sábado, 18 de noviembre de 2017

El gran misterio del volumen descendente

Cumplir los 40 no me está sentando todo lo bien que uno se podría pensar.

-Los 40 son los nuevos 30.
-Es por tonterías así que los hombres nos quedamos con la mentalidad de niños de 8 años...
-Ahí le has dado...

Cada año que hago la revisión de la empresa me dicen que oigo mal, que tengo un valle de frecuencias en el oído derecho y que debería estar medio sordo... Pero que igual es de nacimiento y por eso no me doy cuenta.

-Entonces lo de ser idiota es de nacimiento...
-Sí, tampoco me doy cuenta
-Animalico...

El caso es que poco después de cumplir 40 me comencé a dar cuenta de que me costaba oír (sobre todo en la calle) cuando hablaba por teléfono con mi Note 3 de 4 añitos.
-En años de móvil, tu móvil tiene tu misma edad.
-Claro, le pilló la crisis...

Al principio llegué a achacarlo a mi propio valle de frecuencias pero como el resto del ruido de la calle lo oía estupendamente, comencé a pensar en que iba a ser el teléfono.
-Eso fijo que es el sistema operativo que lo limita.
-¿Y por qué ahora?
-Porque tu batería tiene 1500 ciclos y ya no da...

Cambié la batería (porque cargaba el móvil dos veces al día) pero no era ése el problema.
-Pues eso va a ser de las veces que se te ha caído que se ha desajustado el altavoz y habrá que cambiarlo.
-Qué pereza...
-O un bug del sistema.
-Qué pereza x 2

Sí, cualquier cosa que le pase a tu móvil si la miras por internet es culpa del firmware... Siempre hay alguien a quien le ha pasado.
-Tienes la pantalla rota...
-Es culpa del software.
-Será que se te ha caído o le has dado un golpe, ¿no?
-Sí, con la funda de titanio del disco duro donde guardo el software.
-Ah, claro...

El caso es que nada de lo que probaba funcionaba y comenzaba a estar ya pensando en que tendría que llevarlo a reparar cuando en un foro, muy acertadamente, sugerían limpiar los agujeritos del altavoz. Despacio. Con una aguja.

No podía ser... Hay una chapita pequeña con 17 agujeritos en línea delante del auricular por donde deben salir los berridos tornados en susurros de la gente con la que hablo.
Cogí la aguja, quité algo de material que haría las delicias de Grissom. Y me llamé a mi mismo.

Mi contestador casi me deja sordo de verdad, sin valle ni montañas... Tuve hasta que bajar el volumen de la llamada...

-¡(Palabrota parecida al plural de cojín)!

Increíble. Con el día a día esos puñeteritos agujeros se habían tapado llegando a hermetizar el auricular interno de una manera sublime. Y la solución no pasaba por el software, firmware u otros wares.

¿Con lo limpito que soy con el móvil, por qué no venden un kit de higienización para maniáticos? ¿Cómo puede ser que una estupidez así me pase a mí y me coma la cabeza con soluciones alternativas? ¿Pensar fuera de la caja habitualmente hace que pases por alto lo obvio? ¿Cuánto más durará mi Note 3 hasta que me la líe otra vez? ¿Por qué me falló esta vez el sentido arácnido?

Está claro que a veces la tecnología no falla, que es la física simple la que hace fallar sus efectos... Pero estamos tan acostumbrados a que es algo de nuestros megacomplejos sistemas operativos que limpiamos el disco duro antes que otras partes...

Mucha limpieza ahí fuera.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Más MCP que ayer, menos que mañana

Sí, damas y caballeros. Lo han leído bien. Ahora soy MCP, Microsoft Certified Professional, tras haber aprobado el examen de certificación de infraestructuras de Azure.

-Pues qué bien...
-Sí, estoy muy contento
-¿Y si llegas a suspender?
-Recuperación en septiembre y mofa y befa de colegas...
-Y de tu hijo mayor al que tienes que dar ejemplo
-Aprobé sólo por eso
-Y por dar rabia a los colegas
-Exacto

Si os digo la verdad, ante la desnudez delante de la pantalla del centro de certificación estaba nervioso. Desnudez porque un poco más y no me dejan llevar ni las gafas (hubiese sido un suspenso casi seguro). Pero sí, por mucho que hubiese estudiado, practicado y repasado, sabía que habría preguntas trampa en el examen. Alguna. Muchas.

Pero bueno, quitando el hecho de que en alguna me la jugué (puñeterismo máximo) al final fue una buena nota, gran satisfacción y alivio.

¿Y ahora qué?

Lo primero es la sensación que tienes cuando te sacas el carné de conducir: ya puedo conducir pero con una L para que todo el mundo sepa que soy novato.
-Pero podías hacer cosas en Azure antes de estar certificado
-Y yo sabía llevar un coche con 14 años

Igual que el carné de conducir no asegura que sepas conducir bien (sólo de manera medianamente correcta), la certificación, a pesar de su nombre, no asegura el saber hacer las cosas o el tener experiencia en algo.

-Estupendo

Eso en informática puede no ser cierto porque puedes trabajar de ello sin certificación... O estudiarte la certificación sin hacer ni una prueba... O ser especialista en quinielas y sacarte el examen...

Pero para lo que no estaba preparado es para el paso posterior: asocia tu MCP a una empresa. Eso sí que es complicado.

Yo no tuve demasiados problemas pero un compañero no ha podido todavía:
- Tienes que enlazar tu código MCP en un portal especial
-Ajá
-Y crearte el perfil de MCP, que es diferente del de la cuenta de Microsoft
-Ajá
-Y entonces ir al portal de partners y asociarte a la empresa
-Ya llevamos tres portales, ¿no?
-Sí...
-Ajá... Pero me vuelve a pedir todos los datos...
-Sí, y te valida con el perfil de MCP, no te equivoques en el nombre o apellidos
-Joperrrr...
(Tiempo más tarde)
-Yacabé... Dice que estoy vinculado.
-Pues en la página de empresa dice que no, que estás desvinculado.
-Pero si me ha llegado un mail felicitándome por asociarme...
-Igual hay que hacerlo otra vez...
-(Suspiro)

Sí, la parte de asociarte a una empresa es más compleja de lo que debería... E incongruente entre portales. Te sientes como si volvieses a ser el mono que fuiste (o sigues siendo) tratando de escribir un mail en japonés (porque los monos seguro que hablan swahili) con un teclado occidental (sin eñe, ojo). Aquí igual Microsoft podría hacer su propio examen de certificación para inscripción de MCPs... ¡Y ese servicio lo pagaría mucha gente! Olvídate de servicios de posicionamiento, el enlace MCP-Empresa es el futuro.

Me tengo que volver a certificar en unos meses de la parte de Big Data de Microsoft. Y lo que me da más miedo ya no es el examen... Si no reasociarme ante cualquier problemática...

Mucho cuidado ahí fuera.

martes, 9 de mayo de 2017

Business Running

Running. El running está de moda. Es como cuando hacías footing siendo joven pero como más guay.
Y hacer footing era la manera guay de referirse a salir a correr.

Hoy tenemos con nosotros a Paco, que nos explicará la diferencia entre running y salir a correr.
-Hola, Paco
-Hola
-¿Nos puedes explicar la diferencia entre running y salir a correr?
-Sí
-...
-...
-...
-...
-¿Y bien?
-Ah, que quieres que la explique... Running viene a ser salir a correr con gadgets para medir tiempos, distancias, pulsaciones, velocidades, calorías quemadas... E incluso el circuito geográfico.
-Apasionante. ¿Y eso no cansa?
-Igual que ir a correr
-Hemos evolucionado en todo menos en lo básico
-Ya ves...

Efectivamente las nuevas tecnologías portátiles permiten monitorizar nuestro rendimiento a la hora de correr como hace unos años sólo era ciencia ficción, como mucho ligado a un cronómetro y a la báscula.

Pero hoy, para desesperación de la RAE, quiero forjar el concepto Business Running...

-La RAE te tiene en busca y captura...
-Pero es un concepto en inglés... No debería tener jurisdicción...
-Pues será la RAE inglesa
-¡Brexit, Brexit!

Y con ese concepto me refiero al deporte que más practico: ir corriendo a todos lados en mi jornada laboral. Y a diferencia de otros conceptos acuñados en este blog, se está usando en mi entorno próximo, lo que me llena de satisfacción lingüística.

Os pongo un ejemplo de una jornada de Business Running del otro día con Paco:
Paco tiene a las 8 una entrevista... Y la tiene a las 8 porque el día antes la había cerrado a las 11 de la noche pasadas tras ir de caza de talentos en Linkedin. Así que Paco madruga y acaba haciendo la entrevista en un bar.
Acabando la entrevista sale corriendo a la primera reunión del día, de 9 a 10. Tiene otra a las 11, no debería haber problema en ir tranquilo pero acaba a las 10.30 pasadas y debe cruzar Madrid. Más Business Running.

Con la lengua casi fuera se planta en la reunión y sale bastante bien parado. Es el momento del avituallamiento, habiendo quedado a comer con un colega en un hueco de agenda salpicado de mails y llamadas telefónicas. El servicio más lento de Madrid apuntilla la agenda de Paco, corriendo a la oficina para tres entrevistas seguidas y llegando a la primera con ella empezada y las posteriores casi solapándose.
Cerca de las 8 de la tarde Paco sale de la oficina y se dirige a casa tal como si hubiese corrido la maratón.
-Pero sin agujetas, ojo
-Algo bueno tenía que tener...

¿Es ser optimista el encajar citas en una agenda con pocos huecos? ¿Se puede uno quitar de encima la sensación de falta de aire cuando va haciendo business running todo el día? ¿Hay disciplinas de Business Running como los obstáculos, velocidad o larga distancia? ¿Y un smartwatch que mida Business Distances?

Desde luego es todo un indicador de la vida que nos toca vivir a algunos y que me hace preguntarme si, como le suelo decir a mucha gente, me organizo mal.
-No te organizas mal, te organizas con un optimismo que tu agenda es incapaz de cumplir.

Será eso.

Mucho cuidado ahí fuera.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Soy mediocre

Hoy os quiero presentar a Paco. Pero no es el Paco habitual de Informatría Aplicada. Paco es el mejor del mundo.
- Soy el mejor del mundo.
- Gracias Paco
- El mejor del mundo he dicho.
- Sí, tranquilo, reposa.
- El mejor del mundo, el mejor del mundo...

Bueno, mientras dejamos a Paco con su mantra, que debe repetir frecuentemente para convencerse a sí mismo de ello, quiero hablaros de lo que me ha llevado a bautizar este artículo con el nombre que tiene.

Desde hace un tiempo 'colecciono' imágenes que aparecen en LinkedIn con contenido motivacional o frases célebres de personajes famosos (y otras simplemente asociadas a personajes conocidos). Además, hay un cada vez mayor número de artículos y pensamientos relacionados con lo bien que hacen las cosas los que triunfan y el ejemplo que tenemos que tomar todos los demás mortales para intentar llegar al Olimpo de la fama y el triunfo.

Y entonces un día te paras a revisar las imágenes y te das cuenta que, por mucho que trates de hacer todo lo que pone en ellas (y que encima más de una vez se niegan unas a otras), no te da tiempo. Acabas llegando a la conclusión de que con tanto curso, filosofías varias y planteamientos personales no trabajarías.
- Soy el mejor, soy el mejor...
- Paco, ¿si te contrato para hacer un trabajo me cobras mucho?
- El dinero no importa, sólo ser el mejor
- Vale, pero algo tendré que pagarte...
- La pasión de los mejores es pago suficiente
- Bueno, mejor... ¿Pero me harás el trabajo?
- Soy el mejor, ¿no te vale con eso?
- ¿Pero tú trabajas, no?
- El trabajo es un concepto abstracto... Ser el mejor es un trabajo en sí mismo.
- ¿Y sí te digo que me piques unas funciones y tal?
- El planteamiento es lo más importante, hay que seguir la metodología y verlo todo con la perspectiva adecuada.
- ¿Eh? ¿Pero picas o no picas?
- Hay que trascender más allá del código, ponerle alma a las cosas para que formen parte de tu yo cósmico y del triunfo de tu espíritu. Eso es ser el mejor.
- Paco, ¿tú que fumas?

El caso es que comparados con Paco todos somos mediocres. Yo soy mediocre. No me puedo dedicar a tratar de darle salida a las N pasiones que debo tener y a los 25000 consejos que tengo almacenados para ser el triunfador que me temo no soy (comparado con Bill Gates, Morgan Freeman o Richard Branson). Pido perdón por ello, pero me tengo que acabar pasando esos consejos por el arco del triunfo.
- ¡Los triunfadores tienen arco del triunfo! ¡Son todo triunfo! ¡Por el arco se empieza!
- Sí, todo muy motivador

Y luego me temo que a la primera de cambio yo (y supongo que por extensión muchos otros) no tenemos la mano izquierda o la templanza de espíritu para hacer lo que nos recomiendan y nos dejamos llevar por esas pasiones que suelen ser contraproducentes para el triunfo.
- ¡La pasión conlleva el triunfo en sí misma! Negarla es un error. Todo lo que haces es arte.
- Sí, de hecho lo que tú haces también es arte. Hartarte.
- ¿A ti?
- Exacto.
- Pero soy el mejor... Los mejores no hartan: educan y divierten. Su esencia destila conocimiento y experiencia.
- Ainsssss...

¿Es posible seguir a rajatabla los pensamientos y recomendaciones de los 'triunfadores'? ¿Se puede aplicar su realidad fantambulosa a la realidad de cada uno de nosotros (ya no digo de sus empresas multimillonarias)? ¿Realmente dijeron esas personas esas frases o es puro márketing? ¿Puedo inventarme yo frases también y triunfar en LinkedIn? ¿No es mejor usar el sentido común ?

Oí hoy una gran frase de una persona que decía que tenía que recluirse a sí mismo cada día un rato para pensar como una mala persona de manera que el resto de malas personas no le tomasen el pelo. Y no le iba mal al hombre, no...

Al final, la circunstancia es que, si te comparas con esos grandes triunfadores en la situación en la que están ahora seguramente seas tan mediocre como te sientes al lado de Paco.
- Elemental. Pero tu mediocridad es de diamante en bruto, igual que lo fue la mía antes de convertirme en el mejor.
- Mira, Paco, una puerta por la que puedes pasar y salir a la calle.
- Salgo porque quiero, no porque tú me lo sugieras
- Claro, claro...

Pero no puedes compararte más que contigo mismo y con tu propia moral y éticas. El sentido común y tu estómago son lo que deben conducirte y te llevarán al éxito pasión mediante. Y sólo tú puedes valorar ese éxito. Y a todos los que veas entonces que no hayan triunfado sobre tus estándares los considerarás mediocres.Todo un problema de percepción al final. No hay nadie peor para juzgarnos que nosotros mismos, ¿verdad? 

Muchos ánimos que al final el triunfo es simplemente una actitud... Y la música muchísimo más motivadora que cualquier frasecita de Michael Jordan. Me voy a buscar a Paco que ha salido a la calle y la estará liando...

Mucho cuidado ahí fuera.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Hotas

No, no me he equivocado. No, no me refiero a diversas y diferentes letras jotas.
- Si fuesen varias jotas serían iguales...
- Touché

... Ya salió el que todo lo sabe. Pero no, me temo que no me refiero a letras ni parecidos... Os voy a contar una historia.

Corría el año 1999 y un servidor se había aficionado a un par de videojuegos de simulación espacial. En este caso hablamos de Freespace 2 y de I-war, auténticos abanderados de las andanzas espaciales en navecitas tras haber hecho lo propio con la saga X-Wing.
- Cuando cuentas batallitas pareces muy viejo...
- ¡Pero son batallas de naves!
- Batallitas virtuales
- Te lo compro...

Y como resultaba que el uso del ratón era cuanto menos complicado y poco realista, me dio por comprarme un joystick. Un joystick, sí. Y al ir a mirar me encontré con una gran cantidad de modelos, más y menos caros, decidiéndome al final por un Logitech Wingman Extreme Digital 3D.
- ... Turbo 16v con Ziritione
- No te pases
- Es que no veas el nombrecito...

El joystick que me compré me permitió (después de mucho trabajo para configurarlo) jugar y disfrutar de esos dos juegos en una situación de inmersión muy diferente a la de jugar con el ratón (aunque los 7 botones del joystick se quedasen cortos). Tiempo después y por motivos que no vienen a cuento mi joystick pasó a mejor vida tras haber liberado galaxias, viajado a la velocidad de la luz...
- ...Y atacado naves en llamas más allá de Orión
- Ostras, estás pesadito hoy, ¿eh?
- Es que se han acabado las vacaciones...
- Di lo de la puerta de Tannhäuser, anda
- ...He visto rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser...

Pues el tiempo ha pasado... Y mucho desde aquellos días de frenesí galáctico. Y ha llegado el día en que gracias a GOG vuelvo a tener en mi haber Frespace 2 e I-War en versión compatible con Windows 10. Y al ir a probarlos y jugar la decepción del dolor fantasma... Mi mano agarrando el aire donde debería haber un joystick y un sentimiento de decepción astronómico...

Así que, ni corto ni perezoso, volví a mirar el catálogo de posibles joysticks para deleitarme de nuevo, década y más de y media después, de aquellos juegos legendarios... Y de otros más modernos como X3 o Elite Dangerous...
Y cuál sería mi sorpresa al encontrarme con una decepcionante cantidad de joysticks en el mercado a precios asequibles y con acelerador... Eso que se llama HOTAS (Hands on Throttle and Stick). Los pads consoleros se han llevado el mercado y muy pocos modelos por debajo de los 60€ (y no tantos por encima de los 100€) existen hoy en día.

Así que mi historia continúa por Wallapop y por una tienda de segunda mano de Aluche en el que encontré por 5€ un Logitech Wingman Force, exactamente igual que el que tenía pero con Force Feedback. Un joystick tan viejo como los juegos a los que yo quería jugar y que necesitó que lo desmontase, limpiase, engrasase, calibrase, ajustase y otras cosas acabadas en ase.
- Hola, k ase
- Roja directa, macho
- Pero estaba a huevo
- No merece ni réplica
- Pero...
- Fus, fus...

Pero al final funciona y te trae recuerdos de otros tiempos de simulación galáctica... Y te hace preguntarte qué le ha pasado al mundo del joystick desde aquellos tan simples de la consola Atari con un mando y un botón al modelo de consumo actual Thrustmaster Hotas X... Pasando después (con la Visa) por los Saitek X52 y superiores, auténticas réplicas de aviones sólo para jugadores profesionales y con posibles.

¿Ya no molan los simuladores de vuelo, ya sean galácticos o aéreos a pesar de lo espectacular de los mismos? ¿Ya no tenemos tiempo para ellos? ¿Requieren demasiado esfuerzo de aprendizaje ante la simplicidad de los juegos actuales? ¿O tal vez no tenemos sitio para guardar un joystick en algún sitio? ¿Cómo puede ser que prefiera, más allá de la melancolía romántica y de que me costase 5€, un joystick de hace 17 años que uno actual? ¿Me regalaréis un joystick Hotas de nivel para mi cumpleaños?

Todas estas preguntas (menos las dos últimas) te hacen pensar cuando tienes cierta edad y responsabilidades hacia el cambio que experimentas en tus vicios videojueguiles, transformándose en más oportunísticos, más cortos, menos frecuentes... No puedes dedicarte 3 horas a hacer una misión...
- Hay que ser malo para dedicarle 3 horas a una misión de juegos galácticos...
- Ya... Pero es que a veces cuestan de pasar
- Te matan cada 10 minutos
- O antes...
- Y eso con el joystick...
- Ya ves...

¡Buscad la inmersión en los juegos! ¡Da igual si son de finales del siglo pasado mientras os desconecten de vuestro día a día y os refresquen! No olvidéis nunca que el objetivo de los juegos es divertirse... Y no olvidéis que mi cumple es en octubre y que podéis regalarme un Hotas...

Mucha diversión ahí fuera.