
- ¿Eres introvertido? ¿Te cuesta establecer relaciones sociales?
- ¿Te gusta que todo esté en su lugar y siga una secuencia lógica?
- ¿Eres incapaz de leer entre líneas?
- ¿Te pierdes con los dobles sentidos?
- ¿Sueles tranquilizarte con masajes en la piel, caricias en el pelo o similares, incluso dándotelos tú mismo?
- ¿Te cuesta mirar a los ojos a los demás?
- ¿Te desagrada el contacto físico?

Siendo informático es muy posible que hayas respondido que sí en uno u otro grado a estas preguntas. En tal caso, te recomiendo que hagas el test que aparece aquí y en caso de que el test así te lo indique, procedas a hablar con un psicólogo.

Hace unos meses descubrí que mi hijo padece del síndrome de Asperger, localizado dentro del espectro del autismo. No nos llevemos a equivocación, no es autismo, es una variante altamente funcional del mismo. Y como el autismo, es hereditario. A partir de ahí, la lógica te indica (precisamente la lógica) que, en mayor o menor grado y sin un diagnóstico firme por el medio, el que os escribe también lo padece. Y descubrirlo es algo que te hace mirar tu vida de otra manera, comprender ciertos comportamientos que has tenido en el pasado, mirar a la gente que te rodea escudriñando síntomas y por fin darte cuenta de por qué eres informático y por qué, modestia aparte, eres tan rematadamente brillante como tal.

Muy al principio de este blog hablaba del homo informaticus en el que me preguntaba, junto al Dr. García-Calvillo, si el informático nace o se hace, llegando a la conclusión de que nace y luego se descubre. Hoy puedo decir que muchos informáticos nacen, luego se descubren informáticos, después destacan y finalmente se dan cuenta de que son Asperger.

La informática es lógica: no hay que leer entre líneas, los datos cuadran o no cuadran, pero no mienten, el ordenador hace lo que tú le dices, no lo que le da la gana (normalmente)... La altísima capacidad lógica de una persona con Asperger unida a una capacidad intelectual y de tratamiento de datos muchas veces cercana a la de los genios es algo que le permite destacar en un entorno informático:
- Como un gurú: alguien al que pedirle consejo, capaz de ver más allá y de enlazar de forma lógica áreas de conocimiento disjuntas para el no entrenado.
- Como el raro: ese individuo que se siente mejor solo y que tiene aficiones frikis como jugar a la consola, ver mangas en soledad y con el que es complicado quedar para tomar una cerveza.

Con el tiempo se aprende. Yo era mucho más brusco y antisocial en mi adolescencia (quién no...) y con el tiempo vas aprendiendo, pero hay una realidad, un sistema operativo que aunque se le pueden aplicar muchos parches hay ciertas cosas que no va a poder hacer nunca de forma nativa. Eres un profesional genial, te sale de forma innata, y puedes aprender a ser una persona socialmente completa.

Tal vez llegados a este punto alguno pensará
- Pues no hay para tanto...

Y eso es cierto. En mi caso veo más ventajas que inconvenientes (valoro enormemente mis capacidades intelectuales que por genética tal vez no me correspondieran) pero os propondré algo para que penséis:
Los informáticos masculinos solemos quejarnos de que hay muy pocas mujeres involucradas en la informática del tipo que sea. ¿Sabíais que el índice de autismo y síndromes relacionados es de cuatro hombres por cada mujer? ¿Habéis pensado cuál es el ratio de informáticos respecto a informáticas? ¿Creéis que es casual?

Haced el test y comentad vuestras impresiones.

Ponte traje

Hoy, 13 de octubre, es uno de esos días en que se celebra algo que muchas veces no tiene sentido o pasa desapercibido y que dudo que aparezca en el telediario: es el día internacional de 'Ponte traje'.

Este día se celebra en honor a Barney Stinson, el descarado caradura (¡qué bien traído el juego de palabras!) de la serie 'Cómo conocí a vuestra madre' que, entre otros defectos y virtudes, siempre viste con traje, sin saber si tal acción encaja en uno u otro grupo. Vestir con traje es sublime y tiene muchas utilidades como podéis ver aquí.

Como consultor que viste casi el 100% de su tiempo laboral un traje, este día es algo así como la celebración del día del orgullo friki para aquel que es friki todo el año, vamos, que podía ser tranquilamente el día del orgullo del consultor.

Mi colección de trajes no está mal, aunque reconozco que en los últimos tiempos (de los años en que me he dedicado a la consultoría) siempre te acabas comprando trajes 'baratos' porque te duele menos cargártelos por el uso. Son otros tiempos.

Yo recuerdo mis andanzas por una de las primeras compañías de consultoría en las que estuve y allí había que llevar un traje de acuerdo a un pantone (código cromático) determinado. Estas normas se han flexibilizado mucho, pero aún hay ciertas empresas que las mantienen de alguna u otra manera. El caso es que en aquella empresa, igual que podías pedir tickets restaurant, había 'tickets burberry': una parte de tu sueldo podía ingresarse en una bolsa personal en burberry's para que te compraras trajes de marca. Como dije antes, eran otros tiempos...

Con el tema de los trajes, siempre estará la desagradable comparación entre la vestimenta masculina y femenina por la flexibilidad social de esta última. Los hombres elegantes (léase el fino sarcasmo) siempre vamos de traje (incluso con manga larga y americana en agosto) mientras que las mujeres tienen más flexibilidad en su vestimenta pudiendo llevar un vestido fino y corto que les refresca en la calle y que les hiela con el aire acondicionado, llegando al extremo de tener que utilizar un calefactor en verano (que uno ha visto con estos ojitos). ¿No sería más justo que las mujeres del mundo de la consultoría también llevaran traje de falda y chaqueta? ¿Por qué está tan mal visto que vaya en bermudas y sandalias a trabajar si tienes que afeitarte si eres hombre? ¿Es por no llevar las piernas depiladas? ¿Compensa depilarte las piernas el no tener que llevar traje en verano?

Los tiempos van cambiando y ahora la corbata comienza a ser accesoria en ciertos ámbitos, pero en consultoría la corbata y el traje sirven para diferenciar al técnico del consultor y al interno del externo.

Sea como fuere, ¡¡feliz día 'Ponte traje' 2011!!

lunes, 10 de octubre de 2011

¿Cultura o subcultura del BI?

Nada en este mundo triunfa si no se banaliza y se hace digerible a las masas, que decía el sabio. Ya comentaba yo hacía tiempo en este blog que el futuro de la consultoría pasaba por algo más parecido a la microinformática (léase: cambiar el cartucho a la impresora) que a la auditoría de cuello blanco y corbata clásica.

En estos tiempos de crisis intensa y profunda comienza a verse esa diferenciación clara en muchas de las oportunidades que hay en el mercado de la consultoría. Os pondré un ejemplo:

- ¿Dígame?
- Hola, que soy yo.
- Sí, ya me había parecido. ¿Qué quieres?
- Necesito un técnico que me haga el mantenimiento de mis impresoras y que compruebe la red de cuando en cuando.
- Y barato, por supuesto.
- Claro. Mileurista y poco más. Que venga de 9 a 1 todos los días y vaya arreglando lo que vaya surgiendo.
- Perfecto, mañana lo tienes ahí.

Creo que este diálogo no le sorprende a nadie porque nadie espera nada más de alguien que se dedica al 'hierro' (con todos mis respetos).
Imaginad ahora lo siguiente:
- Necesito un técnico que me haga el mantenimiento de mis impresoras y que compruebe la red de cuando en cuando.
- Ah, perfecto, porque tengo un megacrack que trabajó en la Nasa y ha diseñado parte del sistema operativo de las lanzaderas espaciales, además de estar en el equipo de beta testers de Cisco.
- No, no me has entendido. He dicho alguien para mantener las impresoras.

Cambiemos ahora el cartucho de la impresora por un proyecto de BI o, mejor dicho, una necesidad nueva de una empresa en el ámbito de BI. Efectivamente, no es tan raro comparado con lo que uno se encuentra.
Muchas empresas tienen ya una importante cultura analítica y utilizan muchas herramientas de ayuda a la decisión y por eso no se plantean hacer un proyecto de BI sino utilizar por ejemplo BO para analizar sus datos de la nueva filial que acaban de abrir. Por lo tanto, no necesitan un experto ni alguien con un gran bagaje, sólo un técnico normalito que les solucione la papeleta a un precio económico.

