martes, 30 de noviembre de 2010

Usaurios... No me he equivocado: Usaurios

No sé si conocéis el Manga Gon. Este manga, preciosamente dibujado por Tanaka, muestra las aventuras y desventuras de una cría de Tiranosaurio Rex que se llama Gon y que se caracteriza por tener tan buen fondo como pronto histérico y fuerza en el cuello. Es muy divertido de mirar (porque no tiene letras) y os lo recomiendo.

Quiero aprovechar la introducción de Gon para hablaros de los usaurios. No es un error tipográfico. No me refiero a los usuarios, me refiero a los usaurios. ¿Que qué es un usaurio?

Usaurio: zool. Miembro del orden de los primates, género Homo pero no necesariamente de la especie Sapiens caracterizado por mantener enfrentamientos con los medios técnicos informáticos en el desempeño de sus actividades laborales.

Como profesional de la informática suelo encontrarme con este tipo particular de usuarios de cuando en cuando. Es fácil de identificarlos:
- Su expresión cuando le das cualquier tipo de explicación técnica es de estar oyendo a alguien hablar en chino (independientemente del dialecto).
- Ante una nueva aplicación, su primera respuesta es 'pues yo voy a seguir con la antigua'
- Sus explicaciones ante un error o cambio de criterio funcional suele ser 'hombre, pero eso ya se entendía. ¿No ves que si no no cuadra?'
- Son incapaces de diferenciar entre un consultor de alto nivel de business intelligence y el chico que le cambia el tóner a la impresora, preguntándole al primero por qué su windows se cuelga cuando visita ciertas páginas web y al segundo por qué no le cuadra el informe que acaba de imprimir (y que esperaba que mágicamente la impresora se lo hiciera cuadrar, por lo que parece).
- Desconocen lo que es la oficina sin papel, evitando cualquier tipo de interacción no obligatoria con las máquinas.
- Suelen tener cierta edad y son los que más rápido (porque en su día hicieron un curso de mecanografía) y más lento escriben en el ordenador (porque además también son los que menos lo usan)
- Es muy posible que tengan el último smartphone que ha salido en el mercado pero son incapaces de utilizarlo para nada más que no sea llamar...

En fin, todos unos personajes con mejor o peor fondo pero que pueden hacer suficiente ruido para tirar un proyecto abajo por su posible inadaptibilidad.
Generalmente se asume que cualquiera puede usar un ordenador pero la existencia de usaurios evidencia que la evolución en la informática no es igual para todos y hay personas más tecnófilas que otras. ¿Deberían las empresas vigilar qué personas se adaptan bien a ciertas actividades informáticas siendo la informática un medio y no una meta? ¿Un director financiero es bueno por controlar de números o por controlar los medios que le permiten extraer esos números? ¿La falta de adaptabilidad informática de ciertas personas que influye negativamente en la productividad de las empresas debería ser un motivo de despido/traslado/reciclaje? ¿Por qué no se hacen previsiones del número de usaurios que generará la implantación de un nuevo software?

viernes, 26 de noviembre de 2010

...Y 50

Pues sí, parece que fue ayer cuando inicié mi andadura en los blogs y con éste hago 50 artículos.

Para celebrarlo he querido haceros un regalo en forma de recopilación en PDF de todos los artículos anteriores a éste en un e-book que podéis descargar aquí y que espero que hagáis llegar al máximo de gente posible (ya sabéis que mi blog es muy elitista y profesional, no se lo hagáis llegar a cualquiera).

Han sido dos años de altibajos, con momentos en que he escrito mucho y otros en que ha habido largas temporadas sin hacerlo (siempre por culpa del trabajo, que mata la creatividad (especialmente si haces muchas horas extras)).

Quiero agradecer todos los comentarios de ánimo, especialmente aquellos que me dicen que les gusta 'que todos los artículos sean originales y no refritos de otros sites' y me considero pagado si he podido arrancar alguna sonrisa o carcajada con mi humor particular remezclado con el día a día de un profesional de la informática o si he hecho pensar a alguien y actuar en consecuencia.

Muchas gracias por vuestra atención.

PD: Cuando llegue a los 100 haré otro recopilatorio, no os preocupéis (bieeeen, silbidos y aplausos...)

jueves, 25 de noviembre de 2010

No va

De tanto en tanto pasa que los ordenadores dejan de funcionar. El que un portátil o un ordenador de sobremesa muera por un tema de hardware no es algo tan raro. De hecho son máquinas bastante más complejas (y caras) que una batidora.
Recuerdo cuando era joven y trabajaba en un servicio técnico de hardware y tenías que aprenderte los diferentes códigos de pitidos de la BIOS para averiguar qué le podía pasar a un PC que no era capaz de arrancar y a partir de ahí cambiar piezas si se podía.
Hoy en día el que una parte del hardware no funcione correctamente es más o menos fácil de localizar (sí, que se lo pregunten a mi portátil averiado que se arregló mágicamente según el SAT) pero hay veces en que lo que falla no es el hardware.

En la informática menos corporativa y doméstica el que algo vaya lento suele diagnosticarse siempre con una frase lapidaria que, dependiendo de la experiencia del usuario hará que ponga una cara u otra:

Pues me parece que vas a tener que formatear...

En la informática profesional eso no aparece de forma tan gratuita. Lo habitual es tratar de averiguar por qué un servidor categoría Ferrari va lento y esa pregunta es precisamente el quid de la cuestión. Ante una configuración de hardware digamos sana, lograr determinar qué o quién de entre los 80 o 90 procesos que ejecuta el sistema es el causante de un mal rendimiento suele ser excepcionalmente complicado y da lugar a explicaciones cuanto menos curiosas:
- Es que hay un proceso que se queda esperando no sé qué y cuelga el sistema...
- ¿Tú te estás oyendo?
- Claro, pero lo que pasa es que según va esperando comienza a paginar a disco y claro...
- Pero si tiene 16 GB de Ram... Es imposible que se quede sin memoria.
- Entonces fijo que el disco es lento
- No puede ser, tiene un raid de 10 discos con mirroring que gamban cosa mala...
- Pues me parece que vas a tener que formatear...
- Tarjeta amarilla, chavalote...

La verdad es que los instrumentos de monitorización de rendimiento de un servidor suelen ser escasos. Y cuando se tienen son tremendamente duros de gestionar. Por ejemplo, si conocéis las aplicaciones de Sys Internals veréis que tienen muchas aplicacioncillas (Process Explorer absolutely must have) que permiten trazar el comportamiento del sistema, pera luego enfrentarse a megas y megas de logs en los que tratar de averiguar algo es cuanto menos laborioso.

Y si luego llegamos al log de la herramienta en cuestión, nos podemos encontrar con que el fabricante no ha sido todo lo sagaz/amable/considerado para incluir cierta información más allá de errores típicos como:
- Abnormal shutdown (me di cuenta)
- Ha ocurrido un error. Mire el log (es lo que estoy haciendo)
- Imposible leer fichero (ni tan sólo el nombre, claro...)

... Así que tratar de explicarle a un usuario, por ejemplo, que no podemos valorar cuánto va a tardar un cálculo en una base de datos multidimensional o qué narices está haciendo el servidor en ese momento se antoja una tarea ardua:

- ¿Eso son 5 minutos, no?
- No, qué va...
- ¿Cuánto entonces?
- Depende...
- ¿De qué?
- Bueno, de las consolidaciones y de cómo le pilles al servidor.
- ¿Le pongo una vela a Santa Rita?
- No, hombre, que eso afecta a la temperatura de la cpu y luego corre menos.
-... Tarjeta roja, chavalote.

Desde aquí imploro implorantemente que los fabricantes incluyan más herramientas de control que permitan evitar conversaciones como las anteriores.

¡Por favor!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La RAE y sus ideas felices

Hace pocos días que apareció la noticia en los medios (aquí por ejemplo la de El País de que la RAE lanzará su nuevo diccionario actualizado.
Esto que viene haciéndose cada año parece que este año viene con más bombo y platillo porque los hábiles desinformadores amarillentos habían proclamado a los cuatro vientos el final del castellano estricto con frases como 'ahora se podrá acentuar o no según convenga', haciendo extensivo algo que no debe serlo en clara alusión a ciertos grupos sociales minoritarios que no tienen cabida en mi blog elitista y profesional (ponte más cremita, chato).

Yo que no tengo formación en filologías no quiero ni debo opinar al respecto más allá de ser un simple 'usuario' del castellano (aunque intento escribirlo bien). Lo que me preocupa es la repercusión de un lenguaje sin haches o ciertas tildes en el mundo de la informática profesional.

Aparte del castigo al nervio óptico que supone leer palabras como acer (y no me refiero a la marca de pcs) el que después de 30 años utilizándola tengas que dejar de usarla por imposición de un grupo 'elitista y profesional' (ahora la crema se la ponen ellos) no me parece bien. Y os diré por qué:
- Los correctores nunca se actualizan. ¿Alguien ha actualizado el diccionario del Word alguna vez?
- Los fabricantes tardarán un tiempo en actualizar sus suites ofimáticas de manera que haya disponible una versión con las nuevas ideas felices de la Rae... Y ya conocemos cómo va el tema de las actualizaciones corporativas en este país.
- Un cambio así hace que si ya les cuesta a ciertos fabricantes tener versiones de su software en castellano se planteen dejarlas en inglés.

Aparte de mis quejas habituales (últimamente estoy un poco crítico...) uno se pregunta:
A la hora de editar un nuevo diccionario de la Rae con herramientas informáticas, la inclusión de una nueva palabra o variante debería aparecer como error ortográfico en todos aquellos sistemas utilizados, desde el ordenador que usen sus señorías hasta el del que diseña y maqueta el diccionario. ¿Cómo saben entonces que no han metido la pata? ¿Tan bueno es el corrector que utilizan?

Y por último: ¿la supresión de tildes y haches será opcional? En este caso ¿aparecerán las dos opciones en el diccionario de manera que haya un tomo adicional con las 'excepciones'? ¿Busca la Rae vender más libros?

Entonces una vez planteado el tema, volvamos a la informática corporativa.
¿Alguien puede decir a ciencia cierta que los errores gramaticales que se producen en las entradas de datos manuales dejarán de ser errores para considerarse opciones válidas? En tal caso, los procesos de carga de información a partir de Excel necesitarán un tratamiento especial de los datos adicional al que se pueda hacer actualmente, generando una necesidad adicional en lo que a aplicaciones de Data Quality se refiere. Recordemos todos que el tratamiento de textos en la informática aún es complicado ante el infame 'texto libre'.

Comprobad dentro de unos meses, si os apetece, la oferta de herramientas de calidad de datos y perfiladores de información. Yo creo que podéis llevaros una sorpresa... Y no me refiero a que no estén traducidas al castellano.

Seguiremos informando.

martes, 9 de noviembre de 2010

Promesas de consultor

Como consultor de alto nivel (bueno, por lo menos me gusta pensar que eso es así)  el que en tu contrato ponga 40 horas distribuidas de lunes a domingo no significa que al llegar a las 40 horas se te caiga el boli o apagues el portátil (si eso fuera así, yo no curraría a partir del jueves seguramente...), así que en tiempos apretados como los que vivimos sueles tener que realizar más horas de la cuenta.

Personalmente, hay muchos días que no sabes a qué hora vas a retirarte para casa (bueno, sabes la hora aproximada a la que esperas coger el tren. Llegar a casa es otro tema). Otra de las cosas que te encuentras es que algunos días a última hora estándar (alrededor de las 18h) todavía no tienes claro a dónde vas a ir el día siguiente... Cosa que puede cambiar sustancialmente en minutos.

Estas extrañas circunstancias hacen que muchas veces seas incapaz de gestionar tu tiempo de ocio (curioso siendo experto en temas de planificación, por eso) pero los proyectos no entienden de esas cosas. La idea de plegar y desconectar suele devaluarse según pasa el día tal como sigue:

14.30h: Hoy llegaré pronto, que sólo tengo una reunión por la tarde a las 3 y en cuanto acabe me piro.
16.30h: Oye, que la reunión se está alargando un poco, pero para las 6 estoy fuera.
17.55h: Acabo de terminar la reunión, pero tengo que despachar una cosa con el jefe con urgencia. En seguida acabo.
18.30h: Tengo que hacer una cosilla de última hora después de despachar con el jefe, nada, cinco minutos.
19.15h: Mira, que ya acabo lo que sea entre el tren y en casa y así estoy en casa pronto.
19.35h: Acabo de perder el tren de las 19.30. Cojo el siguiente.
20.30h: Llevo un rato en el tren y no puedo ni sacar el portátil. Acabaré lo que sea en casa.
21.30h: Es un momento nada más, lo acabo y lo envío.
22.15h: Hala, ya acabé. Vaya horas.

Por eso es muy complicado que uno se plantee estar en casa a una determinada hora. Puedes prometer y prometer que vas a estar pero luego hay inconmensurables de proyectos que hacen que pringues hasta bien entrada la noche (y en el ejemplo anterior a veces hay que quitarle uno de los doses a la última entrada...)
En algunos casos, esta situación se hace extensible a los fines de semana, llegando a quemar a la familia de uno y a uno mismo. Es el momento de utilizar la mejor de las excusas de un consultor:

Será sólo una temporada. En cuanto acabemos el proyecto ya plego siempre a mi hora.

Normalmente es una temporada, unos pocos días, unas pocas semanas o un tiempo más largo, pero las temporadas de 'descanso' suelen ser pocas comparadas con la intensidad de las 'temporadas'.

Así pues, nos encontramos con que las promesas de un consultor en lo que a disponibilidad se refiere siempre caen en saco roto por el terrible día a día de los proyectos y la profesionalidad de uno, que siempre intenta dar el mejor servicio a clientes que en algunos casos (en algunos) no tienen la culpa de la cargabilidad de los profesionales. Si fuera cristiano practicante tendría que ir a confesarme todos los fines de semana por jurar en vano (aparte de otros muchos exabruptos y pensamientos que tiene uno en ciertos momentos).

Haciendo un símil bélico, lo habitual es que estemos en tiempos de paz y haya que hacer las guardias oportunas, pero en el momento en que hay alguna guerra, uno va al frente y no sabe si volverá y si vuelve no sabe ni en qué estado ni a qué hora...

Lo más curioso de todo esto es que siempre se espera que la situación mejore de forma mágica, pero como esto no es así, os dejo un mantra (que no es del Dr. García-Calvillo) que podéis utilizar si os encontráis en situaciones parecidas:

Cambia tú para que tu vida cambie.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Advertir y asustar: ¡eh! ¡Buuuuk!

Si os gusta leer y leéis algo más que las verdades como puños que aparecen en mi blog (claro, claro) o si sois simples geeks seguro que en algún que otro catálogo de cadenas de electrónica o tiendas de informática habéis podido percataros de la existencia de los ebooks.
¿Que qué son los ebooks? Los ebooks son los libros electrónicos, que sirven para leer documentos en formato electrónico.
- Aaahm, muy bien. ¿Algo más?
- Bueno, puedes incluir todos los libros y ficheros que quieras.
- Ya... Como en mi móvil chachiguay de última generación.
- Bueno, y tienes una pantalla grande en que puedes leer bien preparada para que no te canse la vista.
- Eso está bien, pero entonces será un poco grande, ¿no?
- Del tamaño de un libro pero algo más fino. Claro que si le pones la funda es un poco más grande.
- ¿Y eso qué vale?
- Bueno, a partir de 150€ los modelos más básicos, pero puedes encontrar más caros.
- O sea, que si me leo unos 10 libros ya lo amortizo.
- Claro, si se amortiza con nada.
- Ahm... ¿Y tienen conexión a internet para ver blogs como el de Informatría Aplicada?
- Pues no, para eso ya hay que cogerse un ipad o similar.
- ¿Y películas o similares?
- Bueno, hay algunos mp5 con función ebook, pero no es lo mismo...
- Tengo que pensármelo.

La verdad es que yo antes leía bastante más de lo que lo hago ahora (libros, se entiende). Leo muchas cosas en internet, como el cantar de Xia (una iniciativa que me parece muy interesante, que me tiene enganchado y que os recomiendo) y las leo en el ordenador dejándome los ojos a veces más que otras... Pero no le veo mucha cabida a un cacharrín que me recuerda al primo de zumosol de mi palm zire de hace casi 10 años (que guardo en un cajón y que de cuando en cuando la enciendo...) con la cantidad de artilugios informáticos existentes hoy en día... Y con la posibilidad de utilizar libros de papel, especialmente si llevas el portátil, la pda/blackberry, la consola portátil y tu libreta de notas me parece una redundancia electrónica (lo dice uno que lleva dos teléfonos...)

El caso es: ¿fardas con un ebook o realmente es útil? ¿Se puede utilizar como frontend BI o para ello tendremos que adquirir un flamante ipad con conexión 3G? ¿Lo recomendaríais? ¿Me regalaríais uno para Navidad (os puedo pasar mi carta a los reyes...)? Si alguien lo usa ¿podría explicarnos su experiencia?

jueves, 4 de noviembre de 2010

Un poco de dignidad

Como sabéis si leéis mi blog, soy un acérrimo defensor del trabajo bien hecho, aunque hay una frase en el mundo de la informática que siempre me hace gracia:

El trabajo bien hecho no tiene fronteras
El mal hecho, mantenimiento.
Con trabajo bien hecho me refiero a trabajo hecho de forma eficiente, en los tiempos estipulados y por el personal adecuado, aunque en el mundo de la consultoría es muy complicado que se den todas estas circunstancias y uno siempre debe ir más ajustado de lo que debiera en el mundo ideal de Aladdin (léase con la entonación musical adecuada).

Es un hecho que a veces los proyectos salen mal. Lo que está tan tan tan claro en ocasiones es que se salgan mal por incapacidad o por desidia. Yo estaba seguro de la incapacidad de muchos técnicos y no técnicos con los que te topas en la vida en consultoría (no daré nombres porque tampoco quiero que me rompan las piernas) pero me ha sorprendido un post del foro de Burbuja Económica (que es uno de los foros que leo de tanto en tanto) que podéis encontrar aquí.

Os adjunto una porción descontextualizada pero atómica de uno de los posts que me ha llamado la atención:
"Pues las ordenes que recibio del gerente de turno de ConsultoraA ("consulting managers" que dicen, puros gestores provenientes de ConsultoraB, que no tenian ni pajotera idea de ERP) eran las siguientes: hazlo lo peor que puedas, porque asi el cliente extendera mas el mantenimiento evolutivo. Es decir, cuanto peor se haga, mas gente necesitaria ConsultoraA en el proyecto de mantenimiento evolutivo de EmpresadeUtilities."

En el enlace que os paso podéis ver la opinión sin mis censuras pero con las mismas faltas de ortografía además de otras disertaciones acerca de lo 'bien' que se trabaja y cobra en el extranjero, el fabuloso mundo cárnico y charcutero relacionado con las consultoras y opiniones propias del extinto portal de trabajobasura.com

Personalmente me parece deleznable que se hagan mal las cosas a sabiendas de que hay algún tipo de vinculación contractual inquebrantable con el objetivo de obtener más dinero a la larga. Y más deleznable me parece que las consultoras A y B pertenezcan a la Asociación de Empresas de Consultoría que tiene un código deontológico que podéis ver aquí en el que se aboga por las buenas prácticas tanto técnicas como empresariales.

Obviamente es una entrada en un foro que tiene la credibilidad que uno quiera darle... Pero cuando el río suena...
Luego nos quejaremos de que por qué utilizan los términos 'cárnicas' para referirse a ciertas consultoras o de por qué se banaliza y menosprecia el trabajo técnico. Como siempre en este país, tenemos lo que nos merecemos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Backup? ¿Con herramientas BI/EPM?

Si busco en mi libro favorito de máximas de la informática, me encontraré la siguiente:

Un ordenador hace lo que le dices, no lo que quieres.

...Que es una máxima a tener muy en cuenta, pero la que buscaba es:

Hay dos tipos de usuarios: los que han perdido los datos y los que están a punto de perderlos.

Quitando la obviedad de que hay que hacer copias de seguridad (claro), de que todos las hacemos con cierta frecuencia (hombreeeee) y que ante un problema informático grave no perdemos más que uno o dos días de trabajo (faltaría más), yo pretendía hablar de entornos más corporativos.

Resulta que en estos tiempos que corren hay muchas compañías generando el presupuesto del año que viene (con mayor o menor jolgorio). Es un proceso importante en el que interviene mucha gente que en algunos casos son auténticos especialistas, en otros usuarios y en otros 'usaurios' (ya hablaremos de ellos en otro artículo). El caso es que con tanta gente trabajando a la vez, es fácil que alguien meta la pata y pueda llegar a estropear de tal manera los datos que deba recargarse o recuperarse su información y empezar de nuevo.

Eso no es más que un pequeño problema al que hay que enfrentarse... Pero que puede llevar horas.
Me imagino la situación:

- Hola, que soy yo.
- Ajá... Díme...
- Que he metido la pata
- Bueno, es que lo de tu hipoteca tiene tela...
- No, hombre, con lo de la planificación. Que me he equivocado con los números, he ejecutado uno de los procesos de datos y me ha quedado un churro... Vamos, insalvable.
- Ajá... ¿Y?
- Que si podemos recuperar los datos de ayer.
- Espera, que haré una llamada.
(alegres tonos de llamada a informática con música de centralita por el mismo precio)
- CAU, dígame
- Hola, que soy yo. Que un usuario ha metido la pata y hay que recuperar la información de ayer.
- Ufff. Eso va a ser duro. Para empezar hay que echar a todos, clausurar el servidor, espera como unas cuatro o séis horas que recuperemos la copia y ve avisando a todos los usuarios que lo de hoy lo han perdido.
- ¿Tú sabes la de collejas que me van a caer por eso?
- Hombre, podemos hacer una chapucilla en un servidor de pruebas y luego manualmente pasar la información y tal... Pero claro, eso no es tan fácil y tardará mucho más.
- Espera... Déjame hacer una última llamada.
(tonos un tanto nerviosos de llamada a los de siemp... digo, a los implantadores)
- ¿Dígame?
- Hola, que soy yo. Que necesitamos recuperar la información de ayer de uno de los usuarios, que ha metido la pata.
- Ajá... Díme cuál, que la cargaré directamente desde nuestra copia de seguridad online.
- ¿Copia online?
- Sí, ese proceso que se lanza cada noche y que tarda unas cuantas horas pero que nos permite salvar la papeleta rápido teniendo una copia de la última foto en una base de datos adicional.
- ¿Y cuánto tardas?
- Nada, 10 ó 15 minutos. No tienes ni que echar a los usuarios.
- Vaya... Genial, pues hazlo, por favor.

Como podéis ver, por utilizar sistemas que nos redunden en la información y que permitan su explotación online (cosa no tan extraña hoy en día con los tamaños de disco duro que tenemos (aunque sean en gigas americanos)) puede agilizar sobremanera una actuación y transformar una intervención de sistemas a nivel de hardware o sistema operativo en una simple carga de datos que puede hacer un poweruser de la herramienta... Y sin necesidad de tener un sistema de alta disponibilidad.

Por eso, mi recomendación es que siempre que podáis trabajéis en un entorno duplicado, triplicado o n-plicado que os permita ser ágiles ante la adversidad a costa de espacio en disco siempre y cuando esto sea factible de hacer con nocturnidad (pero sin alevosía) y no repercuta en un descenso del rendimiento del sistema.

Y a malas, ante el coste de los discos de un raid de un servidor, siempre se puede enchufar un disco USB.

martes, 2 de noviembre de 2010

Esto es todo, amigos

El amigo Porky tartamudeaba torpemente el eslogan que daba fin a cada cartoon de la Warner Brothers y que bautiza este artículo.

Amigos, la informática tiene los días contados.

Varias veces lo he preguntado al viento (y no me ha respondido especialmente), pero ahora el señor Ray Ozzie, uno de los visionarios de Microsoft, ha hecho una predicción que asegura que en 5 años (5 añitos nada más) la informática como la conocemos habrá desaparecido gracias a la novedad del cloud-computing (que existe desde hace muchos años, porque anda que no conozco yo gente que está en las nubes cuando se pone a trabajar delante de un ordenador...)
Si miráis su blog (que podéis encontrar aquí) este señor se despacha a gusto con dicho tema y demás, diciéndonos que los ordenadores serán meras televisiones (cosa que ya había dicho yo, pero como no trabajo en Microsoft...) y que todo se hará en remoto en megagigantescos servidores propiedad de las corporaciones informáticas como Microsoft o Google.

Yo no descarto que para el usuario común y más multimedia pueda existir (previo paso por caja de un ADSL de tropecientos megas que no sé yo qué infrastructura será necesaria en un país como el nuestro) un sistema operativo con terminales tontos que sea del formato televisor: esto es, procesa lo justo pero todo se hace en remoto.

En uno de mis últimos artículos decía que la informática corporativa tiene ciclos que oscilan entre el desarrollo a medida y la utilización de herramientas estándares. Pues bien, la informática parece que va de los terminales tontos de hace años (hosts y demás) a los terminales multimedias tontos del mañana, pasando por megaportátiles de 19 pulgadas y capacidad para controlar un submarino nuclear de hoy.

El caso es que seguramente un usuario estándar se puede plantear que tenga ciertos servicios fuera de su casa por temas de infrastructura (este blog, por ejemplo, no está en mi casa... Ni mi correo ni otras cosas) pero a nivel empresarial hay una gran falta de confianza con el tema de la seguridad de los datos. Que alguien pueda conocer la cuenta de resultados de una empresa (por mucho que firme y refirme contratos de confidencialidad) y de toda su competencia hace que esté en una situación de cierto dominio que seguro que no acaba de convencer a más de uno.

Así que prefiero pensar que dentro de cinco años continuaré teniendo trabajo (en el mundo de la informática, se entiende), mi portátil será megapotente (aunque no anclado a un submarino) y los datos seguirán estando en silos termonucleares propiedad de las empresas que los generan. Y esto lo digo por sentido común y porque, llamadme gato viejo, Microsoft no suele acertar en sus predicciones ni para sus propios productos, así que como para fiarse de que vaya a acertar con tecnologías en que hay otros con una posición mucho más preponderante como el amigo Al Googlone.

Regalo una jornada de consultoría de BI a aquel que dentro de cinco años me demuestre que un porcentaje muy alto de empresas hacen cloud-computing en un país como el nuestro. ¿Alguien sube la apuesta?