jueves, 23 de diciembre de 2010

Aguinaldo informático

Cuenta la leyenda que si eras repartidor de butano en Navidad podías dejar una pequeña tarjeta en las casas que visitabas y las personas que en ella vivían se veían moralmente obligados a darte una propina en concepto de aguinaldo navideño.
Estas pequeñas propinas se hacían extensivas a muchas otras profesiones del sector servicios, desde el pizzero hasta el que arreglaba zapatos, pero nunca he visto que se extendiera al mundo informático o consultivo.
El caso es que una cosa es que se le pida a un cliente un extra (o bien que se ofrezca a darlo, cosa cada día más extraña) y otra cosa muy diferente es lo que afirman en el blog de Sigo Contando en el que se cuenta algo que me sorprende ¿gratamente?:

El aguinaldo es una gratificación anual que toda empresa tiene la obligación de otorgar a su personal, normalmente al fin de año.

El artículo 87 de la ley federal de trabajo establece que el aguinaldo mínimo será el equivalente de 15 días de sueldo base y que deberá cubrirse antes del 20 de diciembre de cada año.


Sorprendido me hallo y sorprendido me quedo porque nunca antes me había planteado que la empresa tuviera que hacer frente a un gasto extra mínimo de 300€ por cabeza (entiendo que aquí entran las comidas de empresa y los lotes... Lleguen o no a los 300€).


¿Dónde está el truco? Pues ándale, es que el blog es mexicano, cuate. Yo que iba a hacer reclamaciones laborales en mi empresa y como no les dé por abrir una filial en la parte más sureña de América del Norte no voy a poder... Por lo menos por este tema.


Al llegar aquí uno ya se pregunta ¿pero qué narices tiene que ver esto con la informática o con la consultoría? En realidad nada, pero no puedo evitar escribir un artículo navideño y como en cada artículo me quejo de algo, pues así tengo mi dosis de catarsis hasta fin de año.


Con aguinaldo o sin él, os deseo Felices Fiestas y un Próspero Año Nuevo (que no es difícil visto el actual...)

viernes, 10 de diciembre de 2010

Senioridad comparada

Como usuario de LinkedIn y de Xing, pertenezco a unos cuantos grupos profesionales del ámbito de la informática, la consultoría y Business Intelligence. Aunque algunos de ellos son de habla castellana, la mayoría a los que pertenezco son 'globales'.
Esto hace que reciba bastantes actualizaciones cada día en mi mail de lo que en estos grupos se discute y se dice. Y en algunos casos recibo, además, ofertas (directas e indirectas) e información sobre puestos vacantes.

La verdad es que no suelo fijarme demasiado en los trabajos de los EEUU (la verdad es que California aglutina la mayoría de las ofertas) pero hubo uno en que me fijé por un detalle, a ver si lo véis:

"Se ofrece puesto de trabajo en importante empresa del sector financiero para un consultor técnico con experiencia media (5-6 años) con tecnologías Hyperion en Pasadena. Posibilidad de Visa, costes de desplazamiento y bonus. Pago en dólares. Contactar con Foolan Eeto."

Aparte de que el trabajo fuera en Pasadena (no quiero pensar la de chistes que habrán hecho con esa ciudad...) lo que me llamó la atención fue que pagaban en dólares...
- ¡Meeec! ¡Respuesta incorrecta! Tiene el turno el jugador azul.
- Esto... ¿Lo de la Visa?
- ¡Meeec! ¡Rebote al jugador amarillo!
- Pues va a ser eso de la experiencia.
- ¡Correcto!

Efectivamente, que a un técnico con 5 años de experiencia con herramientas de BI se le considere un consultor 'medio' (por lo menos en el extranjero) me pareció impactante por el tipo de experiencia a la que estamos acostumbrados en el mercado actual.

- ¡Feliz 23 cumpleaños! ¡Ya has acabado la carrera!
- Sí, ya soy licenciado
- Haz el curso de 5 días de la herramienta de informes y pasas a ser consultor junior.
- ¡Hala!
- Mileurista, no obstante. No te vayas a pensar.

- ¡Feliz 24 cumpleaños! ¡Ya llevas un año de consultor junior!
- Uf, la de cosas que he aprendido.
- Bueno, creo que con la experiencia que tienes ya pasas a ser consultor.
- Ole ole...
- Mileurista y pico, no obstante. No te vayas a pensar.

- ¡Feliz 25 cumpleaños! ¡Ya llevas un año de consultor!
- ¿Ya puedo ser consultor senior?
- No, qué dices. Para eso tienes que tener o parecer que tienes 30. Que si no no tienes credibilidad.
- Vaya. Entonces sí que tardaré 5 años en ser senior.
- Tranquilo, que eso lo arreglamos.
- Pero mileurista, ¿no?

El caso es que con las herramientas de BI se asume muchas veces que un técnico bueno con un poco de formación está en disposición de ser un crack. Muchas veces es cierto si el proyecto lo permite.
Pongamos un ejemplo más mundano:

- Yo soy peluquera. Llevo 2 años trabajando en una peluquería.
- Ah, bien. ¿Y qué haces?
- Lavo cabezas.
- ¿Sólo?
- Sí.
- ¿Dos años lavando cabezas?
- Sí.
- Eres lavadora de cabezas senior, pero peluquera muy junior.

Con lo que en un proyecto multiplataforma multitecnología y multidisciplinar un junior con un poco de ganas en un año estará a nivel de capacidad por encima de alguien que se haya pasado 5 años haciendo informes únicamente, pero con una diferencia salarial seguramente importante.

En España, a diferencia del resto (Spain is veeery different...) la senioridad muchas veces se valora menos que la actitud (cosa con la que estoy de acuerdo) y suele entenderse como la capacidad de sacar adelante un proyecto, cueste lo que cueste. Así pues, con esta maquiavélica visión, es fácil encontrar a consultores senior con menos de un año de experiencia efectiva, con sus carencias técnicas pero con brutales capacidades de sacar adelante proyectos.

Luego nos quejaremos de que los jóvenes informáticos y consultores de hoy en día no se comprometen con el trabajo que realizan cuando se desencantan al ver sus capacidades comparadas con las de algún usaurio y no tener su nómina.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El principio del general

Si hablásemos de un juego de palabras, el principio del general seguramente sería algo así como 'gen' (ja-ja-ja...), pero me estoy refiriendo a algo más a tono con las artes bélicas.

En la antigüedad, un general debía ganarse el respeto de sus hombres haciendo él primero lo que después querría pedirles a ellos. No podía pretender que sus hombres hiciesen según qué cosas si no daba ejemplo primero y siempre sería, precisamente, el primero en arriesgarse ante una misión peligrosa.

Esto provocaba en la mayoría de los casos un ascenso de algún capitán con la medalla honorífica al valor póstumo o bien que el general pudiese ganarse unas merecidas vacaciones en una granja.

Como decían en Starship Troopers 'estás al mando hasta que mueras o encuentre a alguien mejor'.

Afortunadamente en la consultoría todavía no nos matan cuando se hacen las cosas mal pero a la que comienzas a dejar de ser un consultor para meterte en las labores de gestión (pasas de soldado a sargento...) aparece el principio del general.

Este principio obliga a lo siguiente:
- A ser el primero en arremangarte si la situación lo requiere
- A ser el que mejor hace las cosas
- A intervenir no importa cómo ni dónde
- A gestionar tu tiempo de otra manera para dar servicio primero a lo urgente, aunque sea responsabilidad de tus 'hombres'.
- A montar las guardias con la tropa dando ejemplo
- Y así un largo etcétera.

Obviamente, cuando uno comienza a tener responsabilidades de gestión se encuentra con la idea preconcebida de que uno 'no está para hacer informes, eso que lo haga un junior, que uno está para las cosas importantes'.

Pero claro, ante una situación comprometida, los generales también cogerán el arma reglamentaria y pegarán unos cuantos tiros, posiblemente acertando más de una vez. La diferencia radica en la simpleza del planteamiento militar al respecto de la consultoría.

Un general de la consultoría no se plantea desarrollar porque seguramente hace mucho que no lo pone en práctica y las nuevas mejorías y funcionalidades se le han escapado: se ha podido convertir en un 'usaurio'. Aquí es cuando por muchos tiros que pueda dar, la efectividad radica en la tropa. Y de hecho, como no se plantea dar tiros aquí sí que se aplica lo que decíamos de que 'uno está para las cosas importantes'.

Llegados a este punto uno vuelve a preguntarse:
- ¡... Pero si soy jefe de equipo/responsable de área/director de proyecto! ¡Yo no tenía que pringar hasta las tantas, que ya está Pepe que es el que tiene que sacar adelante el tema de los informes!
- Ya, pero las circunstancias...
- Qué circunstancias ni qué niño muerto. Un general no se rebaja a esas actividades...
- Ejem... Sargento.
- ¿Sargento?
- Sargento
- Vaya... ¿Cómo dices que se entra en lo de hacer informes?

Es muy complicado llegar a 'general' y solemos tener una idea equivocada de los trabajos que tiene que realizar un 'sargento', aunque sea de las fuerzas especiales de asalto. El día que cuente con las estrellas de general os aviso.

martes, 30 de noviembre de 2010

Usaurios... No me he equivocado: Usaurios

No sé si conocéis el Manga Gon. Este manga, preciosamente dibujado por Tanaka, muestra las aventuras y desventuras de una cría de Tiranosaurio Rex que se llama Gon y que se caracteriza por tener tan buen fondo como pronto histérico y fuerza en el cuello. Es muy divertido de mirar (porque no tiene letras) y os lo recomiendo.

Quiero aprovechar la introducción de Gon para hablaros de los usaurios. No es un error tipográfico. No me refiero a los usuarios, me refiero a los usaurios. ¿Que qué es un usaurio?

Usaurio: zool. Miembro del orden de los primates, género Homo pero no necesariamente de la especie Sapiens caracterizado por mantener enfrentamientos con los medios técnicos informáticos en el desempeño de sus actividades laborales.

Como profesional de la informática suelo encontrarme con este tipo particular de usuarios de cuando en cuando. Es fácil de identificarlos:
- Su expresión cuando le das cualquier tipo de explicación técnica es de estar oyendo a alguien hablar en chino (independientemente del dialecto).
- Ante una nueva aplicación, su primera respuesta es 'pues yo voy a seguir con la antigua'
- Sus explicaciones ante un error o cambio de criterio funcional suele ser 'hombre, pero eso ya se entendía. ¿No ves que si no no cuadra?'
- Son incapaces de diferenciar entre un consultor de alto nivel de business intelligence y el chico que le cambia el tóner a la impresora, preguntándole al primero por qué su windows se cuelga cuando visita ciertas páginas web y al segundo por qué no le cuadra el informe que acaba de imprimir (y que esperaba que mágicamente la impresora se lo hiciera cuadrar, por lo que parece).
- Desconocen lo que es la oficina sin papel, evitando cualquier tipo de interacción no obligatoria con las máquinas.
- Suelen tener cierta edad y son los que más rápido (porque en su día hicieron un curso de mecanografía) y más lento escriben en el ordenador (porque además también son los que menos lo usan)
- Es muy posible que tengan el último smartphone que ha salido en el mercado pero son incapaces de utilizarlo para nada más que no sea llamar...

En fin, todos unos personajes con mejor o peor fondo pero que pueden hacer suficiente ruido para tirar un proyecto abajo por su posible inadaptibilidad.
Generalmente se asume que cualquiera puede usar un ordenador pero la existencia de usaurios evidencia que la evolución en la informática no es igual para todos y hay personas más tecnófilas que otras. ¿Deberían las empresas vigilar qué personas se adaptan bien a ciertas actividades informáticas siendo la informática un medio y no una meta? ¿Un director financiero es bueno por controlar de números o por controlar los medios que le permiten extraer esos números? ¿La falta de adaptabilidad informática de ciertas personas que influye negativamente en la productividad de las empresas debería ser un motivo de despido/traslado/reciclaje? ¿Por qué no se hacen previsiones del número de usaurios que generará la implantación de un nuevo software?

viernes, 26 de noviembre de 2010

...Y 50

Pues sí, parece que fue ayer cuando inicié mi andadura en los blogs y con éste hago 50 artículos.

Para celebrarlo he querido haceros un regalo en forma de recopilación en PDF de todos los artículos anteriores a éste en un e-book que podéis descargar aquí y que espero que hagáis llegar al máximo de gente posible (ya sabéis que mi blog es muy elitista y profesional, no se lo hagáis llegar a cualquiera).

Han sido dos años de altibajos, con momentos en que he escrito mucho y otros en que ha habido largas temporadas sin hacerlo (siempre por culpa del trabajo, que mata la creatividad (especialmente si haces muchas horas extras)).

Quiero agradecer todos los comentarios de ánimo, especialmente aquellos que me dicen que les gusta 'que todos los artículos sean originales y no refritos de otros sites' y me considero pagado si he podido arrancar alguna sonrisa o carcajada con mi humor particular remezclado con el día a día de un profesional de la informática o si he hecho pensar a alguien y actuar en consecuencia.

Muchas gracias por vuestra atención.

PD: Cuando llegue a los 100 haré otro recopilatorio, no os preocupéis (bieeeen, silbidos y aplausos...)

jueves, 25 de noviembre de 2010

No va

De tanto en tanto pasa que los ordenadores dejan de funcionar. El que un portátil o un ordenador de sobremesa muera por un tema de hardware no es algo tan raro. De hecho son máquinas bastante más complejas (y caras) que una batidora.
Recuerdo cuando era joven y trabajaba en un servicio técnico de hardware y tenías que aprenderte los diferentes códigos de pitidos de la BIOS para averiguar qué le podía pasar a un PC que no era capaz de arrancar y a partir de ahí cambiar piezas si se podía.
Hoy en día el que una parte del hardware no funcione correctamente es más o menos fácil de localizar (sí, que se lo pregunten a mi portátil averiado que se arregló mágicamente según el SAT) pero hay veces en que lo que falla no es el hardware.

En la informática menos corporativa y doméstica el que algo vaya lento suele diagnosticarse siempre con una frase lapidaria que, dependiendo de la experiencia del usuario hará que ponga una cara u otra:

Pues me parece que vas a tener que formatear...

En la informática profesional eso no aparece de forma tan gratuita. Lo habitual es tratar de averiguar por qué un servidor categoría Ferrari va lento y esa pregunta es precisamente el quid de la cuestión. Ante una configuración de hardware digamos sana, lograr determinar qué o quién de entre los 80 o 90 procesos que ejecuta el sistema es el causante de un mal rendimiento suele ser excepcionalmente complicado y da lugar a explicaciones cuanto menos curiosas:
- Es que hay un proceso que se queda esperando no sé qué y cuelga el sistema...
- ¿Tú te estás oyendo?
- Claro, pero lo que pasa es que según va esperando comienza a paginar a disco y claro...
- Pero si tiene 16 GB de Ram... Es imposible que se quede sin memoria.
- Entonces fijo que el disco es lento
- No puede ser, tiene un raid de 10 discos con mirroring que gamban cosa mala...
- Pues me parece que vas a tener que formatear...
- Tarjeta amarilla, chavalote...

La verdad es que los instrumentos de monitorización de rendimiento de un servidor suelen ser escasos. Y cuando se tienen son tremendamente duros de gestionar. Por ejemplo, si conocéis las aplicaciones de Sys Internals veréis que tienen muchas aplicacioncillas (Process Explorer absolutely must have) que permiten trazar el comportamiento del sistema, pera luego enfrentarse a megas y megas de logs en los que tratar de averiguar algo es cuanto menos laborioso.

Y si luego llegamos al log de la herramienta en cuestión, nos podemos encontrar con que el fabricante no ha sido todo lo sagaz/amable/considerado para incluir cierta información más allá de errores típicos como:
- Abnormal shutdown (me di cuenta)
- Ha ocurrido un error. Mire el log (es lo que estoy haciendo)
- Imposible leer fichero (ni tan sólo el nombre, claro...)

... Así que tratar de explicarle a un usuario, por ejemplo, que no podemos valorar cuánto va a tardar un cálculo en una base de datos multidimensional o qué narices está haciendo el servidor en ese momento se antoja una tarea ardua:

- ¿Eso son 5 minutos, no?
- No, qué va...
- ¿Cuánto entonces?
- Depende...
- ¿De qué?
- Bueno, de las consolidaciones y de cómo le pilles al servidor.
- ¿Le pongo una vela a Santa Rita?
- No, hombre, que eso afecta a la temperatura de la cpu y luego corre menos.
-... Tarjeta roja, chavalote.

Desde aquí imploro implorantemente que los fabricantes incluyan más herramientas de control que permitan evitar conversaciones como las anteriores.

¡Por favor!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La RAE y sus ideas felices

Hace pocos días que apareció la noticia en los medios (aquí por ejemplo la de El País de que la RAE lanzará su nuevo diccionario actualizado.
Esto que viene haciéndose cada año parece que este año viene con más bombo y platillo porque los hábiles desinformadores amarillentos habían proclamado a los cuatro vientos el final del castellano estricto con frases como 'ahora se podrá acentuar o no según convenga', haciendo extensivo algo que no debe serlo en clara alusión a ciertos grupos sociales minoritarios que no tienen cabida en mi blog elitista y profesional (ponte más cremita, chato).

Yo que no tengo formación en filologías no quiero ni debo opinar al respecto más allá de ser un simple 'usuario' del castellano (aunque intento escribirlo bien). Lo que me preocupa es la repercusión de un lenguaje sin haches o ciertas tildes en el mundo de la informática profesional.

Aparte del castigo al nervio óptico que supone leer palabras como acer (y no me refiero a la marca de pcs) el que después de 30 años utilizándola tengas que dejar de usarla por imposición de un grupo 'elitista y profesional' (ahora la crema se la ponen ellos) no me parece bien. Y os diré por qué:
- Los correctores nunca se actualizan. ¿Alguien ha actualizado el diccionario del Word alguna vez?
- Los fabricantes tardarán un tiempo en actualizar sus suites ofimáticas de manera que haya disponible una versión con las nuevas ideas felices de la Rae... Y ya conocemos cómo va el tema de las actualizaciones corporativas en este país.
- Un cambio así hace que si ya les cuesta a ciertos fabricantes tener versiones de su software en castellano se planteen dejarlas en inglés.

Aparte de mis quejas habituales (últimamente estoy un poco crítico...) uno se pregunta:
A la hora de editar un nuevo diccionario de la Rae con herramientas informáticas, la inclusión de una nueva palabra o variante debería aparecer como error ortográfico en todos aquellos sistemas utilizados, desde el ordenador que usen sus señorías hasta el del que diseña y maqueta el diccionario. ¿Cómo saben entonces que no han metido la pata? ¿Tan bueno es el corrector que utilizan?

Y por último: ¿la supresión de tildes y haches será opcional? En este caso ¿aparecerán las dos opciones en el diccionario de manera que haya un tomo adicional con las 'excepciones'? ¿Busca la Rae vender más libros?

Entonces una vez planteado el tema, volvamos a la informática corporativa.
¿Alguien puede decir a ciencia cierta que los errores gramaticales que se producen en las entradas de datos manuales dejarán de ser errores para considerarse opciones válidas? En tal caso, los procesos de carga de información a partir de Excel necesitarán un tratamiento especial de los datos adicional al que se pueda hacer actualmente, generando una necesidad adicional en lo que a aplicaciones de Data Quality se refiere. Recordemos todos que el tratamiento de textos en la informática aún es complicado ante el infame 'texto libre'.

Comprobad dentro de unos meses, si os apetece, la oferta de herramientas de calidad de datos y perfiladores de información. Yo creo que podéis llevaros una sorpresa... Y no me refiero a que no estén traducidas al castellano.

Seguiremos informando.

martes, 9 de noviembre de 2010

Promesas de consultor

Como consultor de alto nivel (bueno, por lo menos me gusta pensar que eso es así)  el que en tu contrato ponga 40 horas distribuidas de lunes a domingo no significa que al llegar a las 40 horas se te caiga el boli o apagues el portátil (si eso fuera así, yo no curraría a partir del jueves seguramente...), así que en tiempos apretados como los que vivimos sueles tener que realizar más horas de la cuenta.

Personalmente, hay muchos días que no sabes a qué hora vas a retirarte para casa (bueno, sabes la hora aproximada a la que esperas coger el tren. Llegar a casa es otro tema). Otra de las cosas que te encuentras es que algunos días a última hora estándar (alrededor de las 18h) todavía no tienes claro a dónde vas a ir el día siguiente... Cosa que puede cambiar sustancialmente en minutos.

Estas extrañas circunstancias hacen que muchas veces seas incapaz de gestionar tu tiempo de ocio (curioso siendo experto en temas de planificación, por eso) pero los proyectos no entienden de esas cosas. La idea de plegar y desconectar suele devaluarse según pasa el día tal como sigue:

14.30h: Hoy llegaré pronto, que sólo tengo una reunión por la tarde a las 3 y en cuanto acabe me piro.
16.30h: Oye, que la reunión se está alargando un poco, pero para las 6 estoy fuera.
17.55h: Acabo de terminar la reunión, pero tengo que despachar una cosa con el jefe con urgencia. En seguida acabo.
18.30h: Tengo que hacer una cosilla de última hora después de despachar con el jefe, nada, cinco minutos.
19.15h: Mira, que ya acabo lo que sea entre el tren y en casa y así estoy en casa pronto.
19.35h: Acabo de perder el tren de las 19.30. Cojo el siguiente.
20.30h: Llevo un rato en el tren y no puedo ni sacar el portátil. Acabaré lo que sea en casa.
21.30h: Es un momento nada más, lo acabo y lo envío.
22.15h: Hala, ya acabé. Vaya horas.

Por eso es muy complicado que uno se plantee estar en casa a una determinada hora. Puedes prometer y prometer que vas a estar pero luego hay inconmensurables de proyectos que hacen que pringues hasta bien entrada la noche (y en el ejemplo anterior a veces hay que quitarle uno de los doses a la última entrada...)
En algunos casos, esta situación se hace extensible a los fines de semana, llegando a quemar a la familia de uno y a uno mismo. Es el momento de utilizar la mejor de las excusas de un consultor:

Será sólo una temporada. En cuanto acabemos el proyecto ya plego siempre a mi hora.

Normalmente es una temporada, unos pocos días, unas pocas semanas o un tiempo más largo, pero las temporadas de 'descanso' suelen ser pocas comparadas con la intensidad de las 'temporadas'.

Así pues, nos encontramos con que las promesas de un consultor en lo que a disponibilidad se refiere siempre caen en saco roto por el terrible día a día de los proyectos y la profesionalidad de uno, que siempre intenta dar el mejor servicio a clientes que en algunos casos (en algunos) no tienen la culpa de la cargabilidad de los profesionales. Si fuera cristiano practicante tendría que ir a confesarme todos los fines de semana por jurar en vano (aparte de otros muchos exabruptos y pensamientos que tiene uno en ciertos momentos).

Haciendo un símil bélico, lo habitual es que estemos en tiempos de paz y haya que hacer las guardias oportunas, pero en el momento en que hay alguna guerra, uno va al frente y no sabe si volverá y si vuelve no sabe ni en qué estado ni a qué hora...

Lo más curioso de todo esto es que siempre se espera que la situación mejore de forma mágica, pero como esto no es así, os dejo un mantra (que no es del Dr. García-Calvillo) que podéis utilizar si os encontráis en situaciones parecidas:

Cambia tú para que tu vida cambie.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Advertir y asustar: ¡eh! ¡Buuuuk!

Si os gusta leer y leéis algo más que las verdades como puños que aparecen en mi blog (claro, claro) o si sois simples geeks seguro que en algún que otro catálogo de cadenas de electrónica o tiendas de informática habéis podido percataros de la existencia de los ebooks.
¿Que qué son los ebooks? Los ebooks son los libros electrónicos, que sirven para leer documentos en formato electrónico.
- Aaahm, muy bien. ¿Algo más?
- Bueno, puedes incluir todos los libros y ficheros que quieras.
- Ya... Como en mi móvil chachiguay de última generación.
- Bueno, y tienes una pantalla grande en que puedes leer bien preparada para que no te canse la vista.
- Eso está bien, pero entonces será un poco grande, ¿no?
- Del tamaño de un libro pero algo más fino. Claro que si le pones la funda es un poco más grande.
- ¿Y eso qué vale?
- Bueno, a partir de 150€ los modelos más básicos, pero puedes encontrar más caros.
- O sea, que si me leo unos 10 libros ya lo amortizo.
- Claro, si se amortiza con nada.
- Ahm... ¿Y tienen conexión a internet para ver blogs como el de Informatría Aplicada?
- Pues no, para eso ya hay que cogerse un ipad o similar.
- ¿Y películas o similares?
- Bueno, hay algunos mp5 con función ebook, pero no es lo mismo...
- Tengo que pensármelo.

La verdad es que yo antes leía bastante más de lo que lo hago ahora (libros, se entiende). Leo muchas cosas en internet, como el cantar de Xia (una iniciativa que me parece muy interesante, que me tiene enganchado y que os recomiendo) y las leo en el ordenador dejándome los ojos a veces más que otras... Pero no le veo mucha cabida a un cacharrín que me recuerda al primo de zumosol de mi palm zire de hace casi 10 años (que guardo en un cajón y que de cuando en cuando la enciendo...) con la cantidad de artilugios informáticos existentes hoy en día... Y con la posibilidad de utilizar libros de papel, especialmente si llevas el portátil, la pda/blackberry, la consola portátil y tu libreta de notas me parece una redundancia electrónica (lo dice uno que lleva dos teléfonos...)

El caso es: ¿fardas con un ebook o realmente es útil? ¿Se puede utilizar como frontend BI o para ello tendremos que adquirir un flamante ipad con conexión 3G? ¿Lo recomendaríais? ¿Me regalaríais uno para Navidad (os puedo pasar mi carta a los reyes...)? Si alguien lo usa ¿podría explicarnos su experiencia?

jueves, 4 de noviembre de 2010

Un poco de dignidad

Como sabéis si leéis mi blog, soy un acérrimo defensor del trabajo bien hecho, aunque hay una frase en el mundo de la informática que siempre me hace gracia:

El trabajo bien hecho no tiene fronteras
El mal hecho, mantenimiento.
Con trabajo bien hecho me refiero a trabajo hecho de forma eficiente, en los tiempos estipulados y por el personal adecuado, aunque en el mundo de la consultoría es muy complicado que se den todas estas circunstancias y uno siempre debe ir más ajustado de lo que debiera en el mundo ideal de Aladdin (léase con la entonación musical adecuada).

Es un hecho que a veces los proyectos salen mal. Lo que está tan tan tan claro en ocasiones es que se salgan mal por incapacidad o por desidia. Yo estaba seguro de la incapacidad de muchos técnicos y no técnicos con los que te topas en la vida en consultoría (no daré nombres porque tampoco quiero que me rompan las piernas) pero me ha sorprendido un post del foro de Burbuja Económica (que es uno de los foros que leo de tanto en tanto) que podéis encontrar aquí.

Os adjunto una porción descontextualizada pero atómica de uno de los posts que me ha llamado la atención:
"Pues las ordenes que recibio del gerente de turno de ConsultoraA ("consulting managers" que dicen, puros gestores provenientes de ConsultoraB, que no tenian ni pajotera idea de ERP) eran las siguientes: hazlo lo peor que puedas, porque asi el cliente extendera mas el mantenimiento evolutivo. Es decir, cuanto peor se haga, mas gente necesitaria ConsultoraA en el proyecto de mantenimiento evolutivo de EmpresadeUtilities."

En el enlace que os paso podéis ver la opinión sin mis censuras pero con las mismas faltas de ortografía además de otras disertaciones acerca de lo 'bien' que se trabaja y cobra en el extranjero, el fabuloso mundo cárnico y charcutero relacionado con las consultoras y opiniones propias del extinto portal de trabajobasura.com

Personalmente me parece deleznable que se hagan mal las cosas a sabiendas de que hay algún tipo de vinculación contractual inquebrantable con el objetivo de obtener más dinero a la larga. Y más deleznable me parece que las consultoras A y B pertenezcan a la Asociación de Empresas de Consultoría que tiene un código deontológico que podéis ver aquí en el que se aboga por las buenas prácticas tanto técnicas como empresariales.

Obviamente es una entrada en un foro que tiene la credibilidad que uno quiera darle... Pero cuando el río suena...
Luego nos quejaremos de que por qué utilizan los términos 'cárnicas' para referirse a ciertas consultoras o de por qué se banaliza y menosprecia el trabajo técnico. Como siempre en este país, tenemos lo que nos merecemos.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿Backup? ¿Con herramientas BI/EPM?

Si busco en mi libro favorito de máximas de la informática, me encontraré la siguiente:

Un ordenador hace lo que le dices, no lo que quieres.

...Que es una máxima a tener muy en cuenta, pero la que buscaba es:

Hay dos tipos de usuarios: los que han perdido los datos y los que están a punto de perderlos.

Quitando la obviedad de que hay que hacer copias de seguridad (claro), de que todos las hacemos con cierta frecuencia (hombreeeee) y que ante un problema informático grave no perdemos más que uno o dos días de trabajo (faltaría más), yo pretendía hablar de entornos más corporativos.

Resulta que en estos tiempos que corren hay muchas compañías generando el presupuesto del año que viene (con mayor o menor jolgorio). Es un proceso importante en el que interviene mucha gente que en algunos casos son auténticos especialistas, en otros usuarios y en otros 'usaurios' (ya hablaremos de ellos en otro artículo). El caso es que con tanta gente trabajando a la vez, es fácil que alguien meta la pata y pueda llegar a estropear de tal manera los datos que deba recargarse o recuperarse su información y empezar de nuevo.

Eso no es más que un pequeño problema al que hay que enfrentarse... Pero que puede llevar horas.
Me imagino la situación:

- Hola, que soy yo.
- Ajá... Díme...
- Que he metido la pata
- Bueno, es que lo de tu hipoteca tiene tela...
- No, hombre, con lo de la planificación. Que me he equivocado con los números, he ejecutado uno de los procesos de datos y me ha quedado un churro... Vamos, insalvable.
- Ajá... ¿Y?
- Que si podemos recuperar los datos de ayer.
- Espera, que haré una llamada.
(alegres tonos de llamada a informática con música de centralita por el mismo precio)
- CAU, dígame
- Hola, que soy yo. Que un usuario ha metido la pata y hay que recuperar la información de ayer.
- Ufff. Eso va a ser duro. Para empezar hay que echar a todos, clausurar el servidor, espera como unas cuatro o séis horas que recuperemos la copia y ve avisando a todos los usuarios que lo de hoy lo han perdido.
- ¿Tú sabes la de collejas que me van a caer por eso?
- Hombre, podemos hacer una chapucilla en un servidor de pruebas y luego manualmente pasar la información y tal... Pero claro, eso no es tan fácil y tardará mucho más.
- Espera... Déjame hacer una última llamada.
(tonos un tanto nerviosos de llamada a los de siemp... digo, a los implantadores)
- ¿Dígame?
- Hola, que soy yo. Que necesitamos recuperar la información de ayer de uno de los usuarios, que ha metido la pata.
- Ajá... Díme cuál, que la cargaré directamente desde nuestra copia de seguridad online.
- ¿Copia online?
- Sí, ese proceso que se lanza cada noche y que tarda unas cuantas horas pero que nos permite salvar la papeleta rápido teniendo una copia de la última foto en una base de datos adicional.
- ¿Y cuánto tardas?
- Nada, 10 ó 15 minutos. No tienes ni que echar a los usuarios.
- Vaya... Genial, pues hazlo, por favor.

Como podéis ver, por utilizar sistemas que nos redunden en la información y que permitan su explotación online (cosa no tan extraña hoy en día con los tamaños de disco duro que tenemos (aunque sean en gigas americanos)) puede agilizar sobremanera una actuación y transformar una intervención de sistemas a nivel de hardware o sistema operativo en una simple carga de datos que puede hacer un poweruser de la herramienta... Y sin necesidad de tener un sistema de alta disponibilidad.

Por eso, mi recomendación es que siempre que podáis trabajéis en un entorno duplicado, triplicado o n-plicado que os permita ser ágiles ante la adversidad a costa de espacio en disco siempre y cuando esto sea factible de hacer con nocturnidad (pero sin alevosía) y no repercuta en un descenso del rendimiento del sistema.

Y a malas, ante el coste de los discos de un raid de un servidor, siempre se puede enchufar un disco USB.

martes, 2 de noviembre de 2010

Esto es todo, amigos

El amigo Porky tartamudeaba torpemente el eslogan que daba fin a cada cartoon de la Warner Brothers y que bautiza este artículo.

Amigos, la informática tiene los días contados.

Varias veces lo he preguntado al viento (y no me ha respondido especialmente), pero ahora el señor Ray Ozzie, uno de los visionarios de Microsoft, ha hecho una predicción que asegura que en 5 años (5 añitos nada más) la informática como la conocemos habrá desaparecido gracias a la novedad del cloud-computing (que existe desde hace muchos años, porque anda que no conozco yo gente que está en las nubes cuando se pone a trabajar delante de un ordenador...)
Si miráis su blog (que podéis encontrar aquí) este señor se despacha a gusto con dicho tema y demás, diciéndonos que los ordenadores serán meras televisiones (cosa que ya había dicho yo, pero como no trabajo en Microsoft...) y que todo se hará en remoto en megagigantescos servidores propiedad de las corporaciones informáticas como Microsoft o Google.

Yo no descarto que para el usuario común y más multimedia pueda existir (previo paso por caja de un ADSL de tropecientos megas que no sé yo qué infrastructura será necesaria en un país como el nuestro) un sistema operativo con terminales tontos que sea del formato televisor: esto es, procesa lo justo pero todo se hace en remoto.

En uno de mis últimos artículos decía que la informática corporativa tiene ciclos que oscilan entre el desarrollo a medida y la utilización de herramientas estándares. Pues bien, la informática parece que va de los terminales tontos de hace años (hosts y demás) a los terminales multimedias tontos del mañana, pasando por megaportátiles de 19 pulgadas y capacidad para controlar un submarino nuclear de hoy.

El caso es que seguramente un usuario estándar se puede plantear que tenga ciertos servicios fuera de su casa por temas de infrastructura (este blog, por ejemplo, no está en mi casa... Ni mi correo ni otras cosas) pero a nivel empresarial hay una gran falta de confianza con el tema de la seguridad de los datos. Que alguien pueda conocer la cuenta de resultados de una empresa (por mucho que firme y refirme contratos de confidencialidad) y de toda su competencia hace que esté en una situación de cierto dominio que seguro que no acaba de convencer a más de uno.

Así que prefiero pensar que dentro de cinco años continuaré teniendo trabajo (en el mundo de la informática, se entiende), mi portátil será megapotente (aunque no anclado a un submarino) y los datos seguirán estando en silos termonucleares propiedad de las empresas que los generan. Y esto lo digo por sentido común y porque, llamadme gato viejo, Microsoft no suele acertar en sus predicciones ni para sus propios productos, así que como para fiarse de que vaya a acertar con tecnologías en que hay otros con una posición mucho más preponderante como el amigo Al Googlone.

Regalo una jornada de consultoría de BI a aquel que dentro de cinco años me demuestre que un porcentaje muy alto de empresas hacen cloud-computing en un país como el nuestro. ¿Alguien sube la apuesta?

viernes, 29 de octubre de 2010

Taxistas de la informática

- ¡Taxi!
- Dígame, ¿a dónde le llevo?
- No, mire, en realidad es que tengo un problema, porque son las 18.30 y acabo de acordarme que para mañana a primera hora tengo que tener listos unos informes y claro, hay que reprocesar. ¿Le paso los ficheros y me reprocesa la base de datos?
- Esto... ¿pero qué me está contando?
- Entiéndalo, es una urgencia.
- Si es una urgencia hable con su seguro. ¿Qué narices me explica a mí que soy taxista?
- Ah, buena idea.

- Seguros Awa, le atiende María de la Asunción, ¿en qué puedo ayudarle?
- Sí, mire, es que tengo un problema porque tengo que reprocesar la base de datos...
- Ehm... Me temo que su póliza no lo cubre. Para ello debería pagar un plus de intervención en itinerancia.
- Ah... ¿Y no puede hacer una excepción? Es que sólo va a ser esta vez...

Ya he hablado de ello en alguna otra ocasión acerca de las licencias que se toman ciertos clientes en determinadas circunstancias. Los proyectos son complicados y a veces algo tiene que estar de un día para otro (las fechas a cumplir son las que son y suele merecer la pena hacer UN esfuerzo PUNTUAL por tener una entrega y tener al cliente contento).

No obstante, en muchos casos nos encontramos con circunstancias que hacen que de forma continuada se deban realizar esfuerzos, como si el horario laboral se extendiese más allá de la hora de salida, con una disponibilidad cercana al 24x7 que llega a agotar a más de uno.
Aquí el problema no es que deba realizarse un 24x7. El problema es pagarlo.
Para una empresa de servicios informáticos es complicado que le salga rentable algo como lo siguiente:
Yo quiero que cuando llame por un problema o pregunta haya alguien que conozca perfectamente mi implantación y me lo solucione en poco tiempo. Eso sí, me facturas sólo lo que estés dedicado a mis incidencias o problemas.
Lo habitual es que si se llama en un determinado momento uno pueda recibir una respuesta de un 'taxista' que pondrá el taxímetro en marcha, pero que no necesariamente será lo que uno esperaba si necesita de un camión de mudanzas.
Y claro, si se plantea un seguro, dependiendo de lo que haya que cubrir, puede no salirle a cuenta a un cliente para las veces que declara un siniestro que no sea una rayada en la puerta pero luego acordarse del buen y rápido servicio que obtiene por pagar un poco más la vez que se encuentra empotrado contra una farola.

Así pues, ¿vamos hacia una consultoría Low-Cost? ¿El acceso a las nuevas tecnologías por el común de los mortales banaliza la mayoría de los trabajos de los buenos profesionales?

El tiempo lo dirá.

jueves, 28 de octubre de 2010

Si Marty McFly levantara la cabeza...

El fantástico De Lorean de Regreso al Futuro (si queréis regalarme un día un coche, no me parece mala opción...) tenía una cualidad que ni el ISS Enterprise de Star Trek: Viajaba en el tiempo.
No hace tanto circulaba por internet una imagen que nos recordaba que ya estamos en el 'futuro' que se planteaba en la segunda película de la saga. Pero quitando la anécdota, hoy os propongo un viaje en el tiempo con varios saltos y giros pintorescos enmarcado en las fabulosas decisiones de los proyectos informáticos que se suponen que ayudan a la toma de decisiones.

"De cómo se gastaron muchos millones de pesetas y tal vez alguno de euros en estar al día que no tocaba"
1990, Those good ol' days
- ¿Dígame?
- Oye, Paco, que necesitaría que me echaras un cable. Verás, he de informatizar un poco mi empresa para gestionar mejor y claro, es un problema. ¿Puedes ayudarme?
- Por supuesto. Vamos a analizar tus necesidades y vamos a hacer un programa con clipper a medida.
- Oye, pues muchas gracias. ¿Me va a costar mucho?
- No, hombre

1994, algunos años y pesetas después
- ¿Dígame?
- Oye, Paco, yo lo siento mucho pero es que tu programita ya me está fastidiando otra vez.
- ¿Pero aún sigues con aquello? Pero hombre, que aquello no era escalable. Lo que tienes que hacer es comprar un programa como el PC-Conta que te permita gestionar mejor.
- Ah, claro. ¿Y qué hago con lo que ya tengo?
- Uf, eso va a ser un problema. Yo de ti lo llevaba en paralelo durante un año y luego jubilas el sistema antiguo.
- Pero eso va a ser complicado
- Claro, pero luego verás qué bien.
-¿Y eso cuesta mucho?
- No, hombre.

1999, muy cerca del efecto 2000
- ¿Dígame?
- Oye, Paco, que resulta que el programa que compramos se quedó descontinuado hace un par de años y ahora estamos acongojados con lo del efecto 2000 y eso.
- No te preocupes. Tú lo que tienes que hacer es implantar SAP y te olvidas de esas cosas. Yo te ayudo.
-¿Y eso cuesta mucho?
- No, hombre.

2004, cuando las vacas gordas
- ¿Dígame?
- Oye, Paco, que llevamos ya 4 años con la implantación de SAP y no acaba de ir fina.
- ¿Aún estáis así?. Bueno, pasa a veces, pero es un sistema muy robusto.
- Ya, pero es que necesito poder planificar la expansión internacional de la empresa y tengo que tener algo que funcione.
- No te preocupes, que para esto haremos un desarrollo a medida en Java y te olvidas del SAP, que para algunas cosas no vale.
- ¿Y eso cuesta mucho?
- No, hombre

2008, cuando las vacas anoréxicas
- ¿Dígame?
- Oye, Paco, que la expansión internacional la hemos tenido que tirar finalmente para atrás por la crisis y tenemos tu aplicación, que está muy bien, pero que claro, para hacer lo mismo con nuestro SAP...
- No te preocupes. Ten en cuenta que ha salido una versión nueva y eso lo hace de forma nativa. Una migración sencillita y listos.
- Ah, qué bien. ¿Y eso cuesta mucho?
- No, hombre.

2010, no hace tanto
- Tiene una llamada a cobro revertido. ¿Quiere aceptarla?
- Sí
- Oye, Paco, que al final la empresa ha tenido que cerrar. Hicimos la implantación de lo que dijiste pero no fuimos capaces de salir adelante con un sistema estándar. Y ya ves.
- Es que te equivocaste desde el principio. Lo que tenías que haber hecho era implantar un ERP en condiciones en los 90 y no aquello que me hiciste hacer en Clipper... Y mira que te lo dije. Si no fuera por mí habrías quebrado mucho antes pero como tampoco me hacías caso del todo así te ha ido.
- Bueno... ¿No conocerás a alguien que necesite una ayuda o algo?
- Mmmm... ¿Tú te acuerdas de programar en Clipper?

Moraleja (urbanización de Madrid): El mercado tiene sus propios ciclos de herramientas estándares - desarrollos a medida. Ir a contracorriente es peligroso. Crear tendencias también. No todo lo que es moda es bueno para las circunstancias de cada empresa. Sólo con sentido común deberían tomarse ciertas decisiones que se dejan muchas veces en manos, boca y mentes que ni conocen bien la empresa ni están interesados en más que vender.

Mucho cuidado ahí fuera.

miércoles, 27 de octubre de 2010

De 13 y poco a 17 y pico

Ah, recuerdo aquellos años de la feliz adolescencia (es un decir) cuando iba al instituto entre los 13 y poco y los 17 y pico años.
Pero hoy no me quiero referir a aquellos tiempos en que comenzaba a relacionarme con los pcs (con mi fabuloso 386 dx33...). Hoy quiero hablar de tamaños. Y por mucho que me digan, el tamaño importa.

Resulta que la semana pasada durante un viaje, tras hacer a mi flamante ProBook 4310s color Burdeos (el de la foto) trabajar hasta ciertas horas un tanto intempestivas al día siguiente le dio por no ponerse en marcha por, según parece, un problema con la bios o la placa. Más allá de que estuviera mejor o peor montado (la verdad es que tratar de desmontarlo incluso con el material adecuado era una película de terror del bueno y no como las que hacen ahora) acabé resignándome y tratando con el servicio técnico que me lo tendrá reparado vete a saber cuándo (no les meto prisa).

El caso es que como no puedo estar sin ordenador (es lo que tiene ser un profesional de la informática), he cogido de prestado un Packard Bell de 17 pulgadas. Más allá de tener que reinstalar, recuperar datos, poner más o menos en solfa mi 'oficina' lo que no he podido poner en solfa ha sido mi utilización habitual del portátil.
Sé que la categorización de los ordenadores por su tamaño es variopinta: fijos, portables, portátiles, mini-portátiles y ultra-portátiles. Los hay más potentes y menos potentes.

Como sabéis si leéis mi blog, viajo mucho en tren. No me voy a quejar del peso añadido de llevar un portátil de 17 pulgadas (kilo y medio largo más) ni de que me ocupe más espacio en mi flamante maletín de mafioso (el maletín del dinero, que dice mi hijo con más razón que un santo) ni de que tiene un tamaño incómodo para abrir en un cercanías. De lo que me voy a quejar es de la falta de ergonomía como portátil.

Desde mi punto de vista, los portátiles con teclado numérico deberían estar prohibidos por la convención de Ginebra y de cualquier bebida alcohólica adicional. Si trabajas en una mesa, la disposición de tus manos hace que estés 'medio de lado': no es cómodo, no cumple las especificaciones de confort ergonómico (aparte de que según la ley española, un portátil no es un puesto de trabajo fijo y no debería ser habitual trabajar con uno)... Pero es que en el tren... ¡Uf! Entre que te lo pones en la falda, como quieras trabajar un poco estás incómodo y medio ante una postura más que forzada tratando de escribir mientras haces malabarismos para que no se te caiga o acabas aguantándolo con las dos manos y limitándote a usarlo de tele (eso sí, la pantalla es de lujo para un cercanías).
Y eso por no decir de la curiosa disposición de ciertas teclas que casi no se usan (av pág, re pág, inicio, fin...) en combinación con los cursores y las teclas de función.

Por eso, si sirve de algo, quiero pedir a los fabricantes de portátiles que por favor piensen un poco más en la ergonomía de uso de los portátiles grandes y no me vale eso de que 'te lo has comprado porque has querido, tenías más opciones' porque en el momento en que se diseña directamente no se ha tenido esa consideración. Dentro de mis posibilidades, voy a desaconsejar a cualquiera que pueda la compra de portátiles con teclado numérico.

Y por cierto, un portátil de 17 y casi 4 kilos no es portátil, es portable.
Y uno de 19 y más de 4 kilos, por mucho que se empeñen, no es portable... Es arrastrable.

sábado, 23 de octubre de 2010

La gran estafa de los gigas americanos

Al leer el titular uno se pregunta qué diablos son los gigas americanos. No es que hayan nacido en Nueva York o que sean de Rio de Janeiro. Es un criterio de simplicidad.

Si recordáis cuando íbais al instituto y utilizábais la calculadora científica, a la hora de hacer operaciones trigonométricas el aparatito normalmente tenía 3 modos: DEG (grados), RAD (radianes) y GRAD (graduanes o grados centesimales).
El último caso, que no se utilizaba casi nunca, supone que un ángulo recto tiene 100 graduanes y que una circunferencia completa tiene 400 y resulta que se usa muy mucho en países anglosajones (cosa que resulta curiosa con su fabuloso sistema métrico basado en millas, pies, yardas, pulgadas, etc). Supongo que para compensar lo fácil que es, eligen la utilización de ese sistema en sus cálculos trigonométricos.

El hecho de usar grados o graduanes es lo de menos. Un ángulo recto tendrá 90 grados o 100 graduanes, pero seguirá siendo recto.
El problema radica cuando a un librepensador de una empresa que fabrica dispositivos de almacenamiento se le ocurre la idea:
- Hoy he tenido una idea
- ¿Cuál?
- Vamos a hacer discos de muchos gigas
- ¿Y eso qué es?
- Un giga son 1024 megas
- ¿1024? Jo, qué complicado. ¿Por qué 1024?
- Es que está en base 2.
- ¿Y por qué en base 2? ¿Porque tenemos dos manos? Si es por eso, usemos la notación decimal, que también tenemos 10 dedos.
- Pues ahora que lo dices...

Así, el fabricante decide hacer un disco duro de, pongamos, 100GB. Pero no lo hace de 100GB, lo hace de 100 gigas americanos, siendo un giga americano 1000 Megas americanos, un mega americano son 1000 K americanos y un K americano son 1000 bytes.
Resultado: 100GBA (gigas americanos, no game boys advances) son 100*1000*1000*1000=100.000.000.000 bytes (93,13GB).
Lo que el usuario espera: 100*1024*1024*1024=107.374.182.400 bytes

Así podemos comprobar que hay una diferencia de un 7% entre la capacidad 'nominal' del disco y la capacidad real.
A mí el que un disco tenga 100 o 93GB me da lo mismo siempre y cuando esté etiquetado con la capacidad real y la realidad es que los discos portátiles siempre están etiquetados con la capacidad en gigas americanos, lo que me parece una estafa y desde mi modesto punto de vista es exigible que los fabricantes rectifiquen los envoltorios o realmente sean rigurosos con lo que se espera en el mercado que no utiliza gigas americanos...

...Más que nada porque Windows sí es americano y al enchufar el dispositivo rápidamente queda claro que a uno le faltan unos cuantos gigas. ¿Tendrá la SGAE algo que ver en todo esto?

Seguiremos informando.

Botón derecho, cuadrar y validar

El título de este artículo sería la funcionalidad más maravillosa que podría ofrecer la informática profesional en lo que a gestión de información numérica se refiere.
Lamentablemente, me temo que esta funcionalidad no estará disponible en esta vida, lo que tiene su parte positiva para no aumentar el paro entre los técnicos informáticos que en algún momento de su vida pasan horas y horas validando datos.
Hoy quiero rendir homenaje a este colectivo (entre los que me incluyo) con una historia verídica que da que pensar.

"La fabulosa historia del dato que nunca cuadrará o de cómo usar Essbase como calculadora carísima para realizar sumas sencillas de datos que no existen"
Como supongo que no hay tanta gente que conozca Essbase, diré que es una base de datos multidimensional con dimensiones jerarquizadas en estructuras arborescentes (hala, cuanto palabro) como puede ser Microsoft Analysis Services, SAP BW o Palo.
Una de las funcionalidades más potentes que posee es que se puede llegar a personalizar el cálculo de cualquier elemento de cualquier dimensión incluyendo una fórmula en ese elemento. El cubo, al procesarse, realiza el cálculo (que puede ser más o menos complejo).
A la hora de poner una fórmula en un miembro, hemos de considerar que si este miembro se calcula a partir de otros es posible que debamos ponerlos entre comillas siempre que pueda dar lugar a error. Por ejemplo, miembros con nombres numéricos o bien con espacios en su nombre.

Así pues, imaginad una estructura como la siguiente:
Total
+1
+2
+3
+4
+5
Los números que aparecen bajo el miembro 'Total' no son una suma: son miembros que se llaman 1, 2, 3, etc y son lo que se conoce como 'hijos' de 'Total'.
Ahora imaginemos que el miembro 'Total' ha de hacer la suma de estos miembros. Podría hacerlo directamente mediante la consolidación estándar del outline, pero entonces acabaríamos aquí la historia y no tendría gracia, así que utilizaremos una fórmula.
Pregunta de examen: ¿Cuál es la fórmula correcta?
a) Total=1+2+3+4+5;
b) Total="1"+"2"+"3"+"4"+"5";

(Redoble de tambores).
Si habéis contestado la primera os recomiendo la lectura del DBAG de Essbase. Hala, castigados al rincón.
Si habéis contestado la segunda, habéis acertado.
El caso es que las dos son correctas sintácticamente, pero el primer caso hace que 'Total' siempre siempre siempre (incluso aunque falle) sume 15.
El segundo caso, sumará el valor cargado en cada uno de los miembros.

¿Y qué pasó con ésto?
a) Pasó que el que desarrolló el outline y le puso la fórmula no estaba muy inspirado ese día.
b) Aparte de no estar inspirado desarrollando, hizo una validación de Premio Nobel
c) Encima lo entregó
d) Y el cliente no se dio cuenta... Durante varios años.

¿Y qué conclusiones sacamos de esta situación?
a) Que por mucho que queramos, las validaciones nunca son fáciles para el que no conoce al dedillo el negocio y los datos... E incluso para el que los conoce.
b) Que habitualmente almacenamos mucha más información y a un nivel de detalle muchísimo mayor del que realmente se va a utilizar, complicando sobremanera las bases de datos o los cubos.
c) Que en la vorágine de datos de millones de trillones de valores de euros o cantidades, un valor que sume 15 o 5000 pasa fácilmente inadvertido, corrompiendo la sagrada integridad de los datos.
y d) Que debería haber una pena de cortar al menos un dedo de cada mano con movimiento rápido y contacto del pie en la entrepierna al lumbreras que programó, validó y liberó tamaño pecado mortal contra las buenas prácticas de Essbase y de cualquier desarrollo informático.

... Y bueno, el que lo hizo vivió feliz porque no estaba cuando se descubrió el error y además no había pena capital por ello, el cliente miró hacia otro lado y el cubo comenzó varios años más tarde a funcionar como debiera en el final más feliz que podía tener un cuento como éste.

Fin.

miércoles, 20 de octubre de 2010

¿ETL-gonomía?

Aunque cada vez es más conocido, un porcentaje muy grande de los clientes y de los desarrolladores de proyectos no asocian un proyecto de análisis de datos a la complejidad del tratamiento de los mismos que hace que más del 80% del tiempo de desarrollo del proyecto deba dedicarse a la labor de generar y tratar los mismos.

El caso es que muchas veces cuando sí se asocia y se sabe, uno se encuentra con una señora herramienta ETL y en otros casos con una infantil etl. La verdad es que en algunos casos las etl son mastodónticas y multimuchascosas y permiten hacer lo que no está escrito (con más o menos dificultad). En otros casos, son auténticos quebraderos de cabeza que impiden cargar un simple fichero de texto sin tener que pasar por 25 pasos y varios servicios o aplicaciones haciendo bueno al importador de datos de Access.

En el último caso, que suele ser frecuente cuando uno no tiene bien definido todos los procesos de carga, es cuando se hace más patente la absoluta falta de ergonomía de algunas ETL.
Y en este caso quiero hacer especial hincapié en las ETL de Oracle (podría ser extensivo a casi cualquier producto de Oracle, no obstante): ODI y OWHB.

No quiero entrar en su funcionalidad (hacen lo que deben) pero sí en puntualizar algunas cosas:
- El ¿mal? uso de Java como interfaz que hace de cada click un drama (Kettle también usa Java y es mucho más ágil)
- La absoluta falta de la opción de deshacer
- El aspecto tan moderno (apreciación personal, pero es que me recuerda a las aplicaciones de windows 3.1 de finales de los 80).
- La filosofía de desarrollo de ODI, muy lejos de lo que es la filosofía estándar de una ETL.

De estas cosas la que más molesta me resulta es la primera. Entiendo que Oracle potencie el uso de Java al ser ahora su propietario tras la adquisición de Sun, pero no iría mal un planteamiento diferente en lo que a implementación se refiere.

Sun no podía haber elegido un mejor nombre para su entorno de programación que Java: cada vez que ejecutas algo puedes ir a tomarte un café.

martes, 19 de octubre de 2010

RRHH - Recursos Recurrentes Humanos y Hastiantes

Durante estos días que estamos, además de ocupados en nuestros proyectos, realizando muchas entrevistas a candidatos (cosa de la que hay que alegrarse) uno se da cuenta de lo complicado que es encontrar un candidato que cumpla las necesidades ante una posible incorporación en un cliente.

El mercado de BI es muy extenso y las oportunidades a veces se generan con herramientas de nicho de las que hay un número bajo de técnicos en el mercado. Al poner un anuncio en infojobs buscando un determinado perfil a veces se sabe de antemano que el número de candidatos potenciales tiende a ser pequeño pero que en muchas ocasiones suena la flauta y se obtiene un perfil adecuado. La oferta entonces es efectiva.

No obstante, en estos tiempos de crisis que corren en que muchísimos técnicos están en el paro (voluntario o involuntario) o bien en una situación precaria uno esperaba que al poner un anuncio se llenase de forma espectacular pero:
1) no es así, no se da el caso y el recurso perfecto se hace de rogar.
2) la gente no sabe leer, lee en diagonal o le da igual lo que diga la oferta.

Mi jefe dice que soy draconiano a la hora de evaluar un candidato en una oferta, pero es que si no lo soy, no sé por qué, acaba pringando el que escribe y eso hace mucha gracia (léase la fina ironía).
De todas maneras, decidme si no es para ser draconiano la tipología de CV que te encuentras ante una oferta del tipo:
Busco consultor técnico de Hyperion Essbase con al menos un año de experiencia.
En las ofertas solemos poner preguntas para evaluar de forma rápida a los candidatos y poder tener una visión actualizada de sus capacidades más allá de lo que actualicen su CV en Infojobs. La pregunta estrella ante la oferta de antes es:
¿Cuál es tu conocimiento de Hyperion Essbase?
a) Modelo cubos y desarrollo calc scripts
b) Sólo modelo cubos
c) Hace mucho tiempo trabajé con ella
d) No conozco la herramienta
No sé si os sorprendería saber que la mayoría de los que se inscriben no han visto a Essbase en su vida. En cualquier caso, siempre quedan curiosas anécdotas como:
- El que nunca había trabajado en consultoría, su último trabajo era de reponedor en un supermercado y 'hacía tiempo que había trabajado con Essbase'
- El que no conoce la herramienta, no tiene un año de experiencia pero 'aprende muy rápido'
- El que modela cubos y desarrolla calc scripts pero no aparece ni una mención a Essbase en su CV en texto en el que figura hasta que había trabajado de repartidor de pizzas o socorrista piscinero (con todos mis respetos a esas profesiones)
- El que fue un megacrack de Essbase, sus últimos trabajos fueron de mando intermedio y sus pretensiones salariales están 3 veces por encima de la especificada claramente en la oferta.

Y así otros muchos que hacen que uno se pregunte entre muchas otras cosas:
- ¿La gente no se da cuenta de lo mal que quedan si se apuntan a ofertas de las que no cumplen los requisitos mínimos exigidos y además no hay posibilidad de no quedar en evidencia?
- ¿Por qué hay candidatos que se apuntan a todas y cada una de las ofertas que hay independientemente de las tecnologías que deban utilizarse?
- ¿No es más fácil enviar el CV a la empresa directamente que pretender que a uno le fichen de director general cuando se pide un becario?
Y la más importante: ¿cómo se gestionan actualmente los supermercados para que los reponedores tengan que aprender Essbase?

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tests de Belbin

En estos tiempos de cierta crisis (no es que la esté menospreciando, me refiero a que es absolutamente cierto que la hay) se oye hablar de muchos casos de empresas de consultoría que o bien cierran o bien tienen una reducción importante de su plantilla, lo que genera que haya un volumen importante de personal dispuesto a meterse donde sea y dependiendo de sus andanzas anteriores hay muy diversos y muy pintorescos personajes pululando en infojobs.

Por suerte (para mí y para otros) la cosa no nos va tan mal y vamos a acabar el año con un incremento de personal bastante importante respecto a como lo acabamos el año pasado. Aparte de los temas de planificación de tesorería y de la alegría generalizada por este hecho, se ha tenido que trabajar muy duro y realizar muchas muchas entrevistas.

El hecho de entrevistar a una persona es un arte en sí mismo: descubrir si miente, si será conflictivo, si realmente sabe lo que dice que sabe (que no que sepa lo que dice), etc. Vamos, que no es algo que sea absolutamente trivial y depende del entrevistador muchas veces el que una persona resulte bien en un equipo de trabajo.

Hace unos años estaba muy de moda hacer psicotécnicos a los candidatos para detectar las carencias y potencias de cada persona. Después se puso de moda la inteligencia emocional para detectar cómo se comportaba el personal. Últimamente hay mucho instinto en todo esto y se busca a una persona más empática para detectar un patrón común en el tipo de personal que se entrevista. El caso es que al final se acaba contratando a alguien y aunque técnicamente sea muy bueno, no casa con el resto del personal, lo que genera muchas situaciones complicadas de llevar:

- Jefeeeeee, que Pepe me ha dicho que soy imbéeeeecil
- Hala, hala, ya pasó, ya pasó
- Pero es que el cliente dice que hace mejor los informes que yooooo y que no me enterooooo
- No, si al final el imbécil va a ser el de siempre...

Uno de los tests que más gracia me ha hecho siempre es el test de Belbin. La doctora Meredith Belbin nos cataloga en 9 roles en tres categorías diferentes (acción, social y mental) que indica cómo funcionamos en equipo. Y aunque nuestro proceso de selección sea terriblemente penoso y contratemos al peor de los psicópatas, una buena definición de su rol de trabajo puede sacar de él lo mejor en conjunción con otros perfiles complementarios.

Así que, como buen impulsor, os recomiendo la lectura Tests de Belbin

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En el cercanías

Comentaba el otro día la versatilidad que tenía el AVE para trabajar y la comodidad del mismo al respecto (en lo que a asiento se refiere y a cobertura telefónica).
Como yo no puedo estar conforme totalmente con la Renfe, hoy toca hablar de la cruz menos elitista del transporte ferroviario: el cercanías (que puede o no tener apellidos como 'de las narices' u otros de más calado).

Trabajar en el cercanías es algo que antes se hacía mucho más. Cuando comencé a trabajar en Barcelona veías bastante gente con portátiles trabajando con cierta comodidad (yo entre ellos). Los tiempos cambian y lo habitual es que no puedas trabajar debido a la incomodidad de tener que estar en postura casi fetal, aguantando el maletín del portátil como puedes y metiéndole la esquina de la pantalla en el ojo al pobre que tengas delante, que suele mirarte con cara de 'como me dé por estornudar me voy a comer medio portátil', cosa que no querríamos por la pérdida del trabajo realizado, claro.

Independientemente del muy (¡MUY!) mejorable tema ergonómico y de masificación de estos trenes, a veces circulas en horas con cierto espacio que permite que trabajes más o menos cómodo (nada que ver, no obstante, con el AVE). Si no tienes que estar conectado no hay problema... Pero como te dé por usar el pinganillo te encuentras con la desagradable circunstancia de que la cobertura de cercanías es bastante bastante (¡BASTANTE!) escasa.

Viviendo en el Penedés y utilizando la línea de la costa, encontramos muchos puntos donde la cobertura es nula (y esto aplica también a los teléfonos, no necesariamente a las conexiones de datos):
- Entre Cunit y Cubelles
- Entre Cubelles y Vilanova
- Entre Vilanova y Sitges
- Entre Sitges y Castelldefels
- El cambio de repetidor extraño que hay en Viladecans que corta todas las llamadas
- La increíble falta de cobertura desde que entras hasta que sales de la estación del Prat
- La entrada de la estación de Sants

En algunos casos hablamos de un minuto de falta de cobertura y en otros de unos cuantos. Al final, si el desplazamiento dura una hora, la cobertura dura menos de media.

De todo esto saco la conclusión de que Renfe, en su tremenda bondad, quiere evitar que los pobres que cogemos el cercanías tengamos que trabajar y aprovechemos el viaje para otros temas más lúdico-festivos como la aventura de no pagar el billete de unos cuantos o la de entrenar nuestro equilibrio alegremente.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El powerpoint lo aguanta todo

Está claro que cuando planeas un proyecto tecnológico y comienzas a presentar tus opciones para ganarlo haces precisamente eso: presentar.
Y qué mejor para presentar que dedicarte a hacer una presentación con PowerPoint.
Y después de usar tanto el verbo presentar en sus múltiples derivaciones, se suele llegar a la conclusión de que, en la mayoría de los casos, el PowerPoint lo aguanta todo y el resultado del proyecto no es tan ideal como se plantea.

Aquí uno se pregunta: ¿he hecho mal la planificación? ¿Mi solución técnica es incorrecta? ¿O lo que está mal es mi presentación?

Los que me conocen (y los que leéis mi blog) os habréis percatado de que no soy en absoluto ortodoxo con algunas cosas y entre ellas están las presentaciones. Tras haber asistido a multitud de eventos uno se da cuenta de que las presentaciones son aburridas. Es más, algunas es para amenazar con llamar a la policía.

Y en virtud de ese terrible aburrimiento un día monté la presentación de 'Cuadros de Mando y Mandos Cuadrados', que no deja de ser una presentación pero con un tono bromista mucho más ameno. Y ha sido la única presentación en que me han aplaudido al final y me han felicitado al marcharme (pases a las 8 y a las 10 para grupos reducidos previo ingreso en mi cuenta).

Hoy me han recomendado el blog de Gonzalo Álvarez (www.elartedepresentar.com) y tras leerlo me he dado cuenta de que es un blog muy interesante que seguía sin darme cuenta. Es una lástima que no haya más gente que se anime a hacer presentaciones amenas (de servicios, de tecnología, de productos...). La vida de los pobres consultores que asistimos a eventos sería mucho más divertida.


Y es una pena que yo no tenga más tiempo para hacer presentaciones divertidas, pero haré una convocatoria para mi próximo monólogo entre los seguidores de mi blog.

jueves, 16 de septiembre de 2010

¡Do-cu-men-ta-ción!

Corría el siglo V antes de Cristo (últimamente me remonto mucho en mis introducciones...) cuando el célebre Heráclito de Éfeso pronunció su frase más conocida:

"Todo fluye, nada permanece"

Este gran pensador griego seguramente no tendría ni idea de a dónde iba a llegar la informática. Seguramente, en aquellos tiempos más tranquilos y de vida más apaciguada (a ver si no cómo ibas a filosofar) la planificación de los proyectos arquitectónicos y demás no era demasiado problema por la económica mano de obra que eran los esclavos y todo tendía a ser bastante más inmutable de lo que es hoy en día (y si no echemos un ojo a esos vestigios arquitectónicos de más de dos milenios de edad).

El caso es que hoy en día se hacen muchos proyectos que son un éxito (y otros tantos que no lo son, pero nos quedaremos con los primeros): un éxito personal, un éxito del cliente, un éxito tecnológico... Pero siempre queda pendiente la documentación.

Esta labor normalmente tan ingrata para un técnico, especialmente si se hace de forma concienzuda, es especialmente importante en esos casos imponderables como:
- Que el técnico cambie de compañía (un drama)
- Que el técnico deje la profesión (un dramón)
- Que el técnico se muera (ni te cuento)
- Que al técnico le toque la lotería (que si no somos nosotros el técnico, nos caerá un marrón)

Estos hechos hacen que ciertos matices a tener en cuenta en los desarrollos pasen desapercibidos hasta el día en que suenan las alarmas porque no va. Y dependiendo de lo que no vaya, hay gabinete de crisis y collejas a mansalva.

En este momento, se recurre a la documentación. Una documentación que muchas veces está hecha a peso y que relata, más o menos, las funcionalidades y situación del proyecto en su final. Si el proyecto tiene evoluciones, en la mayoría de los casos se apremia para que funcione lo antes posible y la actualización de la documentación pasa a un segundo plano haciendo que en aquellos casos que decíamos antes nos encontremos ante una situación difícil de resolver.

Así pues, aboguemos todos por poder planificar la documentación y trabajar por tener menos problemas. A fin de cuentas si se paga un seguro muchas veces que no vas a utilizar, ¿por qué no pagar por una documentación que sí te interesa actualizar? ¿O acaso nunca os habéis encontrado en una situación así?

domingo, 12 de septiembre de 2010

El sentido arácnido dice...

Peter Parker tiene la fabulosa capacidad, aparte de ponerse unas mallas bien apretadas y de no pasar calor con ellas bajo la ropa (cosa que nunca he entendido de los superhéroes) de utilizar un sistema preemptivo instintivo que le permite detectar cuándo está en peligro instantes antes de estarlo, advirtiéndole de forma desatendida. Algo similar a una interrupción de hardware.

Hay ciertas personas que a partir de las pistas que da la vida son capaces de detectar (llámese intuición) ciertos comportamientos o circunstancias, no necesariamente malos.

Yo no soy quién para fardar de superhéroe (ni tengo un cuerpo atlético ni uso mallas bajo la ropa), pero sí que me identifico con el sentido arácnido de Spiderman y de ello pueden dar buena cuenta ciertos compañeros como el Dr. García-Calvillo.

Aunque mi sentido arácnido está más enfocado a 'cómo de enmarronado voy a estar o cuánto me va a odiar mi Outlook según todo lo que estoy gestionando y lo que me/nos va a venir' y en lugar de presentarse como un 'zumbido en la nariz' se me presenta como un cierto nerviosismo en el estómago, por lo que más que arácnido es estomacal.

Esto hace que en aquellos proyectos que gestione, de forma desatendida pueda sentir que nos estamos yendo de fechas incluso antes de comprobar fehacientemente que esto es así. ¿Deformación profesional? ¿Preparación específica del hardware? Váyase usted a saber.

El caso es que yo le doy bastante importancia para mi tranquilidad de espíritu (dentro de unos márgenes de cierta tolerancia, porque luego resulta que todo es para ayer, como siempre) y me permite utilizarlo como 'medicina preventiva' ante los posibles problemas.

De todas maneras, parafraseando al Dr. García-Calvillo, existe la 'medicina no preventiva' en forma de un mantra tan extendido como:

"Soy un junco hueco, me doblo pero no me parto".

Vegetales, patatas, arácnidos y temas gástricos aparte, seguiremos en la brecha.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¡Datos, datos!

- ¡Es un Mitsubishi!
- No soy un Mitsubishi. Soy Johnny 5.

Aunque el currado animatrón que protagonizaba Cortocircuito y su secuela es, que yo recuerde, el único protagonista absolutamente mecanizado sin utilizar animación tridimensional (obviando a Chuache en Terminator...) lo que siempre me ha llamado la atención de este supuesto robot inteligente ha sido su curiosidad por aprender y procesar datos. Tal cual fuese una droga, Johnny 5 consumía libros en una época en la que Internet no se llevaba demasiado.

Si habéis visto Stealth, la amenaza invisible, hay una escena de la película en la que el protagonista se da cuenta de que el cerebro artificial del avión escucha música y se dirige al mecánico.
- ¿Escucha música?
- Sí
- ¿Qué tipo de música?
- Toda
- ¿Toda?
- Toda la de internet.

Aparte del hecho de que debía de tener una conexión bastante mejor que la de Ono y sus 50 Mb no sé yo si usaría el emule...

Por último, en el capítulo de Star Trek la nueva generación 'el día de Data' (no sé por qué narices me acuerdo de estas cosas) se hace un seguimiento de la actividad del androide durante uno de sus días y hay otra escena en la que un alférez entra en el despacho de Data, donde se encuentra trabajando.
- ¿Qué es ese ruido?
- Es música
- No, suena mucho ruido
- Es que escucho cuatro sinfonías a la vez.
- Vaya.
- Normalmente escucho ocho, pero es que estoy trabajando.

Con esto quiero decir que la ciencia ficción acostumbra a poner a los androides inteligentes 'buenos' como personajes muy curiosos (de curiosidad, no de seres extraordinarios, que también) con una prácticamente ilimitada capacidad de acceso y retención de datos.
Yo he leído en varias publicaciones serias y no serias que la capacidad del cerebro de una persona ronda los 10TB, que no está nada mal. He leído que en algunos casos es algo menor y en otros excepcionalmente mayor, pero 10TB para almacenar imágenes, sonidos, olores y sensaciones de toda una vida más la gestión intrínseca del cuerpo humano me parece suficiente.

A donde yo quería llegar (sí, siempre empiezo muy lejos de donde quiero llegar) es a que actualmente cada vez en los proyectos de BI se utiliza más información. Las máquinas lo permiten y podemos cargar gigas y gigas de datos para analizarlos y sacar conclusiones... O incluso para generar aún más datos.

Por el momento, el volumen de información que una persona analiza y trata es mucho menor a la capacidad supuesta del cerebro pero ¿qué pasará cuando tengamos bases de datos que almacenen Petas (medida no fumable) de información? ¿Cómo será capaz una persona de gestionar algo así? ¿Cómo se cuadrará una base de datos que ahora se le pide a una persona que cuadre alegremente?

Y lo más importante para resolver estos enigmas... ¿Cuándo soportará Excel un volumen de Petas? ;-)

martes, 7 de septiembre de 2010

To write or not to write, that's the question

Escribir artículos en un blog casi cada día, coger la rutina de prepararte un tema del que escribir algo medianamente interesante (aunque luego no repercuta en un número elevado de visitas) o no y poder decir que la mayoría de la gente que te lee tiene buena opinión de las tonterías de artículos que publicas en internet... No es de lo que quiero hablar.

Escribir cuentos o historias en tu tiempo libre... Tampoco.

De lo que quiero hablar es de lo que escribo. Y no me refiero al contenido, si no a la forma.

Una pregunta: ¿cuántos de vosotros escribís utilizando papel y bolígrafo (acepto cualquier utensilio similar, no obstante) todos los días?

En mi caso, desde que Microsoft inventó el OneNote las notas de las reuniones ya no son en una libreta. Quedan bien organizadas y archivadas en mi disco duro (con formatos y capacidad de búsqueda, cosa que está muy bien). Eso hace que lo que habitualmente hacía en papel y muchos días haya pasado a ser un hecho algo menos frecuente.
De hecho, si hago memoria, las últimas veces que he cogido un bolígrafo ha sido para hacer garabatos y pericotes mientras esperaba o hablaba por teléfono, no para apuntar cosas... En mi caso, creo que he conseguido que mi 'oficina' sea sin papel en un porcentaje muy alto de los casos gracias al portátil, el OneNote y la Blackberry.

¿Cuál es la cosa mala de la que me he dado cuenta? Pues que antes tenías las notas al lado del ordenador y era sencillo (depende de la letra de cada uno) de seguir cuando estabas desarrollando. Ahora, esas notas están en un área de tu pantalla que a veces es poco accesible o visible (por ejemplo como estos días, que trabajo directamente via Terminal Services a pantalla completa) y se le ocurre a uno enchufar un segundo monitor al que pueda trasladar ciertas aplicaciones para que estén disponibles a simple vista.

¿Qué conseguimos con esto? Que uno empiece a pensar para cuándo habrá un portátil con doble pantalla (no lo veo) o una pantalla portátil de bajo peso/consumo (tampoco lo veo) o una libreta que se pueda enchufar via usb al portátil (tampoco me parece a mí que vaya a encontrar un gadget así...)

Eso sí, si alguno de vosotros encuentra alguno, avisadm.
Y si en lugar de encontrarlos los inventa, quiero una parte de royalties.

sábado, 4 de septiembre de 2010

50 millones de baudios

Cuando yo iba a la Universidad y atendía pacientemente a mi asignatura de Redes, el profesor de turno que mantendré en el anonimato (por respeto y por mi falta de memoria) soltó una de las máximas que recordaré siempre y que la historia se ha encargado de dejar en evidencia:

"Como la línea telefónica tiene unas capacidades físicas determinadas por la capacidad del cobre para cargarse y descargarse eléctricamente, el número de modulaciones entre estados de voltaje alto y de voltaje bajo está limitado por las características del metal. Con esto quiero deciros que la línea telefónica de cobre nunca permitirá una velocidad superior a los 54 Kbps. El futuro es la fibra óptica."

Como podéis comprobar, la mayoría de los que nos conectamos a internet hace tiempo que lo hacemos a velocidades altas (es un decir) que en algunos casos llegan a los 20 Mb nominales... Y por un cable de cobre estándar del año catapún. Mi profesor metió la pata hasta la ingle y más allá con las capacidades de modulación de la señal y con la sensibilidad eléctrica de los aparatos que utilizamos para conectarnos a internet, pero tenía claro que era mucho más óptimo una red de fibra óptica con unas capacidades de transmisión de datos espectacularmente más altas.

Pues bien, aparte de las últimas polémicas por los globos sonda de Telefónica, Vodafone y compañía por la limitación de las tarifas planas por volumen, Ono se saca de la manga una conexión a internet de 50 Mb con fibra óptica y router wifi por un precio módico. La velocidad de conexión es espectacular, no cabe duda, pero volvemos a encontrarnos con las limitaciones físicas de los medios que anunciaba mi profesor de redes.
Resulta que un router estándar con wifi clase G va a una velocidad máxima en condiciones óptimas de 56Mbps. Y eso en condiciones óptimas. Si a esas condiciones óptimas añades puertas, paredes, móviles y otros aparatos con emisiones hertzianas, la situación ya no es tan óptima.

Con un par de paredes por el medio, conseguir una velocidad de 2 MBps de transferencia neta (MegaBytes, que no MegaBits) entre dos ordenadores en red ya es un milagro. Y eso considerando que 2MBps corresponden con una conexión equivalente de 20Mbps aproximadamente.
Entonces, ¿en cuánto se quedará la transferencia wifi de esos 50Mbps? La lógica dice que en las condiciones anteriores se quedará en 2MBps, desperdiciando alegremente 30Mbps de conexión.

Esto viene a ser algo así como:
- ¿Qué, te gusta mi superdeportivo de 500 CVs?
- No está mal
- ¿Cómo que no? De 0 a 100 en menos de 4 segundos, 300 km/h de velocidad máxima, mecanismos varios de control de trayectoria, suspensiones y demás...
- Chato, vamos detrás del autobús de la línea 37...

¿Para cuándo dice que lo quiere?

-... Y me pones el nuevo indicador aquí y un gráfico que cuando hagas click se transforme en una tarta y pite y entonces mande un mail que advierta al responsable del indicador del comentario que le dejas en el cuadro de mandos.
- Ajá. ¿Para cuándo dice que lo quiere?
- Pues para dentro de media hora,¿no?. Que con ese programa que usas tú de pinta y colorea se hace todo muy fácil... O eso dices.
- Hombre, muy fácil muy fácil tampoco, que eso es llevar a la herramienta al límite.
- Bueno, pues para eso hemos pagado una pasta por ella, que por lo que vale la herramienta me cambio el Mercedes, leñe, y con lo que me cuestas tú por jornada me da para los extras. Venga, no te andes con remilgos y para esta tarde me dices algo.

En los proyectos de Business Intelligence, especialmente en aquellos en los que hay un frontend amigable para el usuario, se tiende a banalizar lo que cuesta adaptar este frontend a ciertas funcionalidades o necesidades de información. Hay una estadística bastante sensata que dice que en un proyecto de BI el 80% del tiempo del proyecto está destinado a procesos de datos (ETLs, comprobaciones, modelados de bases de datos, cargas, etc) mientras que lo restante obedece más a temas de presentación y cosméticos.

La culpa a veces es de los propios consultores, que tendemos a menospreciar lo que cuesta hacer ciertas cosas y luego tenemos que tragar con los comentarios malacostumbrados de aquellos a los que malacostumbramos:
- Mira, ponerte un indicador nuevo es muy complicado porque tenemos que coger el origen, pasarlo por el limpiador de datos, cargarlo integrado en nuestro datawarehouse y hacer el proceso de carga del cubo.
- Vaya, pues sí que cuesta. ¿Eso en tiempo cuánto es?
- Échale al menos una semana de trabajo.
- Ahm... ¿Y luego una vez esté en el cubo ese qué cuesta meterlo en el cuadro de mandos?
- Bah, eso se hace en 10 minutos. ¿No ves que la herramienta está preparada para ello?

Y claro, luego pasa lo que pasa y el usuario que ha estado inmerso en el desarrollo del proyecto es consciente de lo que cuestan las cosas... Pero el que simplemente usa el frontend ve que para que le salga una opción nueva en su desplegable de indicadores pasan varios días.

Bueno, dejaré el blog un rato y veré si puedo solucionar una de esas peticiones semihorarias (de media hora) a las que me he comprometido sin ser consciente de ello.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Plus de peligrosidad

Cuando uno es pequeño sus padres le animan a estudiar diciéndole que le servirá para ser un hombre de provecho cuando sea mayor (porque si en lugar de estudiar te dedicas a bañarte en aceite y especias serás un hombre en escabeche...)
Tras la tierna EGB rebautizada como Educación Primaria actualmente, uno se enfrentaba al BUP, al COU y a la Universidad para, tras haber estudiado durante 20 años, entrar en el flamante mercado laboral y convertirse en becario o mileurista. Pero bueno, esa es otra cosa.
El caso es que uno asumía que cuando acabase la carrera o la carrera acabase con él no tendría que estudiar nunca más.
Luego se pusieron de moda los másters, los postgrados, los cursos de reciclaje y otras aficiones para 'crecer profesionalmente'.
En el mundo de la informática en general y de la consultoría en particular desde que empiezas hasta que acabas tienes que ir reciclándote técnicamente con cursos y autoformaciones para ser el mejor de los mejores. Esto supone estar mucho tiempo estudiando, algo que no pensabas que ibas a hacer después de salir de la universidad. Y eso supone un desgaste neuronal importante que con el paso de los años te das cuenta que no puedes mantener porque aunque el saber no ocupa lugar acaba matando neuronas y cuando ya hay de por sí pocas, la cosa se pone fea.
La noticia que adorna este artículo aparte de triste por el hecho en sí es muy triste como forma de morir:
- ¿Y de qué ha muerto?
- Estaba estudiando y tuvo un overflow... Y se quedó halted.
- ¿Lo del ataúd azul es por algo en particular?
- Era su color favorito... Es un homenaje.

... pero no deja de indicar que hay un grupo profesional (bueno, más de uno) que abusa de forma continuada de sus capacidades neuronales. Se hacen muchos cursos de ergonomía en el trabajo y tal y cual pero nunca he visto ningún tipo de curso para mantener la salud cerebral (que no ya mental, tema aparte donde lo haya).
Así pues, ¿debemos los informáticos pedir un plus de peligrosidad derivado de las exigencias formativas del mercado por posibles daños cerebrales? ¿Con qué cara se le pide esto a un jefe sin parecerse a Rocky Balboa? ¿O la última opción es la que tantas veces me gusta sacar a relucir?:
- Voy a montar una granja de cerdos
- ¿Y eso?
- Porque el año que viene el cerdo seguirá siendo cerdo. No será cerdo 2.0 Release 3 y habrá que migrar.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La próxima generación

Este agosto, tras volver de vacaciones y aprovechar una semana un poco tonta pude cumplir una de las cosas que siempre me había pedido mi hijo: que le llevara al lugar donde trabajo.
Como consultor trabajas donde puedes, pero en aquel momento tenía disponibilidad para llevarle a la oficina en un viernes tan tonto como el resto de la semana.
El caso es que en un determinado momento con el Dr. García-Calvillo y Mr. Vargas le preguntaron:

- ¿Y tú cuando seas mayor serás informático como tu padre?

A lo que él, con una sinceridad infantil pasmosa nos dejó a cuadros con la respuesta:
- No, que mi madre no me deja.

Aparte del hecho de que mi mujer considere que la vida de consultor es bastante dura a nivel personal (cosa con la que coincido) y de las risas generalizadas ante la respuesta de mi hijo, esto me hizo plantearme cómo debería ser la informática para cuando él pudiese dedicarse profesionalmente.

El caso es que para el 2025, que es una buena fecha para acabar una carrera (aunque no sé si será de programador de videojuegos o de analista holográfico) no soy capaz de imaginarme cómo será la informática y si realmente las figuras de los consultores tendrán sentido o hablaremos ya de un entorno mucho más especializado en que los ordenadores serán muy parecidos conceptualmente a una televisión (hoy en día nadie se plantea tunear una TV más allá de la sintonización de los canales). De hecho, Android como sistema operativo ya plantea esa opción.

Por lo tanto, si la vocación informática finalmente es hereditaria, no sé si para el 2025 seguiré teniendo trabajo de informático (espero que la ONLAE lo evite), mis pasos me habrán llevado a otros entornos menos informatizados como la cría del percebe o finalmente mi mujer me tirará los trastos a la cabeza por haber llevado al lado oscuro a mi churumbel.