Se pide por tanto que los técnicos tienen que ser más autónomos, más capaces de buscarse la vida y autogestionarse en los proyectos de BI, que cada vez más raramente incluyen equipos de más de 2 ó 3 personas. Las empresas quieren evitar pagar muchas veces por un director de proyecto que 'aporta lo que aporta' y que en muchos casos es caro porque se considera que  'no produce'. Luego los proyectos se retrasan o salen mal porque no se ha gestionado adecuadamente independientemente de la capacidad técnica del equipo (muchas veces más que suficiente para llevarlo a buen fin).

Los proyectos de BI se han banalizado. Son fáciles de desarrollar, cortos en tiempo y las herramientas cada vez más sencillas de utilizar (esto último es discutible, pero bueno...) y como cada dos por tres salen cosas nuevas al mercado, ¿tiene sentido invertir una buena suma de dinero en un proyecto que se quedará desfasado en dos años? Mejor vamos con parches (ya sabemos en qué país vivimos...) y si lo vemos muy muy muy claro, haremos un proyecto más grande. Todo es outsourcing... 'bodyshopping' que decía el sabio.

Luego me encuentro que Accenture (que no sólo hace consultoría... ¿o sí?) ha crecido en los últimos años y con la perspectiva de 2011 un 10% anual en ingresos operativos. ¿Nos estamos equivocando en el mercado español? ¿Realmente se ha banalizado tanto la consultoría? ¿Qué opináis al respecto?

jueves, 6 de octubre de 2011

¿Fin de los espectáculos taurinos?

Supongo que lo sabéis y si no lo sabéis aquí estoy para informaros de ello, que la Generalitat de Catalunya prohibió en julio de 2010 la celebración de espectáculos taurinos en las tierras catalanas. El pasado 25 de septiembre fue el día en que se celebró la última corrida taurina en la plaza monumental de Barcelona. Con esto se da fin a los espectáculos taurinos en los que interviene un animal al que luego se le suele dar muerte pero, por supuesto, no se da fin al toreo, tradición muy practicada por gente que no usa traje de luces, capote y estoque.

En este caso quiero referirme a ciertos clientes de servicios informáticos (no a todos, por supuesto) que en esto de torear son unos maestros. Véase a continuación:

1er tercio - El toro se presenta al torero
El cliente tiene la necesidad:
- ¿Dígame?
- Oye, que necesito para dentro de 20 minutos una oferta para realizar un proyecto de BI de reporting, con ETL y modelado basado en mi base de datos.
- Espera, que miro la bola de cristal y me la invento.
- No hace falta mucho, sólo una oferta normalita de servicios por perfil.
- Es que lamentablemente con lo que me has dicho no puedo presentar mucho más.

20 minutos más tarde, la oferta (por llamarla de alguna manera) se presenta.
- ¿Dígame?
- Oye, que muchas gracias. Ve reservando ya el perfil porque lo vamos a necesitar y como el precio es tan competitivo (ironía fina ante la crisis) seguro que hacemos el proyecto.
- ¿Para comenzar cuándo?
- Pues la semana que viene. Mándame el CV de quien vaya a venir.
- Vale.

15 minutos más tarde el CV está en posesión del cliente.
- ¿Dígame?
- Oye, que veo que el perfil éste es un poco junior. Yo creo que voy a necesitar a uno más senior.
- Vale, pero es otra tarifa...
- Es lo que te iba a decir, que me tendrías que mantener la tarifa, porque claro, ya he hablado con quien tenía que hablar y le he presentado tu oferta.
- Me pides un descuento del 20% por la cara.
- Bueno, pero es de larga duración...
- Haré números y te digo algo. ¿Tiene que ser para el lunes?
- Sí, eso sigue igual.


2º tercio - Las banderillas
- ¿Dígame?
- Oye, que todo perfecto pero no va a poder ser el lunes porque tenemos un follón de tres pares y muchas reuniones y tendremos que dejarlo al menos hasta el miércoles.
- ¿Y qué hago yo ahora con la persona?
- Lo siento mucho, pero las cosas son como son.
- Pero me aseguras que el miércoles ya sí que sí, ¿no?
- Sí, sí, sí... No te preocupes. Sólo ha sido un inconveniente.
- De acuerdo...

Martes por la tarde.
- ¿Dígame?
- Oye, ya sé que te dije que mañana viniera, pero es que no va a ser posible. Tendremos que atrasarlo hasta el otro lunes.
- Hombre... Habérmelo dicho antes. Te comprometes y luego no cumples.
- Ya, pero no te preocupes porque estamos mirando cosas del proyecto y va a ser más grande de lo que esperábamos, así que seguro que te compensa.
- Está bien... El lunes. ¡Sin falta!
- Sí, no te preocupes.

3er tercio - El estoque
Viernes mediodía.
- ¿Dígame?
- Oye, me vas a matar.
- ¿Se retrasa otra vez el tema? Mira que ya me he tenido que comer a una persona que tenía facturando durante una semana porque no te decides.
- Ya... Pues mira, va a ser peor porque ya te dije que estuvimos mirando el proyecto y nos ha salido algo tan grande que no va a ser con las tecnologías que te dije. Al final cambiaremos el ERP primero y luego ya se hará lo de BI. ¿Tú de ERPs tienes gente?

De esta manera, que supongo que os habéis encontrado alguna vez, el cliente dice y se desdice alegremente (es lo que tiene que no le cueste dinero), debiendo asumir la empresa de servicios el coste por la indecisión del primero.

Desde mi tribuna quiero pedir más rigor a todas aquellas personas y clientes que gestionan mal estas oportunidades (sea su culpa o no) porque las faenas taurinas suelen constar de varios toros y en algunas de ellas tras cortar dos orejas lo que apetece es cortar el rabo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Chamanes de la informática

Siguiendo con la línea de profesiones relacionadas con la informática llegamos a los chamanes.
Mi compañero de fatigas Quique suele hacer mención de forma recurrente a la utilización de los apéndices gallináceos en su forma vulgar de 'pata de pollo' ante ciertos comportamientos de ciertos softwares.

El caso del Essbase, una herramienta de la que ya os he hablado en bastantes ocasiones, clama al cielo. Esta herramienta MOLAP tiene muchas utilizaciones y es flexible como pocas, pero su filosofía de dimensiones densas y dispersas y sus optimizaciones rayan lo paranormal.

Imaginad un proceso de cálculo en el cual se especifican una serie de miembros multidimensionales el orden de los cuales afecta al cálculo. Ordenándolos de una manera el cálculo tarda 5 minutos y de otra tarda 10.
Imaginad que nadie en todo el mundo es capaz de decir por qué el primer orden de cálculo hace que el sistema tarde menos.
Imaginad que además, en su benevolencia, en ningún lugar de ninguna documentación aparece por ningún lado que deba ordenarse de alguna u otra manera llegando el lector a la suposición de que 'da lo mismo'.

Que una herramienta de esta categoría (y precio) y un fabricante como Oracle (y antes Hyperion) sean incapaces de especificar unas reglas claras (más allá de las obvias de la herramienta) de cómo mejorar el tiempo de proceso o de por qué ciertos casos son más rápidos que otros es lo de menos. El problema es el siguiente:
a) Caso normal:
- He conseguido bajar el cálculo de 1 hora a 15 minutos
- Genial. ¿Cómo lo has conseguido?
- He estudiado la estructura, el orden de los cálculos, lo que cargábamos y los cachés y lo he configurado adecuadamente para las circunstancias y ha funcionado.
- Perfecto, para otra vez ya lo sabemos.

b) Caso paranormal:
- He conseguido bajar el cálculo de 1 hora a 15 minutos
- Genial. ¿Cómo lo has conseguido?
- He cambiado el orden en que se especificaban ciertos elementos.
- ¿Y cómo es que ha mejorado?
- Porque el motor de optimizaciones de cálculo unido al condensador de fluzo provoca una expansión en las cuerdas del espacio tiempo que optimiza la alineación astral planetaria al respecto de los neutrinos supralumínicos haciendo que tarde menos la interacción en el campo electromagnético generado por el procesador concorvial y en consecuencia hay un aprovechamiento sinérgico máximo del proceso de cálculo, haciendo que sea óptimo.
- No sé por qué pero no acabo de creerte.

Efectivamente, explicarle a un cliente que haciendo un cambio que según toda la documentación no va a tener impacto lo tiene y no sabemos por qué nos deja en mal lugar a los técnicos. ¿Sería posible obtener documentación más avanzada del proceso de cálculo? ¿Realmente no hay nadie que sepa cómo funciona? ¿Se les borra la memoria a los programadores cuando acaban una versión? ¿El programador que ideó el optimizador de cálculo ha sido abducido por los extraterrestres? Seguiremos informando.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Escalabilidad simple

Una de las palabras más grandilocuentes que utilizan los fabricantes de soluciones empresariales es 'escalabilidad'. Obviamente se trata te un anglicismo no contemplado por la RAE como puede verse aquí.
Esta palabra supone que puedes tener una implantación simple para pocos usuarios y luego, según vas teniendo más usuarios y complejidad, irla adaptando de manera que sin un desembolso adicional o un cambio de infraestructura importante se pueda adaptar.

En los tiempos que corren todo es escalable (incluso el Everest)...
- Su saldo de puntos en el carnet de chistoso está en números rojos

 ... Y en virtud de esa escalabilidad se hacen ciertas adaptaciones a los productos que, cuanto menos, son cuestionables.

Como experto en Essbase voy a hablar de Essbase en este sentido. La versión actual de Essbase es la 11.1.2, si no recuerdo mal. Yo hace más de 10 años que lo conozco, aunque la primera con la que traté fue la versión 5.
Hoy en día, para tener una instalación de Essbase que funcione con la última versión, necesitas un monstruo de servidor e instalar el módulo de servidor de base de datos, el de administración, un par de repositorios relacionales, el directorio activo, los antiguos shared services... En fin, toda una infraestructura que a veces es complicada de manejar y de instalar para tener, finalmente, un sistema de base de datos multidimensional de última generación.

El caso, y que me perdonen los señores de Oracle y anteriormente los de Hyperion, Essbase sigue siendo el mismo Essbase que yo conocí hace 10 años. Con mejoras y algunas ampliaciones, pero en esencia es el mismo. De hecho porque ya no lo venden, pero muchas de las demos o cursos que hago de Essbase las hago con la versión 7 que tiene como 6 años (ahí es nada) y es totalmente equivalente a la versión última y válida para el 95% de los clientes.

La diferencia (aparte de temas de compatibilidad con los últimos sistemas operativos) radica en que la versión 7 se instalaba con un super agradecido siguiente siguiente siguiente siguiente en dos ejecutables y en 15 minutos podías tenerla funcionando en casi cualquier PC mientras que la versión actual puedes tardar como 2 días y eso si no te da algún problema por el medio el fabuloso (léase la fina ironía) instalador de Oracle o el evaluador de requisitos.

La evolución informática a veces no va hacia la simplicidad y la sencillez. Entiendo que primero Hyperion y después Oracle decidieron desplazar ciertos módulos que tenía nativos a módulos comunes que pudieran compartir con otros módulos más en virtud de una escalabilidad futura. Pero al final, esa escalabilidad se queda muchas veces en nada y tenemos que plantearnos la instalación de una mega solución para algo que tiende a ser más pequeño.

Es como si, haciendo mis habituales símiles automovilísticos, comprásemos un autobús con remolque para ir a comprar el pan.

Luego los fabricantes se preguntan por qué las herramientas open source (actualmente muchas de ellas mucho más simples de instalar y utilizar para cosas concretas) o herramientas all-in-one como DeltaMaster les comen terreno. Y en el caso de Oracle, no sólo es la simplicidad comparada la que puede hacerles perder una implantación sino el curioso anagrama que forman sus letras si lo lees al revés.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El mejor trabajo del mundo


Mi coche lo podéis encontrar ahora mismo debajo de una buena capa de polvo/tierra que hace bueno aquel dicho que reza 'lávalo o siembra patatas'.
Como buen previsor y tratando de que a uno la ley de Murphy le afecte lo justo, si el señor del tiempo (el meteorólogo, no hablamos de Cronos) dice que va a llover, uno se abstiene de lavar el coche (una excusa más que tengo, claro).

El caso es que desde hace una semana el señor del tiempo (de nuevo el meteorólogo) dice que 'mañana lloverá'... Y mi coche sigue sucio, ergo llover, lo que se dice llover, no ha llovido.

Esto me hace preguntarme exactamente para qué sirve la predicción del tiempo porque lo que ha pasado, como siempre a toro pasado, es fácil de decir. El que me digan que en Sevilla hoy ha hecho calor y que en Santander un poco menos... Pues mira... Pero que te digan que mañana prepares el chubasquero y que luego haga un sol de justicia para volverte a decir que no, que mañana no, que pasado mañana... Bueno, pues como que incomoda un poco.

Y entonces llegas a la componente informática de todo esto, porque hay un modelo (informático, no un modelo de ropa... Aunque teniendo en cuenta las predicciones que hace, no sé yo...) que a partir de la información del canal visible, el infrarrojo, el térmico, el blanco nuclear y muchas matemáticas genera la predicción. Y esa predicción no siempre es fiable porque 'el tiempo puede cambiar imprevisiblemente'.

Yo voy a probar lo mismo en algún proyecto que haga y hablaré con mi cliente:
- Oye, que no lo vas a tener hoy, que será mañana.
- ¿Y por qué mañana?
- Es que los datos son imprevisibles
- ¿Y cuándo lo tendré, por la mañana o por la tarde?
- Hombre, dependerá de las circunstancias, que los datos son imprevisibles.
- Ahm... Ya...
Con este discurso me parece que conseguiré que el cliente me bote pronto (y podré tomarme otra tanda de vacaciones aunque no sé si en el paro...), cosa que no pasa con los meteorólogos (y su equipo, que no están ellos solos), que tras fallar durante una semana siguen felices asegurando que mañana lloverá (bueno, algún día tendrán que acertar) sin ningún tipo de responsabilidad aparente por sus errores.

En la fórmula uno, la predicción del tiempo es tan exacta que permite determinar, normalmente, en qué vuelta va a comenzar a llover y su intensidad, y si el meteorólogo del equipo se equivoca, se pierden carreras y se le despide.
A mediados de los 90, la ya fallecida Enron propuso crear un mercado de 'seguro del tiempo atmosférico' (weather risk management) en el que le darían de collejas al meteorólogo que fallara sus predicciones dado que las empresas exigían (y pagaban por ello) una predicción absolutamente fiable.

¿Alguno de mis lectores puede explicarme por qué un meteorólogo puede equivocarse reiteradamente (con todo un país, nada menos) y no pasa nada y un consultor puede verse crucificado por poner mal una coma? ¿Mojarse por no llevar paraguas es menos malo que equivocarse en un dato en un informe de costes? ¿Tendrán que poner una advertencia en los partes meteorológicos de 'úsese con precaución y fíese lo justo'?

Al tiempo...

martes, 30 de agosto de 2011

Café

Si miro hacia atrás en el tiempo, a mi más tierna infancia, no había café en casa. Lo que había era Nesquik. Yo me reconozco un adicto al chocolate.
Luego en la universidad yo no era de los que tomaban café en el bar... Como mucho alguna cocacola.
No fue hasta que comencé a trabajar en consultoría que me aficioné a esta bebida, aunque reconozco que aún soy muy amateur, siendo incapaz de tomarme nada que no lleve leche y (una buena cantidad de) azúcar, no como otros mucho más preparados gástricamente.

Decía en mi artículo anterior que me iba a traer una sierra eléctrica tras la vuelta de las vacaciones para evitar el efecto Audi-Quattro-Turbo-Rally-16v pero es que todo motor de altas prestaciones requiere de buena gasolina. Y resulta que me parece que no hay mejor gasolina en el mundo de la consultoría que el café.
Se convierte en ese pequeño momento de relajación que hace que uno desconecte o conecte más intensamente porque ¿cuántos de vosotros no habéis ido a tomar café con una duda o problema en mente y tras los primeros sorbos de la mágica poción os ha surgido la solución? A mí, personalmente, me ha pasado unas cuantas veces.

De hecho, he visto a gente salir con la mirada perdida recitando un mantra en voz baja parecido a:
- ... Si cojo la tabla y entonces el campo por el índice y lo agrego...
Escucharles explicarle su problema a la máquina de café, como si no hubiera nada más en aquel momento, esperar mientras la máquina indica el estado de erogación (¡Por favor! ¿Erogación? ¿De verdad?), coger el vaso de plástico y darle un par de vueltas poco antes de beber unos sorbos y con el palito cual batuta de director de orquesta quedarse mirando el infinito con cara de Clint Eastwood mientras hace raíces cuadradas de cabeza.

Y de repente
- ... claro, hombre, si es que no hay que coger por el índice, hay que hacer join con la otra tabla. Si es que...
La solución aparece mágicamente y entonces la conversación discurre por otros derroteros que suelen incluir temas más mundanos como el fútbol o la política por no citar los no citables en un blog para todos los públicos por mucho que alguno considere fútbol o política cosa de mayores.

Así pues, el auténtico catalizador de las ideas felices contra los problemas es el café, por lo que entiendo que en la mayoría de empresas de consultoría el café sea gratis y que Nespresso y Dolce Gusto hagan el agosto con las empresas en que hay que resolver problemas porque... ¿Alguien alguna vez ha preguntado cómo se hace el café en una cafetera normal, de las de filtro? Yo sigo haciéndolo...

domingo, 28 de agosto de 2011

Afilar el hacha

Ahora que ya se acaban las vacaciones, que por lo general siempre son cortas, uno suele volver al trabajo con la cabeza en otro sitio y la primera semana siempre es dura.
La verdad es que uno espera que según se acerca el día en que coge las vacaciones la intensidad del trabajo (en el caso de la consultoría) vaya disminuyendo. La realidad es que muchas veces la disminución es de 100 a 0 en unas pocas horas, lo que hace que entres con inercia laboral en las vacaciones.
En cambio, la primera semana que esperas una aceleración paulatina tienes que tener un efecto turbo que ni un Audi Quattro de rally mientras tu mente recupera la inercia perdida a tortazo limpio.

Y es que en el fondo somos como un hacha: el hacha necesita afilarse cada cierto tiempo y para ello hay que hacer cosas que nos den libertad de pensamiento, que nos aparten de talar árboles. Por lo tanto, el poder tener unas semanas de asueto, bien aprovechadas mentalmente, nos afila adecuadamente.

Ya que comencé con las historias en el artículo anterior y aprovechando que hoy es mi último día de vacaciones, os contaré la historia del leñador y su hacha:

"El leñador y su hacha"
Érase una vez que se era un leñador que encontró trabajo en una compañera maderera de esas que deforestan bosques y similares. Quitando el hecho de lo cuestionable ecológicamente que sea, el hombre estaba encantado, así que el primer día se presentó a la hora y trabajó durante toda la jornada, cortando 10 árboles. El capataz estaba encantado.

El hombre se fue contento a su casa y al día siguiente se presentó y le dedicó mucho esfuerzo, pero sólo pudo cortar 8 árboles. Se fue a casa pensando que tal vez estaba cansado del día anterior y se acostó temprano.

Al día siguiente, a pesar de haber descansado, sólo pudo cortar 5 árboles.
El otro día, acudiendo al amanecer, sólo cortó 3.
El último día de la semana, no pudo acabar de cortar su segundo árbol. Al acabar la jornada, se dirigió a ver al capataz desilusionado con su rendimiento.
- No sé qué me pasa... Todos los días he dado el 100%, levantándome pronto, viniendo antes de la hora y yéndome a dormir como las gallinas, pero el resultado...
El capataz, que era un hombre que podía ver el bosque en lugar de los árboles, le dijo:
- ¿Cuándo ha sido la última vez que has afilado el hacha?

Con las vacaciones, pensamos en otras cosas y llegamos más frescos y capaces. Lo malo es cómo nos vamos. ¿Os sentís ineficientes las dos semanas antes de iros de vacaciones? ¿Qué peligro conlleva tener gente en la reserva de la reserva acabando ciertas tareas? ¿Es mejor dejarlas para cuando se vuelva más fresco o el hecho de llegar y tener 'marrones del pasado urgentes' nos fuerza a incorporarnos a las bravas?

Por si acaso, mañana me llevaré una sierra eléctrica.

viernes, 19 de agosto de 2011

El mal jefe

Este artículo que parte de un nombre como 'el mal jefe' y que cuenta con una imagen de Homer Simpson a la izquierda bien podría haberse llamado 'la balada de la incompetencia'.
Creo que coincidiréis conmigo que Homer Simpson es un incompetente con suerte que no tendría cabida en un mundo tan competitivo como el de la consultoría tecnológica... o el de los negocios en general visto su historial... ¿O sí?

El caso es que a veces uno se pregunta hasta qué punto los jefes son buenos jefes y por qué los hay malos. Un antiguo jefe que tuve, precisamente, me contó dos historias al respecto que aprovecho para trasladaros mientras veo amanecer estando de vacaciones:

1.- La supremacía del menos preparado
Imaginad una empresa en la que hay dos trabajadores del mismo rango.
Uno es el ideal para ese rango: trabajador, cumplidor, eficaz... El otro es todo lo contrario.
Pregunta: ¿A cuál ascendéis?

En los tiempos que corren es muy probable que el mal trabajador deba irse a la calle con razón y el buen trabajador hacer el trabajo de dos, pero en una situación menos mala las consultoras tienden a ascender a los que tienen menos capacidad. ¿Por qué? Porque si se asciende al más preparado no queda nadie para hacer bien el trabajo y la empresa quiebra.
Luego te encuentras lo que te encuentras...


2.- Ascender hasta llegar al máximo grado de incompetencia
Imaginad el caso anterior en una empresa que sí valora el trabajo bien hecho y se asciende al buen trabajador. Éste. encantado, hace méritos en su nuevo puesto y al tiempo se le vuelve a considerar para un ascenso. Una vez más, demuestra cualidades suficientes y tras el paso de un periodo prudencial se le puede volver a ascender.
En su último ascenso, sus aptitudes/actitudes/capacidades/conocimientos no son suficientes o no son adecuados y se vuelve totalmente ineficiente, siendo imposible que la empresa se plantee otorgarle un nuevo ascenso pero de igual manera impidiendo el correcto funcionamiento operativo.

De nuevo, en la situación actual, a esta persona se le despide, pero lo ideal hubiese sido plantearse una degradación a un puesto en que sí que hiciera bien su trabajo y en lugar de premiarle con un ascenso que le matará laboralmente buscar otras alternativas.

¿Suponen estas dos máximas que todos los jefes son malos? No, no lo supone dado que hay jefes buenos... Sólo que aún no están en su puesto máximo ;-)

miércoles, 17 de agosto de 2011

Problemas de género

Hoy, que estoy de vacaciones, me ha dado por escribir un artículo de ligereza que podréis contrastar acerca de los géneros de la informática. No me refiero con ésto a las diferentes áreas informáticas sino al simple hecho del bautismo de género: masculinos o femeninos.

En castellano, con un artículo delante, es sencillo discernir el género de un nombre pero en inglés no lo es tanto y que produce casos de transexualidad no informáticos como llamar 'She' a un portaaviones (por el hecho de que un portaaviones es una 'nave' de la armada).

En cualquier caso y ciñéndonos al idioma patrio (sin entrar en discusiones políticas acerca de las autonomías o de las lenguas oficiales del estado), me encuentro que a veces ciertos objetos de índole informática son masculinos o femeninos:
- Yo tengo una Playstation, una PSP, una XBOX, una Wii... Tengo una consola
- Yo tengo un ordenador, un portátil, un tablet, un mid... Tengo un PC
- Yo tengo un Nokia, un iPhone, un Sony... Tengo un teléfono.

.. Pero también tengo UNA blackberry.
Y he aquí el problema, que diría Sherlock Holmes. ¿Por qué un teléfono (masculino) de marca RIM modelo Blackberry se convierte en chica?

Es cierto que he oído a veces referirse en masculino (un Blackberry) pero me es más habitual en femenino. ¿Es porque Blackberry significa mora en inglés y lo feminizamos? ¿Por qué entonces los productos de Apple (manzana) no se feminizan? ¿Tiene que ver que, como he oído alguna vez, iPhone es para el público masculino mientras que Blackberry es más para el femenino? ¿Se hereda el género por capilaridad?

Os dejo expresar vuestra opinión al respecto y para aquellos que tengáis Blackberry, ¿tenéis una o un Blackberry?

PS: Aprovecho para deciros que finalmente mi portátil y mi blackberry no me han acompañado estas vacaciones, de manera que hay algunos de vosotros que me debéis una cena... Ya hablaremos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Burnout Dominator

La saga Burnout es una de las sagas de carreras de coches que más entretenida me parece. Quitando temas de fidelidad a la realidad como Gran Turismo o de la ya en el camino oscuro Need For Speed (NFS3, ¿dónde estás ahora?), me parece muy divertido el ir haciendo el cabestro (porque no tiene otro nombre) por la carretera intentando (muchas veces sin éxito) no tener que acudir al parte del seguro a velocidades más cercanas a las de cazas que a las de coches.

Como siempre, mis introducciones están lejos de donde quiero llegar, pero hoy están algo más cerca de lo habitual. Una de las ediciones de la serie se llama 'Burnout Dominator'. Me pareció un juego de palabras muy bueno para hablar de, precisamente, el síndrome de Burnout, tan común en el negocio de la consultoría y en fechas próximas a las vacaciones (así como el de Boreout es para los amigos funcionarios) y de la posibilidad de 'dominarlo'.

- Acabas de perder 5 puntos del carnet de chistoso...

Los que no lo sepáis, el síndrome Burnout supone, resumiendo mucho, una despersonalización total de la persona, quedando en un estado muy similar a la depresión, con un vacío interior difícil de tratar y una capacidad nula para salir de esa situación que, precisamente, ha causado el trabajo.
El Dr. García-Calvillo me ha dicho alguna vez que soy un workaholic (adicto al trabajo). No puedo más que decir aquello de 'le dijo la sartén al cazo...'. El caso es que sí que me gusta mi trabajo pero no creo estar en la situación de Burnout (aunque reconozco haber estado más cerca de lo que estoy ahora) ni creo que él lo esté ahora (aunque también ha estado más cerca).

Es importante en nuestro mundo vigilarnos unos a otros porque si miráis en la wikipedia, hay una serie de síntomas o fases muy marcadas que podéis encontrar aquí.
Muchos de los compañeros con los que trabajo o he trabajado han mostrado algunos de esos síntomas (yo me incluyo también). Conozco personalmente algún caso (se pueden contar con la mitad de los dedos de una mano) de gente del mundo de la consultoría que los ha sufrido (en parte casos diagnosticados, en parte no) y la verdad es que no es agradable.

Por eso, os recomiendo (y mira que es raro que os recomiende yo esto) que en la medida de lo posible y a pesar de la crisis viváis más, disfrutéis más y desconectéis vuestra mente de la rutina informática diaria (incluyendo redes sociales, messengers varios y visitas a sitios para adultos) con juegos, paseos, cervezas y bravas.

Yo este año, por primera vez desde que me dedico a la consultoría, el portátil y la blackberry se quedarán en la oficina (he abierto una encuesta al respecto dada mi escasa credibilidad como consultor en cuanto a promesas)... Pero mi PSP se viene conmigo...

Y sí, llevo Burnout Dominator en ella ;-)

Buenas vacaciones a todos.

miércoles, 13 de julio de 2011

Curso básico de informática profesional

Por todos vosotros, estimados lectores de mi blog, es bien sabido mi opinión al respecto de la formación universitaria estándar en los ámbitos de la informática en cuanto a que lo que se enseña/muestra/aprende en la universidad no tiene nada que ver con lo que uno se encuentra en la vida profesional.

Luego estaría el tema de si una determinada persona es más hábil para sacarse las castañas del fuego o no, pero la realidad es la que es.

Fijáos la utilidad de algunos títulos universitarios que la Generalitat ha sacado la acreditación Actic que sirve de auténtica credencial para el ingeniero agrónomo que se dedica a la informática o para aquel que en su día no pudo ir a la universidad pero domina lo suficiente.

No nos engañemos: la mayoría de las actividades que realiza un informático no se aprenden en la universidad, hablemos de hardware o de software, de parametrización de herramientas o programación en capas y muchas de estas cosas se aprenden en algo que falta en muchas empresas.

Hablamos del curso básico de informática profesional, que en el caso del BI es de un par de semanas que sustituyen/complementan lo explicado en la universidad y que sirven para concentrar conocimientos básicos como los modelos en estrella, la utilización de índices o las bases datos multidimensionales.

Desafortunadamente para el ingeniero recién titulado, no existe un manual con Megatorpe (el genial usaurio de Forges) para aprender estas cuatro cosillas y deben entrar en una rueda que, sin el mentor apropiado, puede atropellarles.

Josh Brolin le decía a Shia LaBeouf en Wall Street 2 que todo hombre debe tener un mentor y un protegido en algún momento.

Ha habido un mentor en vuestras vidas? Habéis sido mentor de alguien? Os hubiera gustado participar en ese curso básico maravilloso que os habría sacado de algún aprieto o sois de la generación que todo lo ha encontrado en Google?

martes, 12 de julio de 2011

¿A quién vas a llamar?

El tema principal de la primera película de los cazafantasmas fue un éxito en la música de los 80 y nos dejó un estribillo muy recordado:

- ¿A quién vas a llamar?
- ¡A los cazafantasmas!

Esto es algo que se valora mucho dentro de los ámbitos técnicos: el tener a alguien o el teléfono de alguien al que puedes llamar para preguntarle algo (generalmente una duda técnica de una determinada dificultad) y que generalmente es capaz de resolverla. Es importante este último dato porque si al que llamas no es efectivo no sueles llamarle más veces. ¿Y entonces qué haces? Como también decían en los cazafantasmas pero en su secuela:

- ¿A quién vas a llamar?
- ¡A la Masa!

No me creo yo que Hulk esté capacitado para resolver temas técnicos más allá de comprobar las durezas de ciertos materiales o la capacidad de vuelo de algunos objetos, pero hay algunas 'Masas' técnicas por este mundo al que suelen llamar con cierta frecuencia para resolver de forma efectiva esos temas técnicos que a veces a uno se les escapan. ¿Hablaríamos tal vez de los Homos Informaticus que en su día debatimos? Seguro que a todos nos viene a la cabeza alguien a quien hacemos preguntas cuando las cosas no nos funcionan o más de uno que nos pregunta.

El caso es, ¿qué pasa el día que una Masa de éstas tiene una duda? ¿A quién recurre? No puedo dejar de lado mi status de 'eminencia' en ciertos ámbitos tecnológicos. No es que me eche flores, es que me preguntan un montón... Pero también uno tiene dudas de cuando en cuando y entonces recurre a...

- ¿A quién vas a llamar?
- ¡A Google!

Efectivamente, Google es la ultimísima fuente de información técnica con sus foros y preguntas técnicas, con gente que debate, prueba y acaba encontrando (o no) una solución pero que muchas veces le dan a uno la impresión de que no es 'La Masa' sino más bien una de sus multicolores reencarnaciones.

 Y como decía la canción y adaptándolo a los tiempos técnicos modernos, 'Yo soy la Masa Roja, yo soy la Masa Azul, yo soy la Masa Verde, ¿qué masa eres tú?'

lunes, 4 de julio de 2011

Teletrabajo en consultoría (I)

Desde luego la persona que aparece en la foto que adorna esta entrada tiene unas excelentes vistas (bastantes mejores que el fondo de pantalla estándar de los Teletubbies de Windows).
¿Cuántos de vosotros teletrabajáis?

La comodidad de trabajar desde casa (o desde el jardín/playa/patio/parque que uno prefiera) es incuestionable. No llevas corbata, seguramente tienes que madrugar menos, sueles trabajar más tranquilamente y comes en casa (esto último siendo bueno o malo dependiendo de las habilidades culinarias disponibles y del estado de la nevera). Esta parte del teletrabajo es la que mola.

El caso es que aquí faltaría una palabra: También.

Sí, sí... También.

¿Y por qué también? Porque el teletrabajo es una manera de llevarte trabajo a casa (obviamente) cuando no te da tiempo a acabar lo que deberías (o no deberías pero alguien quiere que esté listo) en el cliente o en tu oficina.

Cuando yo comenzaba  (y en muchos casos ahora también pasa), cuando salías del cliente (a la hora que fuera) no te llevabas nada. Habías plegado y no existía la remota posibilidad de que tuvieras que hacer trabajo en casa o conectarte para hacer algo.
Hoy siempre cargas con el portátil y cuando sales de un cliente siempre existe la posibilidad de lanzar/revisar/comprobar/desarrollar algo... Desde el tren o desde tu casa mientras cenas. Ésa es la parte del teletrabajo que no mola tanto.

En un modelo de reducción de costes como el actual, el teletrabajo es una buena alternativa para las empresas: no tienes que tener espacio ni infraestructuras para los N consultores que te desarrollan proyectos. Que los hagan desde su oficina.

Y claro, pasa entonces lo contrario: oficinas que estaban diseñadas y pensadas para tener gente en cliente comienzan a encontrarse con desarrollos in-house debiendo adaptarse a estas necesidades de espacio e infraestructura. Y si no se puede o no se quiere o realmente lo que importa es el resultado final, se ofrece entonces la verdadera opción de hacer teletrabajo.

La empresa, no obstante, siempre tiene miedo de que la gente que tiene teletrabajando (tanto la empresa final como la consultora) esté realmente trabajando y no haciendo gimnasia genital. En ese sentido se desarrollan ciertas aplicaciones que permiten comprobar que alguien 'está conectado y haciendo algo'. El gran hermano en esos casos nos vigila.

Por lo tanto, el teletrabajo no será verdaderamente una opción mientras no seamos capaz de cambiar el formato 'horario' de nuestro trabajo al formato por objetivos independientemente de la geolocalización de la persona que debe realizarlo.

Hablaremos más de ello pero, ¿estaríais dispuestos a teletrabajar todos los días o realmente necesitáis acudir de cuando en cuando a la oficina?

viernes, 24 de junio de 2011

Eso que siempre se acaba...

Últimamente me he visto involucrado en bastantes conversaciones acerca de dispositivos móviles (no ha sido por eso por lo que haga meses que no escribo nada en mi blog) y en todas ellas, más allá de las capacidades de los dispositivos y de lo mejor o peor que vayan, siempre aparecía el tema de la duración de la batería.

Quitando el hecho de que haya móviles, smartphones, tablets y portátiles que cada uno tiene su finalidad y funcionamiento, es tal vez el tema de smartphones donde hay una deliberación más pasional acerca de las baterías pero... ¿exactamente qué se espera que dure la batería de un smartphone? ¿Estamos preparados para tener un smartphone?

El otro día estaba viendo Star Wars (no preguntéis) y me dio por pensar en la fabulosa batería que tiene un sable láser. Yo nunca he visto a Obi-Wan con un cargador y fijo que el cacharrín gasta lo que no está escrito.
Aunque la batería del sable láser es de 'hace mucho mucho tiempo...' las baterías actuales son las que son.

Yo hice la prueba con mi Blackberry Torch en un escenario de mínimos (con mi actividad real, eso sí) bajando el brillo, quitando el Whatsapp (sí, buena aplicación, pero un vampiro...), desactivando el 3g... Y me ha durado la batería 3 días y pico (apagándola por las noches). Tengo conocidos con móviles Blackberry, Android, Iphones y demás que los tienen que cargar antes de finalizar el día (y sin intensas utilizaciones).

Vuelvo a imaginarme a Luke peleándose con Darth Vader:
- Luke, yo soy tu padre
- Qué bien, déjame el cargador del sable...
- Es que me lo he dejado en el otro traje...

El caso es: un smartphone de hoy en día (independientemente de marcas y modelos), ¿debería aguantar con todas las funcionalidades activadas (3g, bluetooth, wifi, pantalla, gps y procesador) un día entero? En tal caso, ¿qué pasaría con el uso de un usuario habitual? ¿lo tendría siempre en marcha todo 'por si acaso'?

Esto es un poco como lo que hablaba en otro artículo del procesador cuántico: si tengo batería de sobras, ¿por qué economizarla? Y si hoy en día con todo conectado un móvil funde la carga de la batería en 4 horas (en el mejor de los casos) ¿será que no estamos preparados/culturizados para tener tal dispositivo? Como quejarse es gratis...

Revisando mi baúl de los recuerdos, mi HTC TyTN que actualmente tiene como 5 años montaba una batería de 1500 mAh (mili amperios hora). Mi Blackberry Torch monta una de 1270 siendo un pelín más pequeña.
¿Os imagináis tener baterías de 5000 mAh (todo llegará)? Todo duraría tres o cuatro veces más de lo que dura.

Eso sí, nos saldría más caro el collar que el perro, con teléfonos de ultra larga duración a tope de consumo (2 días...) y a consumo estándar (semana y pico) pero con precios que pasarían de (hablando en libre) 500€ a 800€. ¿Compensa la diferencia de precio la comodidad de 'olvidarte' un día de cargar el móvil? ¿Cuál creéis que debería ser la tendencia en el mercado móvil, la reducción del consumo o el aumento de la batería?

lunes, 11 de abril de 2011

Cuando el dato falla... (y 2)

La verdad es que me he sentido muy 'usuario' (cosa rara en un consultor) al pasar por el banco.
Como comentábamos en el artículo anterior, un porcentaje alto de los borradores de hacienda están mal y explicábamos una serie de causas.
La causa principal es que no incluyen todo lo que tienen que incluir y, por tanto, asumíamos que Hacienda (con H mayúscula) pretendía ahorrarse algunos eurillos en devoluciones si colaba el borrador erróneo.

Pensando en que el borrador estaba mal por esta razón, me he pasado por mi oficina bancaria a pedir los datos fiscales del año pasado y cuál sería mi sorpresa de que los datos que me han suministrado no incluían temas hipotecarios.

Así que, ¿si ni el propio banco los tiene cómo narices los va a tener Hacienda?. Aparte de la obviedad, nos lleva al cuarto motivo de que un dato falle: omisión técnica o 'el dato que nunca estuvo allí'.

¿Un dato es correcto en un determinado momento aunque sepamos que le falta algo pero que todavía no estará disponible? ¿Por qué no se advierte de esta circunstancia en el borrador con un mensaje tipo...

Hemos hecho un borrador. No sabemos exactamente lo que incluye ni si falta o sobra. Revíselo usted porque lo que es nosotros no estamos seguros y al final Hacienda somos todos... Una ayudita.

?

El caso es que como usuario de Hacienda creo que los datos no me cuadran. Y como usuario de mi banco me pregunto qué extraño proceso informático necesita 4 meses para calcular las retenciones de una hipoteca sencillita como la de un servidor (especialmente cuando me envían cada año de antemano lo que voy a pagar de intereses y amortización de capital...)

Señores de mi Banco, si necesitan una ayudita con procesos de gestión de datos sólo tienen que pedirla que encantado les ayudaré... A un interés muy alto.

sábado, 9 de abril de 2011

Cuando el dato falla...

Ahora que hace poco que ha comenzado la campaña de la renta de 2010, leo con 'estupefacción' que uno de cada tres borradores (entre ellos el de un servidor) tienen errores.
No he hecho nunca un proyecto en el que me permitieran errar el dato en un 33% alegremente, especialmente cuando se habla de temas de dinero.
¿Os imagináis hacer una aplicación que cada mes meta la pata en la nómina del 33% de los trabajadores? No se tardaría mucho en quemar algo más que papeleras...
El caso es que la AEAT ha decidido cambiar la aplicación PADRE por una que se llama RENO, dándole ya a la primera el sobrenombre de 'JUBILADA' y ya sabemos qué pasa en las migraciones cuando no se comprueba bien el dato.

Un dato es erróneo por dos causas fundamentales:
1) Por criterio. Un dato no tiene validez si no incorpora todos los criterios para serlo o bien se mira desde una perspectiva que no corresponde con la información que presenta.
Por ejemplo, si definimos la facturación de una empresa de fabricación de tornillos, ¿es cuando sale de la fábrica, cuando se entrega, cuando se factura o cuando se cobra? Dependiendo del criterio elegido, la facturación del mes será diferente y podrá incluir o no, por ejemplo, los abonos.
2) Por inexactitud. A veces el cálculo o el proceso es erróneo en algún caso, lo que produce que un número (esperemos que pequeño) de los datos no esté bien o bien que tenga una precisión inexacta (falten decimales), afectando en un porcentaje muy pequeño al montante final, que suele asumirse como exacto aunque se sepa que sólo es exacto al 99%.

Así pues, entiendo que la AEAT ha pecado de ambos casos: no ha tenido en cuenta adecuadamente todas las desgravaciones adecuadas y algunas de las que ha tenido en cuenta un porcentaje alto es erróneo. Vamos, que es muy fácil luego echarnos a los informáticos la culpa de que los sistemas funcionen mal y tal y tal.

Pero mirando el bosque en lugar de los árboles, uno se pregunta si realmente han sido errores o bien se establecen como el tercer punto que viene a ser algo así como 'lo-pongo-mal-porque-yo-lo-valgo-y-a-ver-si-cuela-y-entonces-devuelvo-menos-dinero', que también es algo habitual para que a uno le echen menos broncas ante ciertos datos:
- Sale 5
- No puede ser, ha de ser 3,5.
- Pues sale 5.
- Que no, que tiene que salir 3,5
- Pues con los datos y el cálculo, 5.
- Vale, pues que sea 3,5, que si no me matan.
- Ok... Pues habrá que quitar desgravaciones de algún lado...
- Pues sí... Algo habrá que hacer...

Y luego resulta que los piratas somos los informáticos. ¿La Ley Sinde no se aplica a la Agencia Tributaria? ;-)

jueves, 7 de abril de 2011

Barato barato, oiga

No hace mucho tenía yo una conversación con alguien totalmente ajeno al mundo de la consultoría en que hablábamos de tarifas y similares.
Ante la pregunta de '¿cuánto factura por día un consultor?' se quedó alucinado al plantearle jornadas utópicas de 1000€ o más.
Tras explicarle la fabulosa decadencia tarifaria de los servicios de consultoría informática en los últimos 10 años, aún se quedaba perplejo al llegar a una tarifa objetiva de 400-500€ por jornada.
Y entonces surgió la pregunta:
Oye, ¿y no hacéis la semana mágica como El Corte Inglés?

El caso es que me hizo pensar si Iecisa sigue los mismos patrones de oferta que el centro comercial (cosa que no voy a comprobar pero que me temo que no es así) y me permitió explicarle que hay empresas de consultoría que son supermercados y otras que son delicatessen.

Lamentablemente, en los tiempos que corren, es complicado plantear que alguien pueda facturar a los precios que se hacía en el año 2000 (y tampoco eran tan buenos tiempos) pero a veces el regateo es excesivo.
En el grupo de LinkedIn de Profesionales del BI se discutía no hace mucho si el 2011 iba a ser el año del BI y se llegaba a la conclusión de la ridiculez tarifaria con un buen ejemplo que adornaré adecuadamente:

Un día vas al cirujano estético porque quieres quitarte la rodilla que tienes en lugar de nariz y poder parecer un busto griego. El cirujano que te atiende te dice que te costará 5000€.
Tú, como no te interesa pagar 5000€, le dices:
- A ver, señor doctor, usted me quiere cobrar 5000€ por pasar una noche en la clínica, un par de inyecciones de anestesia local y media hora de trabajo suyo y de una enfermera. Le ofrezco 700€, que me parece una suma aceptable.
El médico, obviamente, se niega. Y tú, obviamente, te vas.

Con este ejemplo queda claro que a veces no es fácil vender la experiencia y el 'savoir faire' a un precio adecuado (cosa de la que ya hemos hablado algunas veces en este blog) pero que hoy en día es aún más complicado y se hace por sistema.
Un ejemplo claro son las gasistas. ¿Os ha bajado la factura del gas? ¿A que no? Pues estoy completamente seguro (por haberlo padecido) que de forma sistemática las gasistas han rebajado las tarifas de sus proveedores hasta límites insospechados. ¿Podían pagar más? Claro, pero ¿por qué hacerlo si al final obtengo lo que busco a un precio mínimo?.

Mientras las empresas de consultoría no nos plantemos y planteemos un precio de servicio justo, adecuado y común, nos seguiremos quejando de lo bajas que son las tarifas. Esto es algo que tal vez la Asociación de empresas de consultoría podría tratar... Pero obviamente no le interesa.

miércoles, 6 de abril de 2011

Informatría académica

Hace algunas semanas había colocado en este blog una pequeña encuesta acerca de si debía publicar artículos académicos en lugar de los habituales que suelo publicar.
A pesar de los pocos votos (tendré que regalar un jamón... o un i-jam) sorprende que la mayoría considere que los artículos de este blog sean académicos (más allá del cachondeo de la respuesta...).
Según la RAE, la definición de académico en su tercera acepción (y más adecuada por lo que parece) es:
"Perteneciente o relativo a centros oficiales de enseñanza"

No se da el caso de que mi blog se considere un centro oficial de enseñanza. De hecho, al ser un blog de opiniones y vivencias en el marco de la informática está más cerca de una escuela filosófica que de una academia. Pero es que resulta que la sexta acepción de académico es:
"Perteneciente o relativo a la escuela filosófica de Platón. "

...Que tampoco tiene que ver, la verdad, pero es más próximo, como decíamos. Lo más cerca que he estado de Platón era cuando Microsoft compró Analysis Services a una empresa con dicho nombre...
Así pues, ¿se puede considerar que un artículo como por ejemplo cubos y estrellas es académico por el hecho de especificar ciertas conductas y consideraciones a la hora de plantearse una solución arquitectónica? ¿Es menos académico el artículo de la patrona de los informáticos por su poco contenido teórico?
La gente que conozco que lee mi blog suele decir que 'se me va la pinza' pero que 'tengo más verdad que un santo' (hala, besitos y florecillas silvestres para mí) al contar sin demasiados tapujos muchos de los entresijos de la consultoría y el Business Intelligence y creo que ahí radica mucha parte de lo académico que pueda considerarse este blog.

Existen otros blogs como el de Aníbal Goicochea, el de BI Fácil o el de Chema Arce que tienden a relatar con auténtica pasión pruebas de productos, detalles de implantaciones y demás que son muy útiles (en especial debo felicitar al señor John Goodwin por su blog que me ha sacado de más de un apuro) pero encuentro a faltar blogs de contenido más liviano con el que sentirse un poco identificado en el día a día del consultor accesible al profano de estos mundos (en la medida de lo posible). Eso sí, intentaré leerlos poco que debo conservar mi imparcialidad.

Tras este rollo que tampoco venía a cuento pero que era necesario contar como justificación al resultado de la encuesta, por mucho que pueda molestar al personal (tengo tantos lectores que unos pocos miles que puedan irse no me afectarán sustancialmente...) intentaré que los artículos de Informatría Aplicada sean aplicados y no académicos en la línea editorial habitual de este vuestro blog (aplausos y silbidos, emoción desbordada y ropa interior planeando ante tamaña noticia).

martes, 5 de abril de 2011

Obsolescencia Programada

Detrás de este par de palabrejas se esconde uno de los problemas/virtudes fundamentales de la informática: la obsolescencia programada.
¿Que qué es eso de la obsolescencia? La obsolescencia viene a ser cuándo algo se transforma en obsoleto.

¿Y por qué programado? Porque eso es lo que al final da dinero.

Ejemplo: Si habéis visto alguna vez los progamas 'Overhaulin' o 'Pimp my ride' os habréis fijado que muchas veces los vehículos que reparan/tunean suelen tener más años que los conductores que los heredan. Este es un ejemplo de obsolescencia mal programada. Un vehículo debe de durar como máximo 5-6 años para que así se produzca un nuevo ciclo de compra que permita mantener la economía automovilística a flote. A ningún fabricante le interesa que sus coches duren 50 años y que la gente tenga muy buena opinión de sus vehículos dado que este segundo hecho no le llena la cuenta del banco.

El caso más sonado de este tipo de obsolescencia es en las bombillas. En tiempos de Edison, las bombillas no se fundían... Simplemente se cambiaban de cuando en cuando al romperlas por motivos ajenos a su construcción. Entiendo que a Sylvania no le hacía mucha gracia.

Si trasladamos este caso a la informática, nos encontramos multitud de programas que fueron muy buenos en su época y que han sido sustituidos por otros más avanzados y supuestamente mejores. La realidad es que aún hay una base implantada de AS400 muy importante y de empresas que utilizan listados via query al transaccional o al datawarehouse porque no les supone ningún tipo de mejora cualitativa el hecho de utilizar un ERP más moderno o un sistema de informes ergonómico. Éste es el caso de tener un Corvette del 57 en buen estado.

Yo ya me imagino la mente calenturienta de algún fabricante de software hablando con su equipo de desarrollo:
- ¿Y qué hay de nuevo, viejos?
- ¡Hemos implementado la exportación a excel!
- ¿Y qué más?
- ¡Y ahora además funciona por la web!
- Parad, parad, que me emociono...
- ¡Y hemos incluido 3 tipos nuevos de gráficos!
- Oooh, increíble...

Con estas tres mejoras un fabricante de software tiene, generalmente, para tres versiones completas que repercuten en licencias, implantación, consultoría... Y aquí aparece la relación habitual entre fabricantes y consultoras: yo recomiendo tus productos que dentro de un año tendré que cambiar porque habrás sacado una versión nueva que entonces incorporará la funcionalidad X y me dará trabajo y volveré a recomendar...


Pero claro, plantearse un escenario en que la informática no tiene caducidad sí que generaría obsolescencia programada e inmediata para el 98% (dato aproximado) de las compañías relacionadas con la informática en el mundo. Y yo no querría quedarme sin trabajo...

lunes, 7 de marzo de 2011

El procesador cuantico (que no cuántico)

El título de este artículo tiene su coña en una conversación sacada de contexto con mi ex-colega de armas 'el abuelo' sobre su marcado acento de Zaragoza y que vino a ser algo como así:
- ¿Tú sabes lo que es un procesador cuántico?
- ¿Cuántico dices que procesa eso?

La física cuántica es algo etéreo para el profano pero bastante más cercano de lo que la gente se cree (por lo menos en el mundo de la informática). Sin el descubrimiento del túnel cuántico (quantum tunneling) no existirían los transistores que montan los procesadores actuales y, por lo tanto, no existiría la informática ni tampoco este blog (¡oooooh!). La cosa buena es que tampoco existirían ciertos proyectos que no le dejan vivir a uno, pero bueno.

¿Qué es lo que tiene este procesador que todo el mundo lo persigue? Pues tiene una virtualmente ilimitada capacidad de proceso, lo que permite ciertas operaciones que actualmente no están disponibles como especifica el siguiente ejemplo:

Sin el procesador cuántico
- ¡Tenemos que reprocesar estos datos, que ha habido varias modificaciones por parte de los usuarios y luego repartir y reconsolidar!
- ¡Eso son por lo menos 24 horas de proceso si no peta! ¡Y vigilándolo!

Con el procesador cuántico:
- Botón derecho, reconsolidar.
Uys, que me he equivocado, perdón.
- Botón derecho, reprocesar.
- Botón derecho, reconsolidar.
- Ya está.

Las utilidades son obvias. Los resultados no tanto. Recordemos la fabulosa máxima del señor Bill Gates cuando presentaba MS-DOS:
Con 640KB de memoria RAM es más que suficiente.
Hoy en día todo ocupa una barbaridad tanto en espacio de disco como en memoria y la verdad, no hay tantas diferencias como para justificar realmente ciertas exigencias de hardware de ciertos programas. Por lo tanto, ¿ante una capacidad ilimitada de proceso y de memoria los programadores 'se relajarán' y harán programas con pocas optimizaciones?

Y la respuesta a esta pregunta es: ¿ante una capacidad ilimitada, qué renarices importa esa relajación?

El problema es que la relajación de los programadores y proyectos se va haciendo porque la ganancia absoluta no compensa las optimizaciones... Y ante un procesador no cuántico el resultado es algo peor de lo que se esperaba inicialmente, rehaciendo la cita del abuelo tal como sigue:

- ¿Tú conoces al procesador cuántico?
- ¿Cuántico dices que tarda eso en procesarse?

viernes, 21 de enero de 2011

¿Parchear o instalar?

Cuenta la historia que en la antigüedad la gente que perdía un ojo solía tapárselo con un pedazo de tela para evitar que al resto de la gente les resultara repugnante la visión de sus heridas (y de paso evitar ciertas infecciones).
Así pues, el parche 'arreglaba' el desaguisado provocado por la mutilación ocular, pero no le devolvía al pobre desgraciado de turno su ojo. Por lo tanto, el parche era peor que el producto original.

Con la informática y los programas el fenómeno 'parche' es algo habitual. Los programas informáticos suelen tener bastantes carencias o fallos que se van arreglando poco a poco mediante estos parches. Y, a diferencia de los parches oculares, el objetivo no es tapar un error sino corregirlo y que el programa funcione mejor que antes. El problema radica en la filosofía del parche.

Hay fabricantes que estiman que parchear no es necesario. Simplemente sacan una versión nueva que sustituye a la anterior. Se desinstala la versión antigua y se instala la nueva. Problema solucionado cuando el programa es un antivirus, un limpiador de sistema o bien un navegador de internet.
Veamos un ejemplo del sector automovilístico:
- ¿Dígame?
- Hola, ¿es usted José Pérez?
- Sí, yo mismo.
- ¿Posee usted un BMW 320 del 2007?
- En efecto
- Es que hemos detectado que el faro derecho en ocasiones se apaga. Para subsanarlo puede pasar, si quiere, por el concesionario BMW más cercano y recoger su nuevo BMW 320 del 2011.
- ¿Y con el otro qué hago?
- Por nosotros como si sigue utilizándolo. Puede tener los dos y coger uno cada día, pero el viejo que no circule de noche por si acaso.

Poco creíble pero evidentemente práctico para el usuario registrado. Ahora bien, vayamos al mundo de BI y las aplicaciones corporativas siguiendo la conversación anterior:
-Eso está muy bien, pero es que mi BMW 320 tiene tuneado el motor, las llantas, he puesto los reglajes adecuados para mis características de conducción, llevo el ISOFIX para la silla del niño y he cambiado la tapicería por una antialérgica.
- Pues eso tendrá que repetirlo en el nuevo o desmontar del viejo y montar en el nuevo. Por cierto, los sillones son diferentes y no le valdrá la tapicería, tendrá que encargarla nueva.
- Vaya, eso no me hace tanta gracia.

Pues eso mismo. El parche que no es parche sino que supone una reinstalación del sistema es de las peores cosas que puede tener la informática por las mil pequeñas incompatibilidades e imposibilidades de trasladar de forma sencilla la configuración o desarrollos de una versión a la nueva.
Así pues, si lo nuevo no aporta novedades sustanciales y necesarias (o hay algún problema de incompatibilidad resuelto), siempre es recomendable dejarlo todo como estaba, siguiendo otra máxima de la informática:
Si algo funciona, no lo toques.
Porque en el mundo corporativo una migración de un sistema supone un coste considerable.
La otra alternativa es que un determinado día vayas al coche y te encuentres que por la noche se ha cambiado la tapicería alegremente siendo muy cómodo y sin molestar a tus llantas o a la funda del volante... Aunque el color de la tapicería no acabe de convencerte